Felipe González, en Roma. 
 No tenemos prisa por llegar a los ministerios     
 
 Pueblo.    24/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

FELIPE GONZALEZ EN ROMA

´NO TENEMOS PRISA POR LLEGAR A LOS MINISTERIOS´

«Pero aceptaremos la responsabilidad de gobernar si el pueblo lo decide asÍ y

siempre en coherencia con

nuestro programa socialista»

«Una coalición PSOEUCD sería contra natura»

«Salvo una situación de emergencia no sería conveniente una coalición»

El secretario general del Partido Socialista Obrero Español, Felipe González,

rechazó ayer en Roma, por

enésima vez, la idea de un Gobierno de concentración y negó que estar en la

oposición sea más cómodo

que estar en el Gobierno, y en cualquier caso -añadió- «el PSOE no rechaza las

fórmulas propuestas

solo por comodidad, sino por responsabilidad".

Felipe González llegó ayer a la capital italiana con el fin de mantener diversos

contactos con los

dirigentes del Partido Socialista italiano y para participar en el mitin que

tendrá lugar mañana en la ciudad

de Bari, en el que también estará presente el dirigente socialista italiano

Bettino Craxi. Acompañan al

secretario general del PSOE los miembros de su partido señores Alfonso Guerra y

Luis Yáñez y los

dirigentes de UGT Luis Alonso Novo, Manuel Chaves y Jesús López Cantalejo.

En la rueda de Prensa que tuvo lugar poco después de su llegada. Felipe González

dijo que su partido no

quiere "ser testigo de la izquierda en un Gobierno que haga política de derecha"

y reafirmo su oposición a

un Gobierno de coalición o de concentración diciendo que "sería contra natura

una coalición entre el

PSOE y UCD" porque reduciría el margen de oposición a límites mínimos Felipe

González hizo notar que

su partido no rechaza la responsabilidad de gobernar, pero mostró sus dudas

sobre el programa con que

tendrían que actuar. "Si el programa de un hipotético Gobierno de concentración

va a ser el de la UCD que

lo haga la UDC", dijo, y añadió: "Si fuese mayoritariamente el programa

socialista, estaríamos dispuestos a

estudiar cualquier fórmula de responsabilidad gubernamental."

Más adelante dijo que "la UCD tiene la responsabilidad de gobernar" y si el

Parlamento le da

mayoritariamente su aprobación a los programas que tiene obligación de presentar

en las Cámaras, no

cabe hablar de criáis de Gobierno, "Si la UCD fracasa en su tarea de gobernar -

continuó- se podrá

ofrecer cualquier otra alternativa que habrá que estudiar, y si no fracasa habrá

hecho su programa de

gobierno." En otro momento, el líder socialista sentenció: "Salvo una situación

de emergencia, no seria

conveniente una coalición." Los socialistas esperan que el equilibrio actual de

fuerzas en el país "pueda

romperse con dos acontecimientos que para el futuro democrático del país pueden

tener una dimensión

histórica", dijo el líder socialista refiriéndose a las elecciones sindicales de

noviembre y a las municipales

que tendrán lugar en enero o febrero próximos. "Estos dos acontecimientos -

continuó- pueden

configurar como una auténtica alternativa de poder en España a los socialistas"

y seguidamente advirtió;

"no estamos apresurados por llegar a los Ministerios, no tenemos prisa, pero

aceptaremos la

responsabilidad de gobernar si el pueblo lo decide así y siempre en coherencia

con nuestro programa

socialista."

Sobre el problema socioeconómico español, el secretario general del PSOE destacó

la gravedad del

problema sindical y "el vacío enormemente peligroso" en que se encuentra, ya que

-dijo-"los

empresarios no saben ahora mismo con quién negociar". Negó, en cuanto a la

situación económica, que la

alternativa sea la de un pacto social o no. Y mostró asimismo su desacuerdo con

que la inflación sea un

factor determinante de la crisis económica. Admitimos -continuó- una

negociación, una especie de

compromiso en la que se respete el nivel de la capacidad adquisitiva de los

salarios que pudiera

prolongarse por dos o tres años. Este seria el techo de sacrificio de los

trabajadores. "Pero advirtió que

hay que prestar atención especial al desempleo y a la equiparación salarial que

en España es de lo más

escandaloso, y combatir la inflación sin que ello tenga un coste social

elevado".

Finalmente calificó como enormemente completo el panorama político y

socioeconómico del país,

atribuyéndolo, entre otras cosas, a "la exigencia no cumplida de liquidar el

aparato de la dictadura en un

planteamiento legislativo nuevo".

 

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