Autor: Bribián, Carlos. 
 Willy Brandt, flamante presidente de la Internacional Socialista. 
 Es importantisimo ayudar a España  :   
 También pide que el comunismo acepte un test democrático. 
 Pueblo.    30/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Willy Brandt, flamante presidente de la Internacional Socialista "ES IMPORTANTÍSIMO

AYUDAR A ESPAÑA"

? También pide que el comunismo acepte "un test" democrático

? "Lo primero que tienen que hacer los países industriales es poner su propia casa en orden"

•BONN, 30. (De nuestro corresponsal, Carlos BRIBIAN.)

A su regreso de Ginebra, donde el pasado viernes fuera elegido para el cargo de presidente de la, II

Internacional Socialista, Willy Brandt (en entrevista concedida al periodista Rolf Bigler ha puntualizado

sobre el eurocomunismo y su advertencia de que «es exactamente tan peligroso como el comunismo

soviético o chino, especificando que en la Internacional Socialista «no hay una postura, unitaria respecto

al eurocomunismo. debiendo ser, en los casos concretos de Francia e Italia, los partldos socialistas de

estos dos países quienes tomen la decisión de colaborar o no con los comunistas».

A la pregunta de si él personalmente oree en un cambio de espíritu, en una tendencia democrática de los

P. C. italiano y francés, Brandt confesó:

—Algunos de nosotros somos bastante más escépticos, sobre la cuestión, que otros de nuestros amigos.

La nueva actitud, el eurocomunismo, podría ser sencillamente una táctica, que tampoco sería la primera

vez que el comunismo, por razones tácticas, se mostrara vestido con otro traje. Se presenta aquí la

cuestión de que quiera correr el riesgo de aceptar el «test» democrático.

Willy Brandt ha destacado también, en estas declaraciones que cito, que su interés en presentar la

candidatura a la presidencia estribó en la nueva organización de la II internacional. Según él «no se trata

de minucias de organización y celebración de asambleas, sino del hecho de que siempre hay nuevas zonas

en las que se puede trabajar conjuntamente, verificar positivo quehacer».

Destaca por otra parte:

—Fue importante ayudar a los portugueses y es ahora importantisimo ayudar a España. Y, de otra parte,

vamos a iniciar conversaciones con el socialismo latinoamericano e incluso con el de África. Aquí, el

hombre activo será Olof Palme, mientras que en el Próximo Oriente las tareas recaerán sobre e! canciller

austríaco, Bruno Kreisky,

En la República Federal, mientras tanto, el nuevo cargo de Willy Brandt es contemplado con cierto

escepticismo, incluso por los comentaristas de tendencias de izquierda moderada. Se destaca mucho que

en la II Internacional Socialista hay numerosas figuras de gran prestigio, que tienen muy poco en común

con la socialdemocracia alemana, por lo que la presidencia le resultará un cargo muy difícil, en el que los

honores a cosechar serán escasos y muchas las complicaciones. Si aquí en la capital federal, pretendiese

el S. P. D. —cuyo jefe es Willy Brandt— poner en práctica las resoluciones tomadas en Ginebra no sólo

el partido, sino el Gobierno alemán occidental (con «el permiso» de Genscher y sus liberales), tendría que

cambiar radicalmente el curso de su política.

Se señala que la tremenda diferencia que existe entre la teoría y la realidad no será suficiente excusa a los

socialdemócratas para ayudarse a salvar el tipo cuando se produzcan polémicas políticas, en que serán

acusados con el reproche de colaborar en la Internacional Socialista, a desmontar la actual libertad

alemana, para la que es base el sistema político del país. Ya se sabe que para empezar, en Ginebra se

alzaron duras críticas a Helmut Schmidt por parte de Importantes miembros de la Internacional Socialista,

cuando éste explicó su teoría de que para solventar tos problemas económicos que atosigan al mundo, lo

primero que tienen que hacer los países industriales es poner su propia casa en orden». Lo que al entender

de Kreisky, Judith Hart y Claes— por ejemplo— es un punto de vista nacionalista, puesto que los países

industriales exportan su inflación a los del Tercer Mundo y esto tiene que ser impedido, como primera

medida de colaboración socialista.

 

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