Autor: Fidalgo, Luis F.. 
 La Junta del archipiélago sigue sin presentar en Madrid las condiciones de negociación. 
 Los intereses económicos dificultan la postura de Canarias ante la CEE  :   
 En junio el Gobierno tiene intención de cerrar el capítulo de Unión Aduanera. 
 ABC.    25/04/1982.  Página: 54. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

54/ABC ECONOMIA DOMINGO 25-4-82

Las siete islas, a las puertas de Bruselas (1)

La Junta del archipiélago sigue sin presentar en Madrid las condiciones de negociación

Los intereses económicos dificultan la postura de Canarias ante la CEE

MADRID (Luis F. Fidalgo). A menos de dos meses de que el Gobierno español intente cerrar en Bruselas

un nuevo paquete de capítulos para el Ingreso en la CEE, entre los que previsiblemente se encontrará el

referente a la Unión Aduanera, sigue sin decidirse cuál va a ser la postura definitiva que se adoptará para

el caso de las Islas Canarias, dé particular importancia por sus especiales características económicas y

fiscales.

En junio el Gobierno tiene intención de cerrar el capitulo de Unión Aduanera

En los últimos días se ha celebrado en el archipiélago unas Jornadas sobre las repercusiones que tendría

en las siete islas la entrada en la Cominidad Económica Europea; organizadas por la Universidad

Internacional Menéndez Pelayo, en las que —global-mente— las posturas de los participantes se

mostraron coincidentes en que Canarias debe incorporarse con el resto de España a la Europa

comunitaria, aunque negociando diversas condiciones especiales. Esta tesis es la que sé mantiene también

en los cuatro informes qué hasta él momento han sido solicitados y publicados tanto por la Junta de

Canarias como por las Cámaras de Comercio de Tenerife y Las Palmas.

Sin embargo, y a pesar de la coincidencia en este aspecto fundamental, que debería haber posibilitado ya

la adopción de una postura conjunta y el establecimiento de las condiciones especiales que el Gobierno de

Madrid podría trasladar, para su negociación, a Bruselas, en las islas sigue sin producirse una definición

política concreta de los órganos ejecutivos insulares. Según las opiniones recogidas entre diferentes

sectores de las islas, el retraso en la adopción de una postura para negociar se debe, esencialmente, a los

fuertes intereses económicos contrapuestos que allí existen y que se verán desigualmente afectados por el

ingreso en la Unión Aduanera comunitaria. Mientras para el sector industrial y agrícola las repercusiones

serán evidentemente menores —aunque les obligarán a llevar a cabo una cierta reestructuración—, los

empresarios dedicados hasta ahora al comercio y a la importación son quienes están mostrando mayor

reticencia y oposición a que las Canarias se incorporen por completo a la CEE. Incluso ha nacido un

partido —País Canario— que refleja la práctica totalidad de las reivindicaciones de estos últimos. El

negocio de bazar, otro de los sectores que más afectado se verá por la integración en la Comunidad,

debido al acortamiento de los precios de estos productos con los del resto de España, mayoritariamente en

poder de tos comerciantes de origen indio. Está experimentando ya un paulatino —aunque poco

perceptible todavía— éxodo hacia la propia Península.

INDEFINICIÓN POLÍTICA

La dificultad de conjugar estos intereses polarizados en las dos grandes islas —el sector industrial

predomina entre los empresarios de Tenerife y el de los comerciantes e importadores en Las Palmas— es

precisamente el que está propiciando que UCD no haya decidido aun su postura en las islas sobre este

tema, situación que también atenaza al PSOE, que ha encontrado, asimismo, dificultades entre sus

miembros de las islas para decidir la postura a seguir de cara al ingreso. Sin embargo, Manuel Marín, uno

de los encargados de cuestiones internacionales de este partido, expuso en las Jornadas de la

Menéndez Pelayo la postura del PSOE favorable a que Canarias ingresase en la Unión Aduanera, pero

con condiciones especiales. La posición de UCD no pudo conocerse por desistir en su comparecencia

Ignacio Camuñas, cuya intervención estaba programada, sin que tampoco asistiera ningún representante

del Gobierno.

Con todas estas lagunas y contradicciones, la pregunta que evidentemente surge es si a los canarios les

interesa ingresar en la CEE con el resto de España, o bien quedarse fuera de la Europa comunitaria. ´La

respuesta que dan los estudios específicos elaborados indican que el archipiélago se verá menos

perjudicado si decide entrar negociando esas condiciones especiales que quedarse fuera. Todos estos

informes, elaborados por equipos coordinados por los profesores Francisco Granell, José Antonio Payno,

Stephan Mustó y Pedro Schwarte coinciden en tos siguientes puntos:

1. Es mejor que Canarias se ingrese en la Unión Aduanera, con diversas cláusulas especiales.

2. Que pueda obtener contingentes arancelarios libres de pago.

3. Conseguir un trato especial dentro de la Política Agrícola Común (PAC) y de la Política Regional de

la CEE.

4. Que se posibilite a las islas la adopción de tipos de IVA reducidos.

REDUCIR EL IVA

Precisamente en este último apartado es donde se concentran buena parte de las preocupaciones de los

sectores económicos del archipiélago. La postura de que deben conseguirse unos tipos inferiores a los del

resto de la Península no es discutida por casi nadie por considerar que sólo de esta manera podrán

mitigarse los efectos negativos que puede suponer la supresión del específico sistema fiscal de los

arbitrios insulares. En este sentido, dos inspectoras de Hacienda de Santa Cruz de Tenerife, los señores

Vázquez de Pargá y Díaz Malledo, plantearon como innovación respecto a los informes anteriores que en

Canarias se apliquen unos tipos de IVA algo superiores a los estipulados por el estudio del profesor

Musto (1 por 100 para el reducido, 2 por 100 para el normal y 20 por 100 para el máximo) con objeto de

que puedan contribuir parcialmente a la financiación de la Seguridad Social, uno de los fines para los que

se destinará el IVA en España, y que no había sido tenido en cuenta cuando se elaboraron los citados

estudios. La presión fiscal que pueda surgir en el archipiélago una vez introducidas estas innovaciones, en

ningún caso deberían ser superiores —según estos inspectores— a la que existe actualmente con el

sistema fiscal vigente en las islas.

Asimismo parece evidente la necesidad —como quedó reflejada por diferentes participantes— de que se

establezca una subvención para el transporte de las exportaciones canarias equivalente a lo que costaría el

transporte entre las islas y el primer puerto de la Península.

 

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