Gracias al Gobierno Suárez. 
 Vuelven las Brigadas Internacionales     
 
 El Alcázar.    06/12/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Gracias al Gobierno Suárez

VUELVEN LAS BRIGADAS INTERNACIONALES

* Pietro Nenni y otros secuaces asistieron ayer en Madrid al Congreso Socialista

* Felipe González preconizó la abstención en el próximo Referéndum

(Crónica especial para EL ALCAZAR). Gracias a la debilidad claudicante del gobierno monárquico que

preside Adolfo Suárez, los excombatientes de las Brigadas Internacionales que hace cuarenta años

invadieron España para implantar una dictadura marxista, pudieron entonar ayer las estrofas de "La

Internacional", como expresión de su pírrica victoria póstuma sobre el Régimen de Francisco Franco. El

discurso pronunciado ante el XXVII Congreso del Partido Socialista Obrero Español, por su Secretario

General, Felipe González, no ofrece lugar a dudas: "El P.S.O.E. propone un "compromiso constitucional",

con el objeto de aunar los esfuerzos de todos los partidos de oposición para garantizar la liquidación de

los "residuos autocráticos". Para ello, las fuerzas pactantes deberían comprometerse a convertir las Cortes

convocadas tras las elecciones, en Cortes Constituyentes. Y disolverlas cuando se haya llegado a una

Constitución democrática y abierta".

FELIPE GONZÁLEZ PRECONIZA LA ABSTENCIÓN

Felipe González, cauto ante la convocatoria del referéndum, manifestó su temor porque una actitud

puramente negativista pueda conducir a un aislamiento de la oposición, y, dispuesto a compartir poder y

oposición, manifestó que el PSOE "preconiza la abstención", pero no niega "absolutamente" —como sus

hermanos comunistas— la validez de la fórmula plebiscitaria "si el gobierno decidiera cambiar la

pregunta y accediera a dar total margen de actuación a todos los grupos de la oposición".

Para la participación del PSOE en las elecciones, Felipe González puso, una vez más, condiciones

altamente gratas para la izquierda comunista: "libertad política para todos los grupos. Discusión de la ley

electoral y un gobierno transitorio de consenso democrático".

Después de reconocer la "crisis" profunda que afecta a Coordinación Democrática, y seguramente por

ello, Felipe González dijo que el "compromiso constitucional" no significa una "unión electoral" por lo

que el PSOE iría en solitario a las elecciones.

Terminó con la expresión de generalidades tópicas sobre el remedio socialista para la critica situación de

la economía española. La presencia de su conmilitón Michael Foot, impotente ministro de Finanzas en el

gobierno laborista británico, incapaz de resolver los gravísimos problemas económicos que conducen

a Gran Bretaña hacia el desastre, según reciente advertencia del economista Friedman, debiera haber

moderado en Felipe González su entusiasmo por la cataplasma económica socialista.

DESFILE DE BRIGADISTAS

La jornada se había iniciado a las once de la mañana en un hotel madrileño habilitado para este suceso.

Cumplidos los trámites del saludo protocolario a los asistentes y la elección de la mesa del Congreso, el

cipayismo socialista consintió la intervención de Willy Brandt, viejo brigadista, presidente de la

Internacional, y dimitido Canciller Federal como consecuencia de un oscuro caso de espionaje a favor de

la Alemania comunista en que estuvo implicado su secretario particular.

El desfile de los augustos fue prolijo. A Willy Brandt le sucedió en el uso de la palabra su colega Olof

Palme, aquel que tan solo hace un año mendigaba por las calles de Estocolmo con una hucha en la mano,

en favor de los asesinos del FRAP y de la ETA. Los socialistas indígenas, tan propicios a la colonización

europea como los propios miembros del Gobierno, no solamente aguantaron la perorata del sueco: "Ahora

lo que hay que hacer es derribar las murallas políticas y psicológicas", sino que, en un rapto de

solidaridad con el cómplice e instigador del asesinato de agentes del orden público perpetrado hace

catorce meses, "corearon su nombre con entusiasmo".

Suspendida la sesión para almorzar suculentamente, los socialistas, escucharon devotamente las

intervenciones de Pietro Nenni, el viejo socialista italiano, depredador de obras de arte españolas;

Michael Foot, Anselmo Sule y otros ilustres edecanes del comunismo internacional, cuya sólida

hermandad democrática quedó probada cuando, al intervenir el delegado israelí, abandonaron la sala los

delegados del Polisario, de la O.L.P. y del Frente Nacional de Liberación Argelino.

Lástima que Fraçois Mitterrand echara un jarro de agua fría con su discurso: "Todavía hay Pirineos", vino

a recordar.

Lástima también, que no los haya habido a la hora de esta segunda invasión de las Brigadas

Internacionales. ¿Faltará ahora el valor que sobró entonces para echarles?

Pietro Nenni, acompañado de Felipe González, sale de la sala de "autoridades" del aeropuerto de Barajas,

camino de Madrid. El dirigente socialista italiano y otros secuaces de las Brigadas Internacionales,

asistieron ayer a las sesiones del XXVII Congreso del Partido Socialista, celebrado en Madrid con

autorización y complacencia del Gobierno Suárez.

 

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