Autor: Barra, Alfonso. 
   El Gobierno britanico ha delegado, virtualmente, derecho de veto a Felipe González  :   
 Según publica The Times, ello le convertiría en árbitro en el acceso de España a Europa. 
 ABC.    08/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. VIERNES 8 DE OCTUBRE DE 1976

EL GOBIERNO BRITÁNICO HA DELEGADO,VIRTUALMENTE, DERECHO DE VETO A

FELIPE GONZÁLEZ

Según publica «The Times», ello le convertiría en árbitro en el acceso

de España a Europa

LONDRES, 7, (De nuestro corresponsal por télex.) «El Gobierno británico ha delegado. virtualmente, su

derecho de veto —para, el acceso de España a la C. E. E,— en el señor González. Le transforma así, a él

y a. su partido, en arbitro de las credenciales democráticas de España. Equivale a condenar la reforma

política propuesta por el Gobierno del señor Suárez, al menos como ha sido expuesta hasta ahora» Esta

grave conclusión aparece en «The Times», con la firma de Edward Mortimer y con brillantes galas

tipográficas»

.

Cabe aclarar que esa opinión no es la del periódico. En la págima de los editoriales, sin embargo,

publicaba «The Times» ayer un comentario que puede ser incluido entre la mercancía periodística más

deshonesta dedicada a España desde los tiempos de la reforma. El criterio del diario no .seria más

benévolo que el expuesto por Edward Mortímer.

Según la versión de ese articulista, don Felipe González fue acogido muy bien en Blackpool. Sin duda por

falta de experiencia, practicó una política que ningún dirigente inglés cultiva por dignidad propia y de los

Ingleses: salir al extranjero para arremeter contra los asuntos internos de su país. El patriarca sir Winston

Churchilll dejó bien establecido ese principio, y justo es admitir que ningún laborista carga sus alforjas

con ese género. Recientemente, la señora Thatcher hizo alusiones en Estados Unidos a la economía

británica y los socialistas ingleses se consideraron heridos.

AYUDA DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA,—La teoría es que al implorar el señor González la

protección del laborismo, el postulante gana la asistencia económica y política de la Internacional

socialista. A la hora de castigar las arcas de esa alianza son los alemanes los más rumbosos.

En las relaciones exteriores nadie da nada a fondo perdido. De la servidumbre de recibir esterlinas y

credenciales se deriva, según parece, el increíble silencio del socialista español en la asamblea de

Blackpool ante el caso de colonialismo que sufre España en las tierras andaluzas, tan próximas al líder

que padeció ese síntoma de afasia. Por primera vez en muchos años un político español llegaba a

Inglaterra en viaje público y no planteaba el tema.

ACERCAMIENTO A EUROPA, — Según el artículo mencionado, el motor de la democratización

española es el acercamiento a Europa. Pero no van a ser nuestros quilates democráticos los que muevan

las puertas de Bruselas, sino los prejuicios y los intereses de los que conceden las credenciales al dirigente

de uno de los muchos grupos socialistas de la vida celtibérica. Al frente de los medidores de nuestro talle

democrático están Michael Foot, ferviente antimercadista, y Jack Jones, militante permanente de las

Brigadas Internacionales.

La democracia brinda así sus sorpresas y sus predilecciones antidemocráticas. Se diría que los

despliegues oficiales de Madrid por esos mundos de Dios, con las bandadas de ministros peregrinos y de

romeros ilusionados, tienen menos trascendencia que la cesión del veto realizada en Blackpool.—Alfonso

BARRA.

 

< Volver