¿Por qué no quiere gobernar el PSOE?     
 
 Ya.    19/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

¿Por qué no quiere gobernar el PSOE?

Don José Luís Alcocer dice en "Opinión" :

"¿Por qué no desea gobernar el PSOE? La respuesta, a nuestro juicio, es evidente

y obvia: porque sabe

que no puede. Sea cual fuere el grupo actual de su euforia, el PSOE sabe

perfectamente que no está en

condiciones de asumir responsabilidades de gobierno, cuando menos por las

siguientes razones

(recogemos algunas):

• Porque carece de alternativas al programa económico reales con que dar

respuesta a la grave

situación económico-social-laboral que está atravesando el país.

• Porque las presuntas alternativas de que ha hecho gala (nacionalizaciones,

socialización de

determinadas empresas, etcétera) no son científicas, sino coyunturales. Es

decir, que no nacen de la

aplicación sistemática de un método de indagación de la realidad social, sino de

una posición respecto a la

toma del poder.

• Porque sabe perfectamente que el crecimiento del partido como instancia

política no se corresponde

con el paralelo crecimiento de la UGT en el ámbito sindical. Y tiene perfecta

conciencia de que sin un

dominio de este mundo sindical, hoy compartido por varias centrales sindicales,

no se puede garantizar ni

una sola medida económica con garantías de durabilidad estable.

• Lo cual significa, dicho en pocas palabras, que si llegara a las

responsabilidades del Gobierno, el

PSOE tendría probablemente que adoptar medidas que serian de forma inmediata

entendidas como más

involutivas y menos sociales que las del actual Gabinete. Lo que, por supuesto,

ya es decir.

• Porque la actual situación interna en el seno del PSOE, situación mucho más

conflictiva de lo que

parece, tendría que despejarse y manifestarse públicamente, en el caso de

llegar al poder; mientras que

desde la plataforma de la oposición, el PSOE puede seguir manteniendo, también

poco más o menos, la

ficción de un partido en alguna medida "revolucionaria."

• Porque, desde el poder, el PSOE no tendría más remedio que adoptar

determinadas posturas en

relación con el orden público, posturas que sabe de hecho poco rentables de cara

a las elecciones

municipales.

• Porque la proyección pública de esas contradicciones sería tanto

como poner al propio partido

fundado por Pablo Iglesias en la tesitura de escindirse a lo largo de un

proceso, probablemente muy

rápido, en el que aparecerían cuando menos las siguientes posturas:

• Una actitud socialdemócrata, muy probablemente encabezada por Enrique

Múgica y, casi de seguro,

por el propio Felipe González.

• Una actitud unitaria con el movimiento obrero y marxista en general, cuya

cabeza visible sería

seguramente Luís Gómez Llorente.

• Una actitud jacobiana, de intenso matiz republicano, culturalista y

escasamente pragmática,

protagonizada por Alfonso Guerra.

• El PSOE, aunque sea ello paradójico, opera tal y como si en este país no

hubiera habido jamás guerra

civil. Lejos de analizar causas, su última y más radical tendencia es la de

localizar culpables. Una guerra

civil no es nunca un mérito, mucho más si dicha guerra se pierde. Pues bien, la

II República Española se

perdió bajo el gobierno del Partido Socialista Obrero Español. Esto es algo que

hay que recordarles tanto

a los jóvenes jacobinos como a los ilustres social-demócratas, como (acaso mucho

más) a los proclives al

trostkismo. A ningún español del pueblo le apetece en lo más mínimo volver a

perder otra guerra civil,

que en este caso tendría mucho que ver con la lamentable experiencia chilena de

Salvador Allende.

 

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