Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El error de Trípoli     
 
 Informaciones.    20/02/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El error de Trípoli

Por Abel HERNÁNDEZ

MENOS mal que la Organización para la Unidad Africana —O.U.A.— tiene poca credibilidad y poca

fuerza operativa. Es un caos interno, plagado de comités y subcomités, en el que se refleja fielmente el

desorden y las tensiones que dominan todo el mapa africano. Sus decisiones son siempre irrelevantes. El

Comité de Liberación es aún más pintoresco: allí encuentra cobijo cualquier irracionalidad. Por eso no es

extraño que haya vuelto a caer en el error de Canarias. El acuerdo de Trípoli declarando a Canarias

territorio colonial es, sobre todo, un error y una intolerable injerencia en la soberanía española.

Lo que pasa es que este acuerdo, tomado por unanimidad, no es nuevo. El 4 de septiembre de 1968, en

tiempos de Franco, hace casi diez años, los ((liberadores» africanos emitieron una declaración casi

textualmente idéntica a la actual. El tema canario ha seguido rodando desde entonces año tras año en las

conclusiones de este Comité de Liberación. Es, por tanto, anterior a la crisis del Sahara y, por supuesto, al

acuerdo pesquero con Marruecos.

En este Comité de Liberación, que ha dictado la resolución sobre Canarias, están representados Argelia,

Libia, Nigeria, Guinea Conakry y Senegal. Hay dos detalles dignos de ser destacados: el Gobierno y el

Frente de Liberación Nacional de Argelia prometieron recientemente a don Felipe González, secretario

general del P.S.O.E., que no habría injerencia en la soberanía española. Aquí está la prueba de que no

complen sus promesas. Esto parece indicar con claridad que el jefe de la oposición española fracasó en su

gestión argelina, sobre todo si se tiene en cuenta que Cubillo había dejado de hablar por la emisora de

Argel, por gestiones del Gobierno Suárez, la víspera del viaje del señor González. Tampoco parece que el

coronel Gadafi, a pesar de las buenas palabras, haya hecho mucho caso al mensaje del Rey de España,

llevado a Trípoli en propias manos por don Juan de Borbón.

Habrá que esperar, en todo caso, a ver si el Consejo de ministros de la O.U.A. ratifica o desecha estos días

—se reúne desde hoy al jueves—la propuesta del Comité de Liberación. La decisión, en este caso, es

impredecible, ya que África está dividida en dos mundos políticos contrapuestos. Es posible que el «ala

progresista», que dirige: Argel, pretenda utilizar el tema de Canarias cómo palanca para lograr una

ruptura política general entre el Gobierno español y la oposición de izquierda. Y, sin embargo, en política

exterior es imprescindible que Gobierno y oposición vayan estrechamente juntos, por encima de

diferencias ideológicas y de compromisos partidistas. El Estado y la soberanía nacional están por encima

de todo eso. Y asi parece que va a ser, a juzgar por la contundente declaración del P.S.O.E. sobre el

particular.

 

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