El PSOE marca su política de futuro     
 
 El País.    07/12/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL PAIS. martes7 de diciembre de 1976 (POLÖTICA)

El PSOE marca su pol¡tica de futuro

XXVII Congreso del Partido Socialista Obrero Espa¤ol

Bajo la atenta mirada de m s de doscientos socialistas y socialdem¢cratas llegados de diversos pa¡ses -

principalmente de Europa occidental-, la inauguraci¢n del XXVII Congreso del Partido Socialista

Obrero Espa¤ol, efectuada el pasado domingo en Madrid, constituy¢ una explosi¢n de entusiasmo en las

viejas y j¢venes generaciones de este partido. Su rentabilidad pol¡tica depende de las resoluciones que se

adopten, aunque ya el discurso de Felipe Gonz lez, su primer secretario, marc¢ algunos temas esenciales

para la valoraci¢n pol¡tica de este congreso.

A las 10.30 de la ma¤ana, hora en que comenz¢ el congreso, la sala principal presentaba un aspecto

inusitado en la Espa¤a de la posguerra: dos millares de pu¤os en alto recib¡an a Felipe Gonz lez. Willy

Brandt, Olof Palme, Pietro Nenni. Nicol s Redondo en este £ltimo caso se oyeron tambi‚n gritos de

®UGT¯ banderas rojas en los  ngulos del escenario; una gran pancarta presidiendo la sala Socialismo es

libertad: XXXVII Congreso PSOE. y un entusiasmo desbordado en los delegados y militantes, que

coreaban el nombre del PSOE y daban vivas al socialismo y a la libertad.

A primera vista, al menos la mitad de los delegados deb¡an tener menos de treinta a¤os, y por lo menos un

tercio tendr¡an m s de cincuenta a¤os.

La mesa del congreso

Abri¢ el congreso Alfonso Guerra. presidente de la comisi¢n organizadora, quien se refiri¢ a las

violaciones de la libertad que han tenido que darse para que los socialistas, defensores de la libertad.

hayan tenido que reunirse trece veces fuera de su propia tierra. ®Algunos interesados dijo tambi‚n esperan

que los socialistas nos anclemos en posiciones tan moderadas que puedan servir al tr nsito de los

n ufragos del franquismo: otros, que fuera tan radical y delirante como para que el espacio pol¡tico de los

socialistas pudiera ser ocupado por otras corrientes ¯ La personalidad del PSOE a¤adi¢ est  definida por

su defensa de la libertad, la justicia, la verdad y la igualdad. Termin¢ gritando Socialismo vencer , que

fue contestado por los asistentes.

Tras el saludo de la agrupaci¢n socialista madrile¤a, a cargo de Eduardo Perrera, se procedi¢ a la elecci¢n

de la mesa del congreso. Hubo tres candidatos para el puesto de vicepresidente, que fue ganado por

Gregorio Peces-Barba tras procederse a un recuento nominal, al no ser considerado suficiente el de tarjeta

alzada hecho por los jefes de delegaci¢n.

El resto de la Mesa del congreso qued¢ integrado por Ram¢n Rubial, como presidente: S¢crates Gomez,

primer secretario de actas y Emilio Barb¢n y Mat¡as Camacho como segundos secretarios.

Seguidamente, el congreso del PSOE comenz¢ a recibir las adhesiones internacionales. Hubo una extensa

lectura de delegados presentes en la sala, todos los cuales fueron aclamados la presencia de los chilenos

fue acogida con gritos de Asesino Pinochet,y la del Frente Polisario. con los de Polisario amigo, el pueblo

est  contigo, y seguidamente pasaron por la tribuna de oradores Willy Brandt, presidente de la

Internacional Socialista y del Partido Socialdem¢crata Alem n, y Olof Palme, presidente del Partido

Socialdem¢crata Sueco y ex primer ministro de su pa¡s.

Brandt fue muy aplaudido se core¢ su nombre. Willy. Willy. varias veces, y su respaldo al PSOE, e

incluso a una determinada l¡nea del PSOE. qued¢ sellado con el prolongado abrazo a Felipe Gonz lez

despu‚s de su intervenci¢n.

Pero si Brandt fue aplaudido, Palme fue aclamado por centenares de gargantas que repet¡an

constantemente su nombre, envolvi‚ndolas en estruendosas ovaciones Palme, uno de los hombres m s

odiados por la derecha autoritaria -en la mente de todos est  el trato dado a su aparici¢n con una hucha

por las calles de Estocolmo pidiendo dinero para los dem¢cratas espa¤oles, se vio incesantemente

aclamado el domingo en Madrid por los militantes del PSOE. Ahora est n los pueblos de Espa¤a

liber ndose de los demonios del pasado, fue la frase que levant¢ al p£blico de sus asientos.

(Palme abandon¢ Madrid poco despu‚s. Su precipitada marcha no estaba relacionada con un hipot‚tico

deseo gubernamental de tener un contacto con ‚l: Alfonso Guerra lo desminti¢, recordando la calificaci¢n

de buf¢n de Europa que se hab¡a dado a Palme; ®no creo que est‚n interesados en un contacto con ‚l,

porque a lo mejor, como en los cuentos, se cambian los papeles.¯)

A estas alturas 12.30 de la ma¤ana el PSOE hab¡a entrado definitivamente en calor. Fue el momento en

que correspondi¢ el uso de la palabra a Felipe Gonz lez, acogido con grandes aplausos y gritos de

Felipe... Su discurso dur¢ hora y media. En otro lugar de este n£mero de EL PAÖS puede encontrarse una

amplia referencia del mismo, Baste decir que fue bastante aplaudido; el primer secretario del PSOE

correspondi¢ alzando el brazo izquierdo con el pu¤o cerrado, y la mano derecha en se¤al de V de la

victoria.

Junto al discurso de Felipe Gonz lez que marc¢, en realidad, los grandes lemas del PSOE hacia el futuro,

Alfonso Fern ndez Torres, presidente del sector hist¢rico que se reunifica con el renovado, marc¢ de una

manera clara y terminante la integraci¢n de los dos sectores en un solo partido, con una dura cr¡tica a los

que no quieren esta reunificaci¢n hay una fracci¢n de hist¢ricos reacios a la misma, como es

suficientemente sabido, llegando a afirmar que ®los que no quieren la reunificaci¢n, est n contra el

socialismo.¯ Vivas al PSOE y a la UGT y un abrazo entre Felipe Gonz lez y Alfonso Fern ndez Torres,

sellaron simb¢licamente la reunificaci¢n, que en las diferentes delegaciones del partido se hab¡a hecho ya

de una manera f¡sica al sentarse juntos hist¢ricos y renovados.

Al filo de las tres menos cuarto acab¢ la extensa sesi¢n de la ma¤ana del domingo. El PSOE hab¡a puesto

en juego, para esa hora, todos sus peones: la demostraci¢n de fuerza de su implantaci¢n con la sala repleta

de militantes, un ejemplo de su democracia interna la elecci¢n de la mesa del congreso, un fuerte apoyo

internacional simbolizado sobre todo en Brandt y Palme, una organizaci¢n eficaz en lo que al congreso se

refiere, la definici¢n de las l¡neas maestras de su devenir futuro discurso de Felipe Gonz lez, y la

reunificaci¢n de los dos sectores del partido en uno solo. Todo ello podr¡a interpretarse como el primer

paso hac¡a la campa¤a electoral.

Desfile de extranjeros

Por la tarde se reforz¢, especialmente, el apoyo internacional, de una forma que lleg¢ a hacerse

abrumadora. La tribuna de oradores registr¢ un continuo desfile de delegados extranjeros, Pietro Nenni

alert¢ contra los que piensan en un franquismo sin Franco, ®si es que no est n pensando en una verdadera

dictadura¯, y su persona entra¤able para los socialistas por muchos motivos -entre ellos, el de haber

combatido en las Brigadas Internacionales, fue objeto de c lidos aplausos y gritos de Nenni, Nenni. Al

finalizar su intervenci¢n, el congreso, puesto en pie enton¢ La Internacional.

Michael Foot l¡der del ala izquierda del laborismo y miembro del Gobierno brit nico, dijo que este

congreso ni siquiera pod¡a preverse hace dos o tres a¤os. La presencia del chileno Anselmo Sule en la

tribuna arranc¢ gritos de Asesino Pinochet y Chile vencer .

Otras intervenciones notables fueron la de Androsch Hans, vicecanciller de Austria: Salgado Zenha,

dirigente socialista portug‚s e Ina van den Heuvel, presidente del Partido Socialista Holand‚s. Un

incidente se produjo al pasar el delegado israel¡ a la tribuna de oradores, los representantes de la

Organizaci¢n para la liberaci¢n de Palestina abandonaron la sala ostensiblemente, seguidos por el resto de

los delegados procedentes del mundo  rabe. ®No podemos estar ah¡ mientras habla el representante de un

pa¡s que ha ocupado el nuestro¯, nos explicaron los palestinos.

Especialmente conmovedora fue la intervenci¢n del presidente de la Liga Francesa para los Derechos del

hombre y viejo combatiente socialista. Daniel Mayer. ®Este congreso lo hab‚is impuesto¯, dijo; ®todos

somos deudores de Espa¤a¯ ®Como fue una esperanza para la libertad el Par¡s de 1944 el Par¡s de la

liberaci¢n, as¡ lo es Espa¤a¯. La sala, puesta en pie. ovacion¢ largamente a Mayer.

El discurso de Francois Mitterrand cerr¢ la sesi¢n de la larde. El secretario general del Partido Socialista

franc‚s destac¢ el ejemplo dado por los socialistas espa¤oles. ®Todo se perdi¢ con la guerra de Espa¤a,

salvo la simiente de la sangre y la fuerza del esp¡ritu¯, afirm¢. Dijo que nadie va a regalar la libertad:

®a£n hay Pirineos, pero vamos a franquearlos todo lo posible¯. Y destac¢ la paradoja de que mientras la

libertad retrocede en todo el mundo, en Espa¤a avanza.

Grandes ovaciones cerraron el discurso de Mitterrand. y su nombre fue coreado varias veces. Todos los

asistentes al congreso, puestos en pie entonaron una vez m s La Internacional.

 

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