Felipe González en el Siglo XXI. 
 Se puede ser optimista sobre nuestro futuro     
 
 ABC.    07/08/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

FELIPE GONZALEZ, EN EL SIGLO XXI

«SE PUEDE SER OPTIMISTA SOBRE NUESTRO FUTURO»

Madrid. (De nuestra Redacción.) «Tenemos todo un futuro brillante que construir

por delante, asumiendo

conscientemente nuestra propia y difícil historia. Se nos brinda hoy la gran

oportunidad histórica de

consolidar una España democrática y de realizar en el plano internacional un

papel de enorme valor. Lo

vemos con optimismo y confiamos que con el esfuerzo de todos lo podemos

realizar», manifestó ayer

tarde don Felipe González, secretario general del P. S. O. E., en la conferencia

que dictó en el Club Siglo

XXI, y que versó sobre «España y su futuro».

Presentó al señor González don Joaquín Ruiz-Giménez. Previamente el presidente

del Club siglo XXI,

don Antonio Guerrero Burgos, pronunció unas palabras de introducción, reiterando

las fidelidades básicas

del Club respeto a la Corona, a las Fuerzas Armadas y al propósito de conseguir

para nuestra Patria unos

objetivos de libertad en la democracia y de Justicia en la prosperidad»

A continuación recogemos un resumen de la intervención de don Felipe González:

- Haciendo un breve balance de lo ocurrido en nuestro país a partir del 16 de

junio se puede ser optimista

sobre nuestro futuro.

- El pueblo optó por grandes opciones políticas, despejando una primera

incógnita, cual era la que

constituía las doscientas siglas que poblaban nuestra primavera de 1976.

- Las actitudes de los que se ubican a la derecha de la coalición gobernante

o a la izquierda de la

familia socialista tienden, en efecto, a ocupar el espacio o de la derecha

moderada o del socialismo

democrático.

TAREAS PRIORITARIAS.- Entre las tareas de carácter político prioritarias para la

consolidación del

futuro podemos destacar: la realización de una Constitución aceptada y aceptable

por todos y para todos;

el texto constitucional debería permitir el juego de las distintas alternativas

de gobierno sin contradecir las

ofertas programáticas de los protagonistas de dicha alternativa.

Las elecciones municipales, como requisito imprescindible de democratización de

la vida municipal,

constituyen ya un futuro que debería haberse convertido en presente para evitar

el tremendo desfase entre

la institucionalización de la democracia a nivel general y la permanencia de

mecanismos no democráticos

en zonas tan sensibles a la conciencia popular como es la vida municipal; y el

proceso autonómico, como

proceso de profundización de la democracia y acercamiento del Poder al pueblo,

sería asimismo otra gran

tarea para la consolidación de nuestro futuro democrático.

Todo ello debe culminar en el terreno político con la disolución de las actuales

Cortes, de carácter

básicamente constituyentes, y el paso a unas nuevas elecciones generales que

doten el país de su primer

Gobierno constitucional y de las primeras Cortes ordinarias.

Internacionalmente, nuestro futuro está ligado a Europa política, económica,

social y culturalmente.

Todo el mundo sabe que a los socialistas no convencen ni los sistemas de

estatalización y centralización

burocrática de la economía ni los sistemas insolidarios de economía de mercado,

que rechazan correctores

en favor de los intereses generales y que basan su funcionamiento en la

explotación colonial de materias

primas, y en el mantenimiento de un modelo consumista no identificable con el

verdadero desarrollo de la

personalidad de los individuos y de los pueblos.

 

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