El Rey despachó ayer con el ministro de Defensa. 
 Total seguridad militar para las islas Canarias  :   
 Mauritania se suma a Marruecos en el reconocimiento formal de la españolidad del archipiélago canario. 
 ABC.    22/02/1978.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

MADRID, MIÉRCOLES 22 DE FEBRERO DE 1978 NUM. 22.425 DIECIOCHO PESETAS

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EL REY DESPACHO AYER CON EL MINISTRO DE DEFENSA PARA LAS ISLAS

CANARIAS

Mauritania se suma a Marruecos en el reconocimiento formal de la españolidad del archipiélago canario

El Gobierno mauritano, a través de un comunicado que difundió ayer su Embajada en Madrid, reconoce

expresa y formalmente la españolidad de las islas Canarias, sumándose asi a lo manifestado el pasado

lunes por el Gobierno de Marruecos. El texto de la nota mauritana dice textualmente: «La República

Islámica de Mauritania considera que las islas Canarias forman parte integrante de España y que su

hispanidad no podrá ser puesta en tela de juicio.»

Es de notar que en el curso de la sesión del Comité de la Liberación de la O. U. A., el representante de

Mauritania había adelantado un principio de disconformidad con el acuerdo de suministrar apoyo

logístico y económico al M. P. A. I. A. C.; anticipando de cierta manera esto que ha sido la declaración

formal e inequívoca de su Gobierno sobre la naturaleza española de las Canarias.

Al margen de la suerte que merezca para la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la O. U. A. el

citado acuerdo del Comité de Liberación —aunque quizá su estudio se aplace hasta el mes de julio en la

«cumbre» africana de Jartum—, es de notar que las sendas declaraciones efectuadas por los Gobiernos de

Marruecos y Mauritania tendrán efecto vinculante para la posición de los ministros que respectivamente

les representan en el Consejo de la O. U. A. Es decir, Marruecos y Mauritania han formalizado ya una

cuña de discrepancia con el clima de unanimidades antiespañolas que Cubillo logró en esta reunión de

Trípoli, al cabo de diez años de servicio a las aspiraciones argelinas en el Magreb, puesto que el

lanzamiento del cubillismo —primero sólo autonómico y luego con el separatista M. P. A. I. A. C.—

precedió a la invención política de la causa polisaria.

Esta posición mauritano-marroqui, directamente inferida de la política de colaboración mantenida con

nuestra Patria, debe ser sumada al muy significativo silencio de Gadafi con respecto a España en el curso

de su tremendista alocución anticolonialista ante los componentes del Consejo de Ministros Exteriores de

la O. U. A.; discurso en el que el dirigente libio, con dialéctica de descolonizador al microscopio, suscitó

como problemas pendientes territorios insulares de respectiva soberanía francesa, británica y lusitana

(Madeira).

EXPLICACIÓN.—La no alusión de Gadafi a España se entiende también como resultado de una acción

diplomática eficaz cerca del Gobierno de Trípoli, en la que se preveía lo sustancial de lo ocurrido en el

seno del Comité de Descolonización de la O.U.A. En base a tatos previsiones se dispuso una misión

ciertamente nada convencional en los usos diplomáticos: la entrega de un mensaje al dirigente libio por el

Conde de Barcelona, padre de Su Majestad el Rey, quien para tal fin viajó ex profesamente a Trípoli.

SEGURIDAD MILITAR.—Por lo demás, en lo tocante al clima político creado —de indignación

nacional— por el acuerdo del citado Comité africano, es de señalar las informaciones militares respecto al

pleno nivel defensivo en que se encuentran nuestras Canarias, ante la hipótesis de un ataque; nivel que le

fue dado comprobar al vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Defensa en su reciente visita a

todos los dispositivos castrenses del Archipiélago. De otra parte, las mismas fuentes señalan que los

sistemas de alarma establecidos por los Ejércitos españoles pueden detectar toda acción por sorpresa,

tanto aérea como naval, estando asimismo la cobertura estratégica en condiciones de impedir cualquier

desembarco en las islas.

DESPACHO DEL REY CON GUTIÉRREZ MELLADO.—Ayer recibía en despacho el Rey al teniente

general Gutiérrez Mellado, probablemente para discurrir sobre estos temas militares, también se entiende

que en el despacho fueron expuestos al Jefe del Estado, por el ministro de Defensa, los puntos

relacionados con la petición socialista para que el Congreso sea informado, en la Comisión

correspondiente, de todo lo relativo a la seguridad militar de las Canarias.

SOLICITUD DEL P. S. O. E.—El texto de la solicitud elevada por el P. S. O. E. al presidente del

Congreso es el siguiente:

«En nombre del grupo parlamentario Grupo Socialista del Congreso, y al amparo de lo previsto en el

articulo 51 del vigente reglamento provisional del Congreso, solicitó la convocatoria de la Comisión de

Defensa para que, una vez cumplidos los trámites reglamentarios, se recabe la presencia del ministro de

Defensa y de los jefes de los Estados Mayores de los cuarteles generales de los Ejércitos de Tierra, Mar y

Aire, para que, en sesión secreta, informen sobre la situación y planificación de la defensa militar de las

islas Canarias.»

REACCIÓN DE LA PRENSA CANARIA.—La Prensa canaria de ayer se ha sumado a la ola de repulsas

y condenas contra los acuerdos del Comité de Liberación de la O. U. A. e insisten en la españolidad del

archipiélago.

«Los asuntos de España son de España», dice en su editorial «El Eco de Canarias». «Las cuestiones que

puedan afectar a Canarias son para ser resueltas dentro de las estructuras del Estado español —sigue

diciendo el matutino de Las Palmas— y para eso se están configurando las autonomías, encaminadas a

dotar de los mecanismos precisos a las distintas regiones, con sus independencias económicas y

administrativas.

«Quede bien claro —concluye el rotativo canario— que las islas están bien cerca del Continente

Africano, pero de ninguna manera son África, ni étnica, ni cultural, ni lingüísticamente somos africanos.»

 

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