Autor: Pozo, Raúl del. 
 Conversaciones con Alfonso Guerra. 
 Willy Brandt no ha venido a tirarnos de las orejas     
 
 Pueblo.    18/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

Conversaciones con Alfonso Guerra

"WILLY BRANDT NO HA VENIDO A TIRARNOS DE LAS OREJAS"

A Francia la dominaron los corsos; a Rusia, los georgianos, y a España.

en el futuro, pueden

gobernarla los sevillanos. Cuando los del Sur se besan, se regalan dátiles o

uvas, y se suben a la Cortes,

siempre ganan. Pero yo no creo que sea acertada la comparación entre Alfonso

Guerra y Beria. Sin

embargo, visto allá, en su silla de plástico de García Morato sede del PSOE con

su zigzag gestual;

viéndote cómo abraza a un socialista que viene de Bruselas,

que le trae bombones de higo,

y cómo se entienden en el argot de la «Puerta de la Carne» sevillana, hay

algo que hace temblar de esta

gente del Sur, que, cuando se junta. es una apisonadora de intrigas soterradas.

- "No creo en las revueltas obreras, indiscriminadas"

- "Desde 1968 surgen dos alternativas al neocapitalismo y al socialismo de

Estado"

El "Curro", que viene de Bruselas y que es un jefe histórico del PSOE, habla a

Guerra como se habla a los

toreros ante la Macarena y el agua mineral. «Este -dice- tiene mucha tela: es el

último enciclopedista.»

Alfonso Guerra (Guerrita), el Pasmo de Triana, humanista y antiteológico como

los enciclopedistas, está

para salvarse de los jacobinos, porque ha superado ideológicamente la duda

metódica para defender la

alianza entre las clases burguesas y populares. No pesa más de 50 kilos,

incluidas las gafas. Un déspota

ilustrado, algo tirillas, con el demonio de revolucionario dentro.

Pero yo he ido a verle allá, para saber si Willy Brandt, el padrino

centroeuropeo, le ha tirado de las orejas.

(Guerra no asistió a la reunión de Madrid de la Internacional Socialista) Así

que le pregunto -me da una

servilleta de "quien es quien" para limpiarme los dedos del bombón de higos -

si Willy Brandt ha venido a

tirarles de las orejas a los jóvenes sevillanos.

-Willy Brandt me ha impresionado, para ser sincero. En todos mis contactos con

él me ha parecido un

hombre cargado de emoción humana, muy marcada con todo lo que signifique España.

El gesto ejemplar

del abandono de su puesto indica en qué línea personal se mueve. No le he oído

una palabra de consejo a

los españoles. Dentro del SPD habrá quien no esté de acuerdo con el socialismo

del PSOE; pero no Willy

Brandt.

-Pero yo no te veo en los supuestos ideológicos de la Internacional Socialista.

-Yo veía la Segunda Internacional como una oficina burocrática de relaciones

personales, y no como

una plataforma para una estrategia supranacional. Pero, como contrapunto, veía a

la Tercera como un

corsé ideológico de tal forma que violentaba el funcionamiento de los partidos

que pertenezcan a ella.

A partir de 1968, tras la crisis de autoridad, a todos los niveles, de la

estratificación social en la

superestructura política, cuando el mayo de París y el agosto de Praga, surgen

las dos alternativas al

neocapitalismo y al socialismo de Estado. Se vislumbraba la posibilidad de una

crisis internacional de

gran envergadura, y yo pensé que una plataforma internacional podría tener

fuerza si se consiguiera

dinamizar su estructura.

Partiendo de esta constatación y teniendo que aceptar el abandono de ciertos

escrúpulos, en las relaciones

políticas, nosotros hemos intentado vincular a los movimientos de liberación del

Tercer Mundo y a las

transformaciones que puedan servir de piloto (Argelia, Venezuela, etcétera) para

esa zona del mundo.

-Pero tú sabes que el bienestar de los países europeos, de los países

socialistas europeos, está basado

precisamente en el saqueo del Tercer Mundo.

-En el mundo existe una situación que les da a Europa y a Norteamérica un

privilegio contra el de la

indefensión de lodos los países del cinturón de esa zona privilegiada. Se podría

decir que los milagros

económicos del Centro y del Norte de Europa están fundamentados en las

explotaciones de las

poblaciones del Tercer Mundo a través de la colonización del siglo XIX.

Esto ha hecho que las metrópolis en las colonias abrieran ciertos esquemas de

industrialización, la

obtención del caucho en África, por ejemplo, que después ellos mismos se

encargaban de liquidar, ton el

descubrimiento del caucho sintético en los Estados Unidos. En España, se siguió

el proceso montando

industrias que son cerradas una vez que han conseguido dominar el mercado; luego

les resulta más

rentable servir desde la casa matriz. Y eso sin contar a las poblaciones de esos

lugares, a las que se deja

sin empleo y sin supervivencia. Es justamente esta hipocresía la que había que

quebrar como movimiento

internacional.

- Todos habéis estado como leones en La Moncloa.

- La situación, tal como se refleja hoy en la relación de fuerzas del país, no

permite pensar en un pacto

social tal como se entiende en Europa. Un compromiso que suponga el

mantenimiento de la masa global

de la renta salarial y que implique el cierre del abanico salarial (hoy, de uno

a veinte) es un compromiso

que se podría aceptar por las fuerzas de la izquierda, porque supondría el

aumento de los salarios bajos y

la reducción de los altos. Lo que no es tolerable en este país es que el diez

por ciento del presupuesto

nacional esté pagado con el rendimiento del trabajo personal de los

trabajadores, que reciben un salario

mínimo que es un salario de hambre. En este sentido, nosotros, en La Moncloa,

nos resistimos al afán del

Gobierno de establecer un techo salarial, y al final conseguimos que como

compensación se fijara

también un techo a los precios.

- ¿Pero y los obreros? ¿No está dentro de lo posible la posibilidad de una

revuelta obrera, incontrolada por la

izquierda?

- Hace un par de meses el ministro de Hacienda y un sindicalista hablaron de

Casas Viejas. Me parece

una barbaridad. Yo creo que el pueblo tiene un grado de responsabilidad superior

al de los políticos y

los medios de comunicación. La huelga salvaje no es un fenómeno desechable

cuando tiene

justificación. Pero no creo en las revueltas indiscriminadas.

-¿Has hecho personalmente una fuga hacia adelante?

-Aquí se pasa de una actitud de apoyo al impulso personal a utilizar

sistemáticamente la figura para

derribar el monigote. Para mi esto no es una sorpresa, sino un riesgo medido,

implícito, en

la vida pública, que tan poco me gusta.

- Se habla de que las encuestas indican que el PSOE ha perdido favor

popular.

-Yo creo que la imagen del partido goza de un importante favor en la opinión

pública con la actividad

parlamentaria que hemos desarrollado después del quince de junio. El esfuerzo

que se hace por presentar

al partido en soledad es un esfuerzo baldío. La intuición popular valora lo que

es una política sin

bandazos. En política la soledad es, a veces, la única forma de mantener la

independencia.

-La revolución es, en la Europa occidental, un viejo sueño. ¿Tiene sentido para

ti la palabra revolución?

-La palabra revolución, en el uso cotidiano, ya no asusta ni a los bien,

pensantes de la burguesía. A mí

no me asusta ni siquiera en el sentido originario, es decir, en el sentido de un

proceso crítica que ponga en

causa todas y cada una de las verdades absolutas, que es el edificio en el que

se cimentan todas las

concepciones ideológicas de la dominación.

-El PSOE. ¿no desconfía de la mafia sevillana?

-Yo creo que no. A principios de los sesenta hubo un impulso

importante desde el grupo de

Sevilla, que reunía una condición especial respecto a los otros sectores.

No éramos políticos que nos hicimos amigos, sino amigos que nos hicimos

políticos. Esto ha marcado las relaciones entre los socialistas de Sevilla, que

añaden a las coincidencias

ideológicas unos contactos subterráneos de entendimiento, producto de la

comprensión que da la

verdadera amistad.

-¿Es verdad que estáis distanciados Felipe y tú?

-No es verdad.

-¿Pero no hay enfrentamientos? Seríais como dioses...

-La diferencia sustancial entre Felipe y yo y cualquier otro es la poderosa

imaginación política de

Felipe. Felipe inventa conceptos políticos que llevan dentro de sí la

posibilidad de la previa. Llevamos

quince años trabajando muy estrechamente y en miles de ocasiones nos ha

sorprendido la precisión de

nuestras coincidencias. Cuando nuestros puntos de vista son diversos los

aceptamos como una forma

de complementan edad. No recuerdo ni una sola disputa entre los dos.

-Pero en política los amigos se degüellan hasta en pequeñas empresas...

-Es que en la pequeña empresa, en el comité de barrio, los ataques se hacen con

más saña.

Raúl DEL POZO Fotos MOLLEDA

 

< Volver