Autor: González Páramo, J. M. . 
   La democracia-mito     
 
 Pueblo.    18/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA DEMOCRACIA-MITO

NO son democráticas muchas formas, bastantes actitudes e innumerables personas que se lo creen o

lo fingen. No hay hábitos democráticos ni perfil psicológico en muchos españoles solapados a lo que

Dahl llama "personalidad democrática" tuosos con la dignidad ajena y que no sienten piso-teado su

orgullo por ceder en derechos y razones. No es éstet sin embargo, el tema que preocupa hoy.

- Se trata de un planteamiento más general que podíamos llamar mitificación de la democracia, La

falsean cuantos o pretexto de la democracia quisieran convertirla en mera etapa transitoria para su

revolución. Estos contribuyen a mitificarla y confundirla, haciendo que el pueblo llano crea que lo votación

a mano alzada es más democrática que la votación directa, secreta o por poder... La mitifícacion

pretendida por este falseamiento lleva siempre un veneno oculto, para liquidar el deseo de democracia

autentica.

-- No es esa, con ser grave, la falacia gue quiero desenmascarar. La mitificación, cuya critica incumbe

a cualquier periodista o escritor que ame a España por encima de las consignas internacionales

o de los dogmas particulares, es otra. Para mi, la mitificación peor nace de atribuir a la democracia el

remedio de situaciones y problemas para los cuales carece de virtud. Quien crea que la democracia resuelve

nuestros asuntos sin nuestro esfuerzo se equivoca; el que convierta la democracia en pretexto para

la vagancia, el desconcierto colectivo o la revancha personal, la degrada. "La democracia no arregla

ningún problema que dependa de la naturaleza, porque consiste en un sistema de relaciones que no hace

feraces las tierras ni aumenta la productivídad de las fábricas o lo renta a repartir. La democracia no

resuelve con votaciones las cuestiones técnicas o artísticas que dependen del saber o el estro. No se llega

a la luna a votos ni la Venus de Milo se esculpe por una comisión congestionaría.

- Los demócratas lucidos se sienten atónitos ante el fervor infantil y exagerado con que hoy se

pronuncia te palabra democracia en sentido netamente contradictoria, como si todos hablasen de lo

mismo al hablar de ella. Me parece que se espera tanta de su vara mágica, que la desilusión puede ser

inevitable y sorprendente. No, lo democracia no engorda las redes de los pescadores, ni hace más

abundantes, las cosechas, ni da a la vida calidad -de ambiente, de cuerpo, de espíritu- sin pagan uno a

uno, y todos a la vez el precio de esfuerzo y sacrificio para alcanzar el nuevo orden de relaciones que

hace la vida, más libre.

- No suple la democracia la incomodidad de vivir la vida con tensión y distensión en alternancia

desafiante de goce y sacrificio Por eso, desmitificar la democracia es una labor de honradez ideológica y

de sentido común, a la que, afortunadamente, cada vez nos enrolamos más

Por J. M. GONZÁLEZ PARAMO

PUEBLO

18 do abril de 1977

 

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