Autor: Navarro, Julia. 
 Rueda de Prensa de Felipe González a su regreso de la URSS y Japón. 
 Hay que ir liquidando instituciones del pasado     
 
 Pueblo.    23/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Rueda de Prensa de Felipe González a su regreso de la URSS y Japón

"HAY QUE IR LIQUIDANDO INSTITUCIONES DEL PASADO"

MADRID. (PUEBLO, por J. N.)

El primer secretario del PSOE, Felipe González, celebró ayer una rueda de Prensa

para informar de sus

recientes viajes a la URSS y al Japón. Acompañaban al primer secretario Alfonso

Guerra y Luis Yáñez.

Tras valorar positivamente los dos viajes y los contactos mantenidos con altos

dirigentes del PCUS, así

como de los temas tratados por la Internacional Socialista — Latinoamérica y

África—, Felipe González

fue preguntado sobre diversos temas de la actualidad política.

«A la salida de mi viaje -dijo Felipe González— ya estaba latente un cierto

incremento de la tensión

política interna, fundamentalmente por cuestiones de orden público». En su

opinión, no hay que ver el

orden público «con una óptica catastrófica» y que en el Pleno de hoy en las

Cortes no creía que hubiese

enfrentamiento amplio, «ya que el PSOE tal vez sea el partido que tiene más

clarificada su posición en

cuanto a la política del orden público; por consiguiente, nuestro partido tiene

muy pocas cosas que

añadir».

Señaló que el PSOE pedirá que se modifique el orden del día del Pleno de hoy.

«Naturalmente —dijo—,

si hay un supuesto grave que incide sobre el orden del día de los debates, es

lógico que se pida su

modificación. Yo no sé por qué existe tanto miedo a que en las Cortes o en el

Pleno se discutan los

problemas que existen en el país. Hay una resistencia que a nosotros nos parece

poco razonable, desde el

punto de vista democrático.»

Una vez más, Felipe González manifestó que las fuerzas de orden público actúan

en función de las

instrucciones que reciben y que los niveles de responsabilidad siempre se sitúan

por encima de los

números que componen las fuerzas de orden público y llegan a una cúspide que es

la del responsable de la

política de orden público a nivel de todo el Estado. Señaló que, en todo caso,

no se trata de un debate

sobre las fuerzas de orden público, sino «sobre la política de orden público». A

su juicio, el Ministerio del

Interior lo debe continuar detentando un civil.

Sobre la actuación del PSOE, declaró que el comportamiento del partido había

sido el que corresponde a

un grupo de oposición, matizado en su contenido por una situación especial «que

nos lleva incluso a una

negociación con el Gobierno sobre una determinada política económica y sobre una

determinada

proyección política. Se está produciendo una transición, en la que hay que ir

liquidando instituciones del

pasado y sustituyéndolas por instituciones del presente; eso matiza mucho el

papel del opositor y lo

estamos intentando hacer con cuidado, como preocupación general por todo el país

y por la marcha del

proceso democrático».

Más adelante dijo que «de hecho es que la UCD se siente frágil en esta

situación, y esa fragilidad la pone

excesivamente nerviosa y tal vez haga una política que, a mi juicio, en

ocasiones, sea grave para la

estabilidad de la democracia. Es la de negar la posibilidad de una alternativa

de poder que no sea la propia

UCD. De alguna manera intenta dar la imagen pública de que el PSOE no puede ser

una alternativa de

poder, y para eso crea a veces conflictos de manera artificial o a veces usa de

una manera abusiva su

poder: como, por ejemplo, en el Consejo Rector de Televisión.

Preguntado por los "pactos de la Moncloa", Felipe González opinó que la ruptura

de estos acuerdos se

está produciendo desde el Gobierno, tanto política como económicamente, y que

por el momento, el

PSOE piensa que hay que ir diciendo al país claramente qué es lo que se cumple y

lo que no se cumple, y

«haremos una evaluación en un breve plazo sobre el desarrollo de los acuerdos de

la Moncloa» para saber

si, efectivamente, se están cumpliendo o no»; si el incumplimiento es

sustancial, puede que llegue un

momento en que haya que decir que no se están cumpliendo y, por consiguiente,

que los compromisos

que el Gobierno ha asumido no los lleve hasta sus últimas consecuencias.

Tras manifestar que no quería hacer una valoración de la decisión del Gobierno

en los últimos

acontecimientos que han afectado a los militares, -«por no estar en disposición

de hacer una valoración

rigurosa»-, señaló que es importante esclarecer que la órbita de actividad de

los militares debe ser

estrictamente militar y no política. «Por consiguiente —dijo—, sin hacer ningún

tipo de valoración, creo

que los militares no deben ocuparse de la política en el país, ni de lo que a

veces se llama "pequeña

política ni de lo que se llama gran política"; tienen sus funciones que cumplir,

y para nosotros son

extraordinariamente respetables en el cumplimiento de esas funciones.»

 

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