Aunque Felipe González ha roto el hielo entre Washington y los socialistas españoles. 
 USA sigue recelando del PSOE     
 
 Pueblo.    21/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

AUNQUE FELIPE GONZÁLEZ HA ROTO EL HIELO ENTRE WASHINGTON Y LOS

SOCIALISTAS ESPAÑOLES USA SIGUE RECELANDO DEL PSOE

NUEVA YORK. (Efe) — Probablemente Felipe González tiene razón cuando dice que su

primer viaje a

los Estados Unidos ha roto una larga incomunicación entre el socialismo español

y el Gobierno

norteamericano. Pero el recelo sigue en pie. Ni el secretario general del

Partido Socialista Obrero Español

ha modificado sustancialmente su opinión de los Estados Unidos, ni ha

desaparecido la desconfianza de

Washington ante algunos planteamientos del principal partido de la oposición en

España. Durante seis

días, el líder del PSOE recalcó que la gira no tenía más ambición que dar a

conocer el programa del

partido como una "alternativa de poder", en base a su alto porcentaje de votos

en las elecciones

parlamentarias de junio.

Para empezar, los norteamericanos están convencidos de que el Gobierno de Adolfo

Suárez está fuerte.

No ven un relevo en la Moncloa al plazo tan corto que González sugiere.

No obstante, el vicepresidente, Walter Mondale, y el secretario de Estado, Cyrus

Vance, dieron al

dirigente del PSOE un trato similar al que hubiese recibido cualquier líder de

la oposición europea, un

reconocimiento implícito de que la maquina democrática española esta en marcha y

a buen ritmo.

Y González aprovechó la ocasión para enseñar la lista de los síes y noes que

orientarán el programa

político de su partido cuando consiga el Poder: Sí a las inversiones

extranjeras. No a los tratos de

privilegio. Sí a la integración político - económica en Europa. No a la OTAN. Sí

a la socialización

selectiva (electricidad, siderurgia...). No a las nacionalizaciones en masa. Sí

a Israel. No a las presiones

árabes.

En otros temas su respuesta fue mas ambigua, como en el de las polémicas bases.

el líder socialista dijo

que su partido cumplirá el actual acuerdo bilateral que permite la presencia

militar de los Estados Unidos

en España hasta 1981.

Luego habrá que negociar y el resultado de la negociación dependerá

fundamentalmente de la relación de

Fuerzas políticas que exista entonces en España.

Pero para los norteamericanos el mantenimiento de las bases no parece tan

esencial como la integración

en la OTAN, una fórmula indirecta y políticamente menos comprometida para

conservar a España dentro

de su órbita militar.

La oposición del líder del PSOE a la Alianza Atlántica provocó, quizás, el mayor

enfrentamiento entre el

político español y el Gobierno norteamericano, tradicional patrocinador del

ingreso español en la OTAN.

Como contrapartida, Felipe González sumó puntos con la relativa moderación de su

programa económico

y con la credencial de haber firmado el pacto de la Moncloa, un hecho que en

principio ha rebajado la

preocupación por el futuro político y económico de España.

Otro dato que ha jugado a favor del líder socialista ha sido su repetida

incredulidad ante el fenómeno del

eurocomunismo, precisamente en unos momentos en que el líder comunista español

Santiago Carrillo

hacía campaña por los Estados Unidos.

Pese a todo, Felipe González se fue de Washington sin renunciar a sus reservas

sobre los Estados Unidos

y sin convencer a los norteamericanos de que su programa suponga una alternativa

razonable, al menos en

un inmediato futuro.

Como dijo el propio líder del PSOE, lo mas concreto es que se ha abierto un

canal de comunicación que

permitirá un mejor conocimiento y una mayor confianza, mutua.

El líder del PSOE dedicó su penúltima jornada en los Estados Unidos a contactos

diversos. A un

almuerzo que le ofreció el embajador español ante la ONU, Jaime de Pinies, al

que asistieron

personalidades científicas y culturales como Severo Ochoa, Manchal, González

López y Sánchez

Albornoz.

Por la noche, González asistió a una cena ofrecida por Michael Harrington,

dirigente de un partido

político de tendencia socialdemócrata.

PUEBLO 21 de noviembre de 1977

 

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