Según El Socialista. 
 Coordinación Democrática en crisis  :   
 Es la hora del realismo. Una cosa es el pueblo y otra los militantes de los partidos. 
 Pueblo.    03/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

SEGÚN «EL SOCIALISTA» COORDINACION DEMOCRATICA, EN CRISIS»

>Es la hora del realismo. Una cosa es el pueblo y otra los militantes de los partldos>

MADRID. (De nuestra Redacción.) — El Socialista», órgano de Prensa del Partido Socialista Obrero

Español (PSOE), sector renovado de Felipe González, publica un comentario sobre la situación en

Coordinación Democrática, en el que, bajo el título «Crisis y Unidad», dice, entre otras cosas, lo

siguiente:

—Coordinación Democrática atraviesa un momento de crisis Negarlo sería no sólo faltar a la verdad, sino

además impedir que. porque aún os tiempo, las cosas se remedien. Las dificultades arrancan. de un lado,

por la propia composición del organismo unitario, y. de otro, por las actitudes o posiciones politicas de

aquellos que, al no ser los más representativos de la opinión pública o de los intereses populares, pueden

permitirse el lujo de «quedar bien» ante sus propios militantes, olvidándose que una cosa es el pueblo

y otra muy distinta los afiliados.

Las siglas abundan, pero partidos responsables y representativos pueden contarse con los dedos de una

sola mano. Y esto vale para la propia Coordinación Democrática. En el fondo, baste reflexionar sobre lo

anterior y encontraremos las razones de que a estas alturas aún no se haya construido una alternativa a la

iniciativa reformista del Gobierno.

Ahora, quiérase o no, es el momento del realismo. Ahora lo que importa es salir de un discurso

político cargado de grandes expresiones democráticas, pero que no concreta ni el cómo ni el cuándo del

proceso constituyente que nos conduzca a la democracia.

El comentario de «El Socialista» señala que no se puede negar la dificultad que supone el

conseguir el consenso de toda la oposición acerca de los puntos concretos que articulen dicha alternativa,

pero que si a esta dificultad se unen «las actitudes arrogantes de quienes confunden el comportamiento

democrático con el democratismo de los iluminados» y, si por tener que ocultar ciertos comportamientos

hay quien tiene que comprar la imagen de un mártir de la democracia, la unidad de la oposición y la salida

hacia la democracia se complican.

El comentario concluye con la afirmación de que los socialistas seguirán luchando por que se haga

realidad lo que "el pueblo espera de ellos: el realismo, bien entendido que el realismo nunca puede ser el

compromiso que deje en el camino ningún presupuesto que sea consustancial con un estado

auténticamente democrático.

Miércoles 3 noviembre 1976

 

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