Autor: Carrascal Rodríguez, José María. 
 Un autorizado consejo a la diplomacia española. 
 Actuar con energía en la defensa del tema Canarias     
 
 ABC.    22/02/1978.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

MIERCOLES, 22 DE FEBRERO DE 1978. PAG. 20

UN AUTORIZADO CONSEJO A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA

Actuar con energia en la defensa del tema Canarias

NACIONES UNIDAS, 21, (De nuestro corresponsal.) A B C ha consultado a un veterano diplomático

árabe-africano sobre las posibilidades que tiene de prosperar ante la O.U.A. el tema de Canarias como

colonia.

«Ninguna —nos ha dicho—, si ustedes actúan como deben.» ¿Y cómo debemos actuar?, seguimos

preguntando. «Primero —es la respuesta— siendo lo bastante categóricos. Luego, jugando su mejor carta:

el apoyo que han venido dando a la causa árabe, que podía convertirse en apoyo a Israel sí vieran que se

viola su soberanía.»

¿Pero, qué harán los Estados de África negra, sin intereses directos en ese pleito? «Los Estados del África

negra —nos dice ese diplomático— seguirán lo que les digan los árabes en este tema.»

HABLAR ENÉRGICAMENTE No les pasaría tan categóricas declaraciones si no conociera a fondo a mí

interlocutor y su profundo conocimiento del mundo africano y árabe, sin ser él ni argelino ni marroquí,

pues todo hay que decirlo. Y en un momento tan delicado como el que se enfrenta la política exterior

española, todas las voces, y éstas, enteradas especialmente, deben oírse.

El primer consejo es que actuemos categóricamente, y no con paños calientes, que es lo que hemos hecho

hasta ahora, a base de telegramas de protesta, charlas de amigo y discursos melifluos. Canarias no es un

problema africano, porque ni siquiera está en ese Continente, ni un problema colonial, pues nunca ha

estado en esa lista ignominiosa. Eso lo saben perfectamente todos los africanos.

RUPTURA DE RELACIONES Lo que no saben, porque no se les ha dicho con bastante precisión y

energía, es que todo intento de desgajar esas islas es un ataque a la integridad territorial española, al que

no se contesta con una simple protesta, sino con algo que no puede ser menos drástica que la rotura de

relaciones diplomáticas. Es así al menos como acostumbran a reaccionar las naciones. Recuerdo cuando

en el calor de un debate en la O. N. U., un embajador occidental se atrevió a aludir a «los Estados

bálticos», provocando Inmediatamente la amenaza del embajador soviético, de que si «alguien no

respetaba la integridad de la Unión Soviética, tendría que atenerse a las circunstancias.» Las excusas del

embajador occidental fueron inmediatas.

CHANTAJE ARGELINO El «problema» canario no es más que el culatazo del problema saharaui. Quien

está detrás de toda la operación para incluir Canarias como tema colonial es Argelia, y esto tampoco se

ha dicho lo bastante claro, siendo como es evidente. Argelia es la que ha llevado el lema a la O. U. la que

ha insistido en cada sesión, la que ha facilitado pasaporte a Cubillo, la que ha hecho «lobby» por él, la

que, a fin de cuentas, sostiene su causa.

Con ello se venga de nuestra vergonzante entrega del Sahara a Marruecos y Mauritania, y con ello trata de

hacemos chantaje para que nos volvamos atrás de lo hacho. Es de suponer que si hubiésemos actuado a la

inversa, donde estaría hoy Cubillo seria en Rabat, y Marruecos le apoyaría. Pero el caso es qué esté en

Argelia, y que es Argelia la que trata de hacermos el chantaje.

PELIGRO INMEDIATO

¿Por qué no se ha respondido con la energía requerida? Suponemos que, primero, por la debilidad de

nuestra política exterior, que sigue empeñada en apostar todas tas bazas sin ganar en ninguna: ni en

Europa, ni en Hispanoamérica, ni con los árabes, ni con los Israelies, ni con el Este, ni con el bloque

occidental.

Así nos va, sin tener a nadie que, nos defienda. Y, segundo, suponemos también, porque nuestras

relaciones comerciales con Argelia son considerables y hay muchos millones de dólares por medio. ¿Pero

valen tanto como Canarias?

Una cosa es clara; como la O. U. A. consiga vencer las divisiones internas que la plagan últimamente y

envíe el tema Canarias al Comité de Descolonización de la O. N. U., no nos la vamos a quitar de encima

ya nunca. Es allí, pues, donde hay que actuar. Y pronto. Pues está en friego no sólo la capacidad vital de

nuestra vieja diplomacia, sino también la de la joven diplomacia española.—José María CARRASCAL.

 

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