Gutiérrez Mellado, a los mandos de la Brigada Acorazada 12. 
 Estamos dispuestos a defender Canraias pase lo que pase     
 
 ABC.    24/02/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

VIERNES, 24 DE FEBRERO DE 1978. PAG. 12

GUTIÉRREZ MELLADO, A LOS MANDOS DE LA BRIGADA ACORAZADA 12

"ESTAMOS DISPUESTOS A DEFENDER CANARIAS PASE LO QUE PASE"

«Estamos dispuestos a defender las islas Canarias lo diga quien lo diga y pase lo que pase», ha dicho el

vicepresidente del Gobierno para asuntos de la Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, en un

discurso que pronunció a mediodía de ayer ante los jefes, oficiales y suboficiales de la Brigada Acorazada

12. acuartelada en El Goloso, según informa Efe.

A las once de la mañana, el ministro de Defensa había llegado al acuartelamiento de la Brigada para girar

una visita de Inspección a la misma. Fue recibido por el jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente

general Vega Rodríguez, el capitán, general de la I Región, teniente general. Gómez de Salazar, el general

jefe de la Brigada, general de brigada José Alvarez Arenas, y otros jefes y oficiales. Tras escuchar el

Himno Nacional desde un podio, pasó revista a una compañía, que le rindió honores. A continuación,

saludó a una representación de los jefes y oficiales de los regimientos Asturias 31 y Alcázar de Toledo 61,

que compone la Brigada.

VISITA.—Después de presenciar el desfile de las tropas, que le rindieron honores, el teniente general

Gutiérrez Mellado pasó revista a la Brigada, que estaba formada en el patio de armas del acuartelamiento,

e inspeccionó el armamento y material de la Brigada.

Seguidamente pasó a inaugurar una residencia de suboficiales y a visitar los acuartelamientos de las

distintas tropas que forman la Brigada Acorazada 12. Tras mantener una reunión con el general jefe de la

Brigada y los mandos de la misma, el ministro de Defensa se dirigió al hogar del soldado, donde

pronunció unas palabras ante los jefes, oficiales y suboficiales del acuartelamiento.

El teniente general Gutiérrez Mellado dijo que solamente iba a pronunciar unas palabras de salutación,

porque en los últimos meses ya había hablado bastantes veces.

Les pidió a todos que analizaran objetivamente lo que se había hecho hasta ahora, y dijo que sólo iba a

insistir sobre dos puntas. En el primero de ellos, señaló que. a su juicio, se estaba logrando la información

de abajo arriba y de arriba abajo, que él tanto había propiciado, y que si alguna de estas informaciones no

había llegado a sus destinatarios era debido a que algo habría fallado y entonces habrá que buscar las

causas de este fallo.

«Yo les pido —añadió— que crean en lo que digo y no en lo que dicen o en lo que se interpreta.»

CUADROS.—Refiriéndose al otro punto de su discurso, dijo: «Quiero insistir quizá porque dicen que hay

cierta intranquilidad cuando se habla del rejuvenecimiento de los cuadros de mando, que yo creo que se

debe hacer, y que no voy a ser yo el que en una noche, inspirada voy a retirar a tres promociones elegidas

debidamente, según algunos, en mi ánimo, para por sorpresa eliminar del Ejército un determinado número

de cuadros. Cualquier cosa que se haga importante para el Ejército, y ésta es una de ellas, se hará con la

colaboración, el estudio y el análisis de los Estados Mayores, del Alto Estado Mayor, de todos los

organismos, de las capitanies generales, pero sorpresas desagradables para nadie, nada. Es un punto

interesante saber que tenemos que ir a ello, pero sabed qué iremos de la mejor manera, con la mayor

cautela, tomando toda clase de reservas y respetando, en todo caso, los derechos humanos que puedan

corresponder a alguien.

CANARIAS., — «No son medidas draconianas —siguió diciendo—, son medidas en el tiempo, que

permitan que se llegue a los cuadros de mando en las mejores condiciones físicas, e intelectuales Posibles,

que deben ser un gran, factor para la eficacia y la estrategia.»

Tras señalar que desde hacía tiempo quería visitar la Brigada, pero que por razones ajenas a sus deseos

aún no lo había podido hacer hasta hoy señaló que estaba orgulloso de todas las unidades del Ejército y de

«las guarniciones de Canarias, que se alegrarán ustedes de que las haya encontrado con espíritu, unas

ganas de trabajar y unas ganas de defender estas Islas, tan de moda en estos días, y que estamos

dispuestos a defenderlas lo diga quien lo diga y pase lo que pases.

Por último, señaló que tenía confianza en que el Ejército y las Fuerzas Armadas van a seguir cumpliendo

la misión que les he sido encomendada, como lo vienen haciendo hasta ahora. Finalizó su discurso dando

gritos de «Viva España» y «Viva el Rey», al que respondieron todos los jefes, oficiales y suboficiales que

se hallaban presentes.

 

< Volver