Congreso del PSOE. 
 En la primera jornada, organización y orden     
 
 Ya.    07/12/1976.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

INFORMACIÓN NACIONAL

7/XII/1976

CONGRESO DEL PSOE

EN LA PRIMERA JORNADA, ORGANIZACIÓN Y ORDEN

"Es el Congreso de mayor responsabilidad histórica que celebra nuestro Partido", dijo el presidente de la

comisión organizadora, Alfonso Guerra

Lema: "Socialismo es libertad"

Más de catorce horas de trabajo y tres sesiones plenarias

"Desde 1932 el Partido Socialista Obrero Español no se reunía en congreso en territorio español. Hoy

recuperamos nuestro derecho a buscar alternativas para nuestro país en nuestro país." Eran las diez

cuarenta y cinco horas de la mañana del domingo, día 5 de diciembre, y con estas palabras el residente de

la comisión organizadora del Congreso, Alfonso Guerra, abría las sesiones de trabajo de la veintisiete

asamblea soberana del PSOE. Así, cuarenta y cuatro años, dos meses y un día después de que tuviera

lugar el último Congreso del Partido en Madrid, esta familia socialista volvía a reunirse en el interior,

bajo el lema "Socialismo es libertad". Sin traumas ni rencores, sin ira, mirando casi exclusivamente al

próximo futuro, con disciplina y orden, enmarcados en una meticulosa organización, los delegados del

Partido Socialista Obrero Español (sector renovado) iniciaban así la tarea de estudiar su estrategia para los

dos próximos años, en el intento de ofrecer en los albores de la España democrática su alternativa

política: socialismo y democracia.

La amplia sala del hotel Meliá Castilla ofrecía un magnífico aspecto, aunque resultaba pequeña para las

más de dos mil personas que en ella se dieron cita. A la derecha, "delegados fraternales" e invitados

extranjeros, periodistas —más de trescientos cubren la información—, invitados españoles y

observadores. En la mitad izquierda de la sala, los delegados del Partido, con su cabeza de delegación al

frente y sus tarjetas rojas para votar. Al fondo, militantes no delegados. Sector azul, sector amarillo,

sector marrón, sector rojo...

Todo meticulosamente organizado: estrado para las cámaras de televisión, equipo de asistencia sanitaria,

pantalla para reflejar avisos, llamadas u otras incidencias, servicio de orden que acomodaba a cada

persona en su sitio, servicio de seguridad, pequeñas emisoras de radio para comunicación interna entre los

organizadores... En el estrado presidencial, los miembros de la comisión ejecutiva. "Estamos decididos—

siguió diciendo Alfonso Guerra—a que el socialismo sea la opción de los españoles y a ello dedicaremos

todo nuestro esfuerzo. Este Congreso es el de mayor responsabilidad histórica que ha celebrado nuestro

Partido. De él saldrán unas conclusiones tan ponderadas como exija la sociedad española y tan radicales

como obligan nuestros principios socialistas. No hay libertad sin socialismo. No hay socialismo sin

libertad."

OTRAS INTERVENCIONES

Tras unas palabras de bienvenida a cargo de Eduardo Ferreras, en nombre de la Agrupación Socialista

Madrileña, se procedió a elegir la mesa del Congreso. Para la presidencia, un solo y unánime candidato:

Ramón Rubial, obrero metalúrgico, nacido en Erandio en 1906, militante de las Tuventudes Socialistas

desde los dieciséis años y que ha sufrido veinte años de cárcel. Tres candidatos se presentaron para la

vicepresidencia del Congreso: Gregorio Peces-Barba, José Martínez Cobos y Arsenio Gimeno.

Después de una votación a tanteo y otra nominal por federaciones resultó elegido el primero. Secretario

de actas, Sócrates Gómez, procedente de los "disidentes" del PSOE histórico, que consumaban con este

Congreso su proceso de reunificación; vicesecretarios, Emilio Barbón y Matías Camacho.

Después vendrían, tras un minuto de silencio "por los muertos de la causa de libertad", las intervenciones

de Willy Brandt y Olof Palme; la del primer secretario del Partido, Felipe González, y la del líder de los

"disidentes" reunificados, Alfonso Fernández. "Los que dejamos de ser en este Congreso el sector

histórico—dijo—estamos aquí como parte integrante del PSOE sin reservas mentales, con emoción y

deseos de continuar el socialismo de siempre, el socialismo serió, real y profundo al servicio de la clase

trabajadora y del pueblo español."

Por la tarde seguiría otra nueva sesión plenaria, con intervención de los delegados extranjeros que aún no

lo habían hecho, y una tercera en que se debatió la gestión de la comisión ejecutiva cesante. En total, más

de catorce horas de trabajo. Ayer, segunda Jornada del Congreso, se iniciaron el estudio y debate de las

ponencias presentadas, sesiones que hoy continuarán y que se celebran a puerta cerrada.

Jornada de ayer

"Está predominando la moderación y el pragmatismo", ha manifestado a Logos un líder socialista al

definir las sesiones de hoy dedicadas a la discusión de las diversas ponencias presentadas al Congreso.

Las ponencias que más intensamente se están debatiendo son las relativas al "programa de transición",

política general, estatutos y organización y nacionalidades.

El secretario general del PSOE, Felipe González, mostró en los pasillos su satisfacción por la marcha del

Congreso y dijo que las tendencias "extremistas" no se han manifestado como se había dicho antes de

comenzar el Congreso.

Para las 20,30 estaba programada la convocatoria del pleno con el fin de someter a aprobación definitiva

todas las ponencias elaboradas por las diferentes comisiones, pero los trabajos se han prolongado más de

lo previsto, por lo que las ponencias serán sometidas al plenario mañana a las doce, si bien, según se ha

podido constatar entre los delegados, predomina la moderación y el pragmatismo político, en la línea del

discurso pronunciado ayer por Felipe González. Parece que se ha destacado también una línea radical

propugnada, sobre todo, por militantes procedentes del campo universitario.

 

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