Felipe González: La actitud puramente negativista ante el Referéndum puede conducir a la oposición a un aislamento popular peligroso     
 
 ABC.    07/12/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

FELIPE GONZÁLEZ: «LA ACTITUD PURAMENTE NEGATIVISTA ANTE EL REFERENDUM

PUEDE CONDUCIR A LA OPOSICIÓN A UN AISLAMIENTO POPULAR PELIGROSO»

Transcribimos a continuación algunos de los párrafos más interesantes del discurso de Felipe González,

primer secretario del «P.S.O.E.», durante la inauguración del Congreso.

• LA OPOSICIÓN Y EL GOBIERNO SUÁREZ

El margen de credibilidad del Gobierno Suárez ha aumentado en función a su aproximación, aunque sea

en los niveles verbales, a la terminología y a las concepciones de la propia oposición democrática, y en

función de su capacidad de ofrecer un proyecto político concreto.

La situación actual está caracterizada por un hecho curioso, por nuevo. En términos políticos, el Gobierno

Suárez ha sabido entrar en el terreno de la oposición, conservando controles autocráticos de poder

suficientes para mantenerse con una cierta estabilidad, en tanto que la oposición ha quedado relativamente

paralizada al no encontrar fórmulas que, incidiendo en las contradicciones del poder y ganando nuevas

parcelas de libertad, lo debiliten y lo fuercen a una negociación insoslayable con la oposición en el

camino de una alternativa democrática.

• LOS LÍMITES DEL «P. S. O. E.»

A veces, desde posiciones que sabemos, por las propias manifestaciones de los portavoces de algunos

partidos, que sólo son coyunturalmente democráticas y pluralistas, se nos ataca por considerarnos

demasiado próximos a un compromiso con el Poder y, por tanto, no consecuentemente democráticos.

Otras veces se nos acusa de exceso de maximalismo en nuestras exigencias democráticas, advirtiéndonos

de los peligros de una involución política provocada, según dicen, por actitudes intransigentes.

• REFERENDUM

La oposición ha definido, en consecuencia con lo expuesto, su posición ante el referéndum.

A nuestro juicio, aun existiendo razones considerables para rechazar este método

de consulta, esta actitud puramente negativa puede conducir a la oposición a un ais1amiento popular

peligroso. Tampoco conviene, como defienden algunos, dejarlo pasar y situar la táctica política en el

posreferéndum, por estimar difícil la adopción de posturas políticas que pueden ser derrotadas por un

pronunciamiento difícilmente constatable en su veracidad.

Hemos creído necesario para la oposición adoptar una actitud de lucha ante el problema del referéndum y

no de negación absoluta de la fórmula ni de aislamiento del proceso que comporta. El referéndum en sí

mismo debe ser un objetivo movilizador de amplias capas populares y de sectores de la opinión.

• EL «COMPROMISO CONSTITUCIONAL»

A nuestro juicio, y siguiendo con nuestro concepto de la ruptura como un proceso dialéctico, podría

ofrecerse un compromiso que fuera más allá en el tiempo y en las condiciones que el hasta ahora

imperante entre los órganos de la oposición.

Este compromiso que venimos llamando constitucional consistiría en aunar todos los esfuerzos de los

partidos participantes en el proceso electoral para que aun no dándose las condiciones totales exigidas, y

precisamente por no darse esas condiciones, estas fuerzas, tal vez mayoritarias, pese a todo, en los

órganos de representación elegidos, garantizasen la liquidación de todos los residuos autocríticos del

franquismo.

• DEFENSA DEL EMPLEO

Los socialistas españoles estamos convencidos de que para sentar unas bases económicas sólidas sobre las

que pueda consolidarse la futura democracia española es preciso llevar a cabo, en primer lugar, una

política de defensa del empleo, que permita esperar a que la reactivación internacional produzca un

contexto más normal, sin exacerbar las tensiones sociales del país hasta extremos incontrolables.

• REFORMA FISCAL

Pero una reforma fiscal verdadera solamente puede surgir de la voluntad expresada por las fuerzas

políticas, de un acuerdo democrático y de una voluntad profunda de aplicarla. Consiste en fundamentar el

sistema fiscal en cinco impuestos:

Un impuesto sobre la renta personal.— Que tiene hoy una ridicula cuantía relativa, puesto que en España

este gravamen es el 1,4 por 100 de la percepción total tributaria del Estado, frente al 32 por 100 en

Inglaterra y al 43 por 100 en Suecia.

Un impuesto sobre el patrimonio.—Que haga tributar la riqueza que no genera renta manifiesta, pero al

cual puede imputarse un grado de bienestar social.

 

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