Las Juventudes Socialistas y la bandera republicana     
 
 Ya.    29/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

19/IX/77_____________________ EDITOR

Las juventudes Socialistas y la bandera republicana

EN la presidencia del Congreso de las Juventudes Socialistas, que se iba a

celebrar en el Palacio de

Exposiciones y Congresos, figuraba una bandera republicana. El ministro del

Interior ordenó que fuese

retirada o el Congreso sería clausurado. Los organizadores del Congreso se

negaron y, en consecuencia,

éste no se ha podido celebrar en dicho local.

Lo de menos es la motivación concreta de la prohibición: si se trataba o no de

local público. Lo que nos

importa es preguntar si es serio poner la cuestión de la forma de Gobierno por

delante de todas, como han

hecho los jóvenes socialistas. ¿Consideran éstos que no puede realizarse su

programa con la Monarquía

actual? Pues si no hubiese sido por ella, ¿dónde estarían los socialistas? ¿Y no

hay socialismo, y

socialismo en el Gobierno, en los otros países europeos que tienen Monarquía?

Pues en tal caso, ¿es tan

apremiante levantar bandera republicana cuando lo que hace falta es consolidar

entre todos esta recién

nacido y aún tierna democracia?

NO fue el socialismo español en sus orígenes republicano ni monárquico, pero

aceptó la situación de

hecho monárquica con que se encontraba, lo cual le valió durísimos ataques de

los partidos republicanos.

Sólo en 1899, el V Congreso del Partido y de la UGT levantó la prohibición de

colaborar con los

republicanos; hay que llegar a las elecciones de 1909 para ver a los socialistas

del brazo de los

republicanos, y únicamente en su programa de 1918 el socialismo rompió

abiertamente con la Monarquía,

proclamando que coadyuvaría con todas sus fuerzas a su derrumbamiento; su

intervención en la huelga

revolucionaria del año anterior fue bajo la bandera de Cortes Constituyentes, Y

bastaron cinco años para

que el socialismo rectificase, iniciando una fructífera colaboración con la

dictadura de Primo de Rivera,

que mantuvo casi hasta el final; y si la abandonó y le incorporó a la

conspiración antimonárquica fue

contra el parecer de don Julián Besteiro, es decir, de la máxima autoridad

política y moral dentro del

socialismo.

Es falso, pues, hablar de una tradición republicana que durante largos

períodos en la vida del socialismo

no ha existido o ha estado condicionada. Y es que, como señalaría el socialista

Ramos Oliveira, esa

opción política solo sirvió para sustituir los problemas reales del siglo XX,

que son los sociales, por los

problemas políticos, que son los problemas accidentales propios del siglo XIX, y

que a ningún

socialismo, salvo al nuestro, le han preocupado nunca.

QUE el socialismo sea republicano con una Monarquía como la actual nos parece

tan insensato como que

hubiese sido monárquico en tiempos de la República. El socialismo debe ser...,

sencillamente socialismo.

Y todo lo demás es primitivismo político. Que es lo que nos preocupa en el

socialismo español: que, a

pesar de la dura experiencia sufrida, no haya olvidado nada, nada haya

aprendido.

 

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