Una primera toma de contacto     
 
 Informaciones.    08/04/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES UNA PRIMERA TOMA DE CONTACTO

EL viaje que inicia el ministro de Asuntos Exteriores a cuatro países africanos supone una primera

aproximación a la compleja realidad de un continente que la política exterior española ha ignorado

prácticamente hasta nuestros días. Senegal, Malí, Mauritania y Cabo Verde son las primeras etapas de

esta difícil toma de contacto.

La proximidad geográfica de los cuatro países citados con el archipiélago de las islas Canarias deja

entender bien claramente la razón fundamental de este viaje de don Marcelino Oreja. La reunión plenària

de la O.U.A. está a punto de celebrarse, teniendo en su agenda de trabajo una absurda recomendación de

su Comité de Descolonización sobre una parte irrenunciable del Estado español. Lástima que el inicio de

esta visita haya coincidido con el atentado que acaba de sufrir Antonio Cubillo,que el ministro de Asuntos

Exteriores se ha apresurado a condenar en los tonos más enérgicos.

Sin embargo, la legítima y necesaria preocupación por el tema canario no debería ser el único objetivo de

la delegación española. África sigue siendo para nosotros el continente desconocido que en las escuelas

apenas se estudia. Hoy, el continente negro está a punto de culminar su proceso de recuperación de la

soberanía nacional y se enfrenta a graves problemas de toda índole, que le han llevado a sustituir al

continente asiático como escenario de la confrontación de las dos grandes potencias y de los dos grandes

bloques militares. Todo ello hace que sea necesario trabajar a marchas forzadas para empezar a conocer a

todos estos países.

Tarea que, además, no debe ser abordada exclusivamente por el titular del Ministerio de Asuntos

Exteriores. Las comisiones «ad hoc» del Congreso y del Senado, las fuerzas político-sociales y, sobre

todo, las económicas deben colaborar en la medida de sus posibilidades. Ojalá esta primera toma de

contacto no sea un hecho aislado Y oficial. Porque si es cierto que África no empieza en los Pirineos, no

lo es menos que es nuestra espalda geopolítica.

 

< Volver