Autor: Goñi, Javier. 
 Tamames (PCE), Garrigues (UCD) y Guerra (PSOE). 
 Vivo debate político en la presentación del libro Así se ganaron las elecciones     
 
 Informaciones.    06/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

TAMAMES (P.C.E.). GARRIGUES (U.C.D.) Y GUERRA (P.S.O.E.)

Vivo debate político en la presentación del libro «Así se ganaron las

elecciones»

MADRID 6 (/INFORMACIONES, por Javier Goñi).

ENTRE finas ironías y puyas repartidas a diestro y siniestro (don Alfonso Guerra

estuvo mordaz e

insultante; el señor Garrigues Walker, ocurrente, y don Ramón Tamames,

profesoral); «uno que ya es

ministro» (el representante de U.C.D.), «otro que lo puede ser en cualquier

momento» (el número dos del

P.S.O.E.) y "otro que desearía ver a los dos anteriores juntos en un Gobierno»

(el economista del P.C.E.),

según la calificación que de cada uno hizo el moderador, el periodista don

Miguel Ángel Nieto,

sostuvieron los tres un animado coloquio con el público y entre ellos anoche en

la presentación del libro

del redactor político de «ABC» Pedro J. Ramírez «Así se ganaron las elecciones»

(Planeta).

Tras unas palabras del autor del libro, objeto del coloquio, cada uno de los

políticos representantes de las

principales fuerzas electorales comentaron brevemente el primer trabajo que se

publica sobre las pasadas

elecciones. Para don Alfonso Guerra, en el libro se ve que los verdaderos

ganadores fueron ellos, el

Partido Socialista Obrero Español. El señor Garrigues dijo que los ganadores

eran los de U.C.D. y aludió

a las fuentes de primera mano con que el periodista había contado. Don Ramón

Tamames consideró que

las elecciones las había ganado la antigua oposición democrática (el 51 por

100).

A preguntas que desde el público le fueron formuladas, el dirigente comunista

señaló que los resultados

obtenidos por su partido eran buenos, teniendo en cuenta la ilegalidad y

clandestinidad en la que hasta,

poco antes había vivido el P.C.E. Aludió también a ciertos hechos sucedidos

durante la campaña, a la

información emitida desde los medios gubernamentales, etc. Para don Alfonso

Guerra, el 38 por 100 de

los votos obtenidos los había conseguido el Partido Socialista Obrero Español

entre la clase trabajadora,

entre personas con memoria histórica, que creían y confiaban en el partido

socialista y entre un hábitat

geográfico industrial, principalmente periférico.

Con frecuencia se aludió al Gobierno de concentración. El señor Garrigues

rechazó esta idea, pues, dijo,

habían ganado las elecciones y el modelo de sociedad a la que aspiraban era

distinto al propuesto por la

Izquierda; el dirigente socialista también se pronuncio en contra; «UCD tiene

derecho a gobernar, por

votos, y el deber de presentar a los partidos políticos del Parlamentó su

programa. Si entonces el

programa es rechazado, habría que considerar la cuestión. Pero, hoy por hoy, un

Gobierno de

concentración sólo salvaría a Suárez, a Martín Villa y a otros "seusitas". No lo

queremos.»

El profesor Tamames se refirió a la cuestión económica. Habló de dos tendencias

en UCD.: Una,

partidaria del despido libre y de un aumento salarial de sólo un 10 por 100

(«esto significaría

convulsiones sociales difíciles de calibrar»); otra, no partidaria del despido y

de un aumento hasta el 22

por 100. El señor Garrigues quiso intervenir, pero el consenso mayoritario no

era partidario de un

debate económico entre los dos políticos.

Don Alfonso Guerra negó que durante las «lecciones su partido hubiera,

presentado una opción

socialdemócrata, aludiendo también a las presuntas manipulaciones del señor

Martín Villa en los

resultados electorales.

Una cuestión se dejó para el final: Monarquía-República. A la invitación a

pronunciarse cada uno de los

políticos sobre la cuestión, el señor Tamames aludió a la forma en que se

redactase la Constitución.

Entonces, y no antes, podría tratarte el tema. El señor Garrigues se

autodenominó «accidentalista», pero

que para él, el modelo de sociedad liberal y democrática que propugna tiene su

desarrollo en un Estado

monárquico. Don Alfonso Guerra, por último, fue rotundo al definirse

republicano, sin olvidar, matizó,

que entre la realidad y el deseo hay siempre distancia. Sin embargo, señaló que

el Rey no debía olvidar

que no había estabilidad monárquica sin la presencia de socialistas en el

Gobierno.

UN INCIDENTE

Al aludir el señor Guerra al ministro del Interior un periodista de

INFORMACIONES, desde el público,

le pidió que demostrase que el señor Martín Villa había manipulado las

elecciones y que diera, si podía,

datos, a los que el político socialista respondió, de forma destemplada e

insultante, que «él lo sabía mejor

que nadie» y que la pregunta traía «veneno de la Moncloa», aludiendo, al mismo

tiempo, a las reticencias

que desde un "vespertino» se muestran para el partido y para su persona. Al

volver a intervenir en defensa

propia y de su periódico el periodista aludido, el moderador del coloquio, señor

Nieto, consideró que era

esta una cuestión que debían tratar personalmente ellos dos después «tomándose

una copa». El señor

Guerra, nervioso, dijo: «Yo no tomo copas con la Moncloa.» El moderador no

concedió la palabra al

periodista entre la protesta y el malestar del mismo y de un sector del público.

El periodista intentó después del coloquio, dialogar privadamente con el señor

Guerra, pero el diputado

del Partido Socialista Obrero Español continuó profiriendo insultos, y con su

actitud antidemocrática y

completamente delirante (aludió a los sótanos de El Escorial y del Vaticano, por

ejemplo), hizo imposible

el diálogo.

 

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