Por el lenguaje los conocereis     
 
 El Alcázar.    04/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

POR EL LENGUAJE LOS CONOCEREIS

FELIPE González, dirigente de no sé qué rama del Partido Socialista español, en un discurso pronunciado

en el extranjero, se ha referido a los sucesos producidos hace un año en España con ocasión de la que

denominó "ejecución de cinco jóvenes". Dicho así, hace el efecto de que en vez de ejecutar a unos

asesinos lo que se había hecho era coger a unos pobres chicos y fusilarlos por las buenas.

Casi el mismo día, Televisión española al informar de la muerte de un estudiante en Madrid, durante una

manifestación, llamaba asesinos a los autores.

Esta diferencia de lenguaje no tiene explicación semántica ni gramatical de ninguna clase. Si los que

dispararon un tiro de escopeta por la espalda al teniente Pose, de la Guardia Civil, son unos "jóvenes"

cuya ejecución escandaliza a un dirigente político, igual concepto deben merecer los que dispararon un

tiro de pistola a un estudiante. Y si los que han disparado por la espalda contra el estudiante son unos

asesinos, también lo son los que mataron de igual manera a un teniente de la Guardia Civil.

No es que cojamos por los pelos una diferencia de lenguaje, procedente, además, de dos sitios distintos.

Es que existen sectores en la vida española que sistemáticamente emplean dos lenguajes distintos para

calificar hechos análogos, cuando varía el color político de los afectados. Entre la muerte del teniente y la

del estudiante existen semejanzas notables: ambos fueron muertos por un arma de fuego, a ambos se los

mató por la espalda. Las diferencias que se aprecian obran en agravación del primer asesinato. En efecto,

el asesinato del teniente Pose fue premeditado, se preparó fríamente y se ejecutó con alevosía. El del

estudiante, sin perjuicio de los esclarecimientos que puedan hacerse, no es creíble que tuviera la misma

premeditación, ya que difícilmente podía nadie saber que a esa hora, en ese sitio, en esas circunstancias,

iba a encontrarse la víctima, salvo que hubiera sido preparado y perpetrado por sus propios conmilitones,

Nosotros a los que matan por la espalda, a los que matan a la espera, a los que matan por medio de

trampas explosivas, los llamamos asesinos. Y lo hacemos sin preguntar cual es su filiación política ni la

de sus víctimas. Otros, en cambio, cuando las víctimas son miembros de las fuerzas de Orden Público o

cuando los autores pertenecen a organizaciones marxistas, a los asesinos los llaman "jóvenes",

"demócratas" y términos similares que disfrazan su verdadera culpabilidad, los exculpan y, en apariencia,

los justifican.

Tal diferencia de lenguaje entraña una doble conciencia que es necesario denunciar, porque no puede

admitirse que se presenten como campeones de la democracia quienes nunca han condenado a los

asesinos de forma concreta, con nombres y apellidos, cuando pertenecen a organizaciones rojo-

separatistas.

 

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