Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 Felipe González lo anunció en Paris. 
 Noventa partidos socialistas estudiarán los problemas de los emigrantes     
 
 Informaciones.    05/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

FELIPE GONZÁLEZ LO ANUNCIO EN PARÍS

Noventa partidos socialistas estudiarán los problemas de los emigrantes

PARÍS, 5 (INFORMACIONES, por Juan Pedro Quiñonero).

EL partido Socialista Obrero Español (P.S.O.E.) está organizando una conferencia

internacional de los

noventa partidos socialistas que existen en todo el mundo, en torno a los

problemas de la emigración.

Dentro de unos días, asimismo, parlamentarios socialistas efectuarán en las

Cortes una interpelación, en el

transcurso de la cual el partido solicitará la creación de una comisión

parlamentaria que estudie los

graves problemas de la emigración española. El partido está elaborando un

proyecto de ley solicitando la

modificación administrativa del Instituto Español de Emigración,

democratizándolo; mientras, se realizan

los trabajos para conseguir un Congreso Democrático de la Emigración, con

estatutos democráticos y

capacidad interlocutora. Se trata del lanzamiento de una ofensiva política

socialista en el campo de la

emigración, que ayer fue presentada en un mitin conjunto por los secretarios

generales del P.S.O.E. y

Partido Socialista francés, señores González y Mitterrand.

En Francia existen más de 500.000 emigrantes españoles, que realizan trabajos

actualmente peor pagados

que los realizados por los trabajadores franceses (en la construcción y en la

industria), con salarios más

bajos en un 10 y un 30 por 100. «Le Monde», los sindicatos, diversas

organizaciones han calificado la

situación de los emigrantes extranjeros en Francia como «atentatoria contra los

derechos del hombre»,

tras unas medidas de la Administración francesa que los medios laborales estiman

como alarmantemente

restrictivas.

François Mitterrand, en su intervención, hizo un análisis histórico de la

emigración española en Francia,

tras la guerra civil. En términos muy calurosos y cordiales, Mitterrand se

refirió al «calor propio del

pueblo español», su «orgullo y tenacidad características», su «juventud

ardiente», que, a su juicio, han

desembocado en una situación política que ha convertido tal P.S.O.E. en el gran

partido de la esperanza».

Mitterrand terminó su intervención con una reflexión sobre la situación política

francesa, afirmando: «Los

trabajadores españoles tendréis en Francia, dentro de tres meses, un Gobierno

amigo.»

La intervención de Felipe González fue precedida por un estallido emocional,

motivado por la extensión

de una bandera republicana, por jóvenes del F.R.A.P., en los palcos del palacio

de la Mutualité, donde

transcurrió el mitin. La sala de butacas irrumpió en aplausos y gritos de

«¡España, mañana será

republicana!», que impidieron hablar durante unos minutos al señor González,

quien comentó: «Si eso

pudiera llegar mañana mismo...»

«EL, GOBIERNO SE ESTA NEGANDO A LA CONFRONTACIÓN SINDICAL Y

MUNICIPAL»

Don Felipe González hizo un análisis sociológico del problema de la

emigración, calificándole en

términos dramáticos: «Somos el primer país exportador de mano de obra para otros

países. La emigración

es lo único que tenemos que exportar en España.» Haciendo referencia a «los

cientos de miles de

españoles que tuvieron que dejar los pueblos para ir en busca de pan para sus

familias», el secretario

general del Partido Socialista Obrero Español comentó: «Alguien, recientemente,

ha comentado en las

Cortes que los años del "desarrollismo" fueron los "años dorados" de la economía

española..., pero no

fueron, no, "años dorados" para los dos millones de españoles que tuvieron que

despoblar los pueblos de

España, con su éxodo y su exilio, dar divisas para el sostenimiento artificial

de una economía en crisis

permanente.»

Tras calificar en los términos más emocionalmente dramáticos la situación de la

emigración

(«marginación social», «discriminación dramática»), Felipe González analizó la

situación política

peninsular, afirmando: «El Gobierno se está resistiendo a la confrontación

sindical y municipal, porque

sabe que esos son los resortes para cambiar la sociedad.»

El P.S.O.E., según su secretario general, estima imprescindible que la izquierda

tome el poder en los

municipios, los sindicatos y el Parlamento. Afirmó Felipe González: «Sólo

tendremos el Poder cuando

socialistas, comunistas o anarquistas controlen la vida municipal, tras las

próximas elecciones.»

Tras comentar que «el pueblo empieza a pedirnos algo que no tenemos todavía: el

Poder», Felipe

González pidió «la solidaridad en las fuerzas políticas de Europa contra la

discriminación que sufren los

emigrantes», ya que, estimó, «sólo la solidaridad sin fronteras de los

trabajadores de todos los pueblos

hará posible el Internacionalismo socialista».

Finalmente, tras un encendido discurso, que fue aplaudido pasionalmente por

varios centenares de

emigrantes socialistas, comunistas y anarquistas, Felipe González apeló al

realismo como única formula

para enfrentarse al drama de la emigración, afirmando que «nos costará mucho

trabajo consolidar la

democracia, porque todavía hay más fuerzas de involución que de progreso».

Terminó diciendo: «La

vuelta de la emigración será difícil, muy difícil. Porque habrá que sanear la

economía dentro del país.

Tenemos un millón de parados, la inflación se acerca al 30 por 100. No hay un

país en Europa que

atraviese una situación tan dramática».

 

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