Autor: González Concepción, Francisco. 
 Canarias, ante su autonomía (I). 
 La izquierda irá a los tribunales si UCD aplica la vía lenta del 143     
 
 Diario 16.    15/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 35. 

La izquierda irá a los tribunales si UCD aplica la vía lenta del 143

Las Palmas (FRANCISCO GONZÁLEZ CONCEPCIÓN, corresponsal) — Una larga crisis autonómica

viene siendo el más fiel reflejo de la deteriorada imagen de la UCD ec el archipiélago.

Desavenencias en el seno centrista, la rivalidad regional de las dos provincias —Tenerife y Las Palmas—,

la división de la izquierda en pequeños fragmentos y la poca claridad nacionalista de UPC en torno al

tema autodeterminista, juntó a los continuos choques en los Ayuntamientos —en manos de la izquierda—

ha hecho que el pueblo canario se encuentre inmerso en una constante apatía e indiferencia ante el tema

autonómico.

La vía del 151 ó del 143 ya no es tema de cementario, y mientras, los políticos se pelean el pueblo

desconfia de cualquier pretensión autonómica.

Según un sondeo de opinión, sólo un 40 por 100 de la población votaría de celebrarse un referéndum.

La opción de UCD de tomar la, vía del 143 para el proceso autonómico ha terminado con la paciencia de

los canarios, cansados de que el poder centralista, a 2.000 kilómetros de distancia,, vuelva a decidir por

los propios isleños.

Estalla la guerra autonómica

Dos planos de gran tensión viene viviendo el ambiente sóciopolítico del archipiélago, cuando aún está

pendiente el tema autonómico. La decisión gubernamental de optar por la vía del artículo 143 ha llevado a

la oposición a sacar el «hacha de guerra» contra el Gobierno, representado en esta ocasión por la Junta de

Canarias.

Manifestaciones, mítines, e innumerables carteles se extienden por todas las islas en solicitud del artículo

151 Mientras, el largo proceso autonómico en medio de la disyuntiva, autonomía o autodeterminación y

el cambio del plan económico con la alternativa de decidir sobre si conviene o no la integración en la

Comunidad Económica Europea viene siendo la causa belicista.

Mientras todo esto se debate en medio de una gran incertidumbre, las últimas encuestas de opinión

indican, que la realización de unas elecciones al Parlamento canario en estos momentos sería un auténtico

fracaso con tan sólo un 40 por 100 de votantes.

La mitad del electorado de UCD y de los nacionalistas, autodeterministas de UPC se abstendría, mientras

el PSOE tendría una ligera baja en Las Palmas y se mantendría en Tenerife.

La creciente agudización de la crisis económica, los enfrentamientos municipales, los fracasados pactos

de la izquierda, los problemas financieros en los cabildos y la paralización total de la Junta de Canarias es

el fiel reflejo del fracaso político canario.

E1 precio de la derrota

La primera batalla librada entre los dos sectores de UCD y el enfrentamiento regional han llevado a un

verdadero caos al ente preautonómico, que al margen de reunirse y pagar exorbitantes sueldos no ha dado

ninguna respuesta a las exigencias del archipiélago. Los acuerdos de la Junta se encuentran paralizados

por este motivo aún con el apoyo de los cabildos en manos del partido gubernamental...

El gran avance nacionalista surgido como desencanto del pueblo tras la larga experiencia de la anterior

Junta, llevó a los nacionalistas de UPC, capitaneados por el diputado Fernando Sagaseta y el alcalde de

Las Palmas, Manuel Bermejo, a conseguir un gran triunfo en las pasadas elecciones.

El temor de la UCD, que veía como su «status», se debilitaba . y poco a poco perdía el control regional,

llevó a los centristas a apoyar, junto a fuerzas políticas de izquierda, la vía del artículo 151 como única

viable en el archipiélago.

El 22 de junio, de 1979 la decisión de todas las fuerzas era firme y 85 de los 88 Ayuntamientos de la

región sé pronunciaron en este sentido, a los que se unían las dos mancomunidades y siete cabildos en

favor de la autonomía de máximo nivel.

La Junta de Canarias,enviaba en octubre al Gobierno un informe favorable a esta opción pidiendo la

convocatoria de un referéndum.

La UCD, ante el temor del avance nacionalista, hizo una gran campaña propagandística enfocada a

defenderla vía del 151 aunque la posterior decisión gubernamental de retrasar los procesos autonómicos

por la vía del 143 provocara un auténtico desencanto político en la región y hace estallar la crisis y la

tensión entre los representantes del partido gubernamental estando a punto de surgir un partido canarista

con similitud al fenómeno Clavero.

Este partido estaría capitaneado por relevantes políticos centristas, entre los que se encontraría el actual

presidente de la Junta, Fernando Bergasa, ex director general de Clavero; Fernando Giménez, Luis

Hernández, vicepresidente regional de UCD; Rafael Stinga, senador por la isla de Lanzarote, y otros,

mientras el ex asesor del presidente, Lorenzo Olarte, sumido en su gestión madrileña, no tomaba arte ni

parte en el tema, reservándose así cualquier posición a tomar.

Un Estatuto gubernamental

Los centristas de Tenerife, por el contrario, acataban la vía del 143, al contar con una menor oposición

apoyando a Martín Villa en su gira efectuada a Canarias en febrero, en que definitivamente los ánimos

centristas volvieron a su cauce, pero «daban» motivo, para sacar el «hacha de guerra» de la izquierda.

Ante el temor de un nuevo fenómeno andaluz, la UCD canaria prepara rápidamente la presentación de su

Estatuto, una vez que la ejecutiva nacional le da el visto bueno.

La sorpresa centrista es grande cuando la oposición se mega rotundamente a negociar cualquier Estatuto

que vaya por la vía del 143, pese a que éste contempla la más amplia autonomía dentro de dicho artículo.

Para Lorenzo Olarte «el Estatuto es magnífico y el texto definitivo saldrá de una negociación», pero, la

oposición se niega rotundamente a negociar cualquier vía que no sea la del 151.

La campaña, agria, dura y agresiva contra los centristas ha comenzado en pro del artículo 151, todas las

fuerzas políticas excepto APE que apoya a la UCD y UPC que no acepta ningún proceso autonómico, si

no es la vía de la autodeterminación.

Este conflicto entre la UCD y la izquierda ha hecho nacer al Partido Nacionalista Canario, con similitud

al PNV, que en poco menos de dos meses de existencia va tomando cuerpo, siendo el gran ogro temeroso

para Ja UCD. En el seno del mismo se encuentran destacadas figuras componentes de la antigua Junta

Democrática, entre los que están el abogado José Joaquín Díaz Aguilar y Bernardo Cabrera.

La falta de claridad en los nacionalistas canarios de UPC respecto a la definición autodeterminista

defendida en su programa y el intento de bloquear las dos vías autonómicas viene jugando la mala pasada

a la oposición, que se encuentra en enorme desventaja. La decisión nacionalista de intentar bloquear la vía

autonómica en el seno del Ayuntamiento le llevó a una nueva derrota municipal con fuertes choques entre

el PSOE y la UPC, estando suspendida la mayoría en la Corporación por espacio de cuarenta y ocho

horas. La moción nacionalista, con defensa del alcalde representante de dicha coalición, no prosperó.

En medio de grandes contratiempos, la izquierda viene llegando a un consenso y hace pocos días

anunciaban el triunfo de la vía del 151, tras la recopilación de las actas de los Ayuntamientos de las islas

dirigiéndose a la Junta de Canarias para que notifique al Gobierno la exigencia del referéndum.

«Si UCD bloquea la vía autonómica por el 151 acudiremos a los tribunales de justicia a través de un

contencioso-administrativo, porque la ley está por encima del poder» señaló a DIARIO 16, José Carlos

Mauricio, secretario general del Partido Comunista de Canarias (PCE).

Para el PNC la negociación es difícil. «No estamos dispuesto a negociar la vía del 151 desde ningún

punto de vista», señaló a este periódico José Joaquín Díaz de Aguilar.

Los puntos que la oposición considera innegociables están centrados en el reconocimiento de la

nacionalidad canaria, neutralización de las istas no entendida como desmilitarización, sino referida a la

negativa de bases internacionales. Competencias en los temas de enseñanza, cultura y política social y

sector público que no reconoce el Estatuto centrista. Ley electoral proporcional al Parlamento canario y

elecciones en 1983, y exigencia de ratificación del Estatuto mediante referéndum.

«Lo que está claro señalaron a DIARIO 16 fuentes de la oposición, es que no habrá Estado

 

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