Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   España, víctima propiciatoria     
 
 Informaciones.    27/02/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ESPAÑA, VICTIMA PROPICIATORIA

Por Abel HERNÁNDEZ

LOS pactos de amistad y cooperación entre Estados unidos y España no han servido para nada. Nuestro

aliado americano no ha movido un dedo ni ha dicho una palabra para impedir el atropello africano contra

las tíos provincias españolas de Canarias. Había bastado una advertencia del Departamento de Estado

norteamericano al Coronel Bumedián, atrapado en un contrato gigantesco de gas licuado —3.000

millones de dólares—, para desbaratar la jugada argelina. No ha sido así. Hay pie para sospechar de la

complicidad de Washington en la resolución de Trípoli.

Según fuentes diplomáticas españolas, Estados Unidos ha aprovechado la oportunidad para presionar

sobre la necesidad del ingreso de España en la O.T.A.N. Quiere que aprovechemos la lección. Pero las

preguntas surgen a borbotones. Caso de que esto no ocurra, ¿está dispuesta Norteamérica a sacrificar a

España, a plazo medio, en el reparto de influencias Este-Oeste? ¿África va a empezar en los Pirineos? El

eventual triunfo de la izquierda marxista en nuestro país en unas próximas elecciones, ¿nos va a condenar

a hundirnos en una especie de «tercermundismo» africano? Una alta fuente soviética confiaba

recientemente a un político español que todo estaba programado y que la Europa latina —Francia, Italia,

Portugal y España— pasarían a la órbita socialista. ¿O acaso Washington sueña con colocar su bota, en su

día, en unas Canarias «antodeterminadas»? ¿Va a cumplirse la teoría de las fichas de dominó de

Kissinger?

La izquierda española parece que juega a eso. Su oposición a nuestro ingreso en la Alianza Atlántica y su

apoyo a los movimientos de liberación del norte de África (hoy mismo hay representantes socialistas y

comunistas en Argel coreando al Polisario) son indicios ciertos de que, más o menos conscientemente,

.están jugando la carta de Moscú. Que Dios nos coja confesados. El enfrentamiento Este-Oeste se ha

trasladado a África. Estamos asistiendo al reparto de influencias de Washington y Moscú en el mapa

africano. España, si se descuida, va a ser víctima propiciatoria.

Y parece que se está descuidando. Es inconcebible, dígase lo que se diga, que todavía no estemos en la

O.T.A.N.Es increíble que no haya habido estos días en Trípoli una nutrida y alta delegación española. Es

absolutamente lamentable que el ministro Oreja y el propio embajador español en Trípoli se enteraran de

la resolución de la O.U.A. el sábado por nuestro enviado especial. Es de risa que todavía tengamos

escrúpulos para establecer relaciones con Israel. Es humillante que aun mantengamos relaciones

diplomáticas con Argel, Es triste que España no tenga todavía política africana. Es irritante que la

oposición sacrifique los intereses de España a sus intereses ideológicos.

 

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