Feliep González, en el Club Siglo XXI. 
 La oposición ha permitido al Gobierno gobernar     
 
 Informaciones.    07/02/1978.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

FELIPE GONZALEZ, EN EL CLUB SIGLO XXI

«LA OPOSICIÓN HA PERMITIDO AL GOBIERNO GOBERNAR»

LAS ELECCIONES GENERALES DEBERÁN CELEBRARSE A PRINCIPIOS DE 1979

ESPAÑA CAMINA HACIA UN «BIPARTIDISMO IMPERFECTO»

MADRID. 7 (INFORMACIONES).

EL primer aplauso se produjo anoche en la gran sala del Club Siglo XXI cuando el

secretario general del

Partido Socialista Obrero Español, don Felipe González, dijo que los partidos de

la oposición habían

colaborado en el proceso político español, cediendo parte de su terreno para

permitir al Gobierno

Gobernar. Después volverían a reproducirse cuatro o cinco veces más a lo largo

de la hora y cuarto (8,15

a 9,30) que duró la conferencia. En contra de lo que se había anunciado y

esperaban los asistentes, la

presentación la hizo el presidente del Club, don Antonio Burgos, y no don

Joaquín Ruiz-Giménez, que

hubo de guardarse el esquema que llevaba preparado para desarrollarlo antes de

comenzar la cena.

Cuando comenzó a hablar el señor Guerrero Burgos, el gran salón —mil sillas— se

hallaba abarrotado de

gente, con muchas personas de pie; desde otros ángulos del Eurobuilding podía

seguirse la conferencia a

través del circuito cerrado de televisión. El presidente del Club Siglo XXI

señaló que la eficacia del club

se debía a la clara neutralidad Ideológica mantenida respecto a las opciones de

Poder. «Neutralidad – dijo -

que se plantea dentro del absoluto respeto a la Corona, a la unidad de España y

a las fuerzas armadas, con

el objetivo de conseguir para nuestra patria la libertad en la democracia y la

justicia en la prosperidad.»

El señor Guerrero Burgos presentó a Felipe González como hombre que «tiene

Juventud, tiene ilusión,

tiene dialéctica y tiene fondo. Tal vez la confluencia de todo ello ha hecho

licito pensar que acaso

podamos verle en algún tiempo al frente de destinos más altos». «Además de su

serenidad y de su

juventud – dijo -, deseo resaltar lo que su gestión al frente de su partido ha

tenido de contribución a la

edificación de una imagen democrática de España.»

SÍNTESIS: RUPTURA-REFORMA

Don Felipe González dividió su conferencia en dos partes, claramente

diferenciadas: en la primera hizo

un balance del proceso político español desde el 15 de junio del año pasado;

proceso que calificó de

atípico; y en la segunda desarrolló lo que podría considerarse la alternativa

del P.S.O.E., incidiendo en los

aspectos económicos, sindicales y de política internacional.

Después de señalar que en la Historia de nuestro país los períodos democráticos

han sido siempre

excepción, y los totalitarios, la regía, Felipe González indicó: «Aprovechemos

este periodo democrático

para convertirlo en regla.» Y calificó el proceso político español como una

síntesis entre la ruptura y la

reforma, porque sé ha dado «cierta reforma en el modo y cierta ruptura en el

contenido», poniendo como

ejemplo que los reformistas no se esperaban hace unos meses que las Cortes

fuesen constituyentes.

Este paso de la dictadura a la democracia ha sido posible gracias al apoyo

popular básicamente. «Existía

una base socioeconómica desde cerca de los años setenta», dijo Felipe González,

quien contrapuso el

proceso español al portugués, donde las fuerzas políticas «se hostigan de forma

irracional; o Italia, donde

«después de treinta años de vida democrática, no se da respuesta a los graves

problemas que tiene

planteados el país». En nuestra patria, señaló, «la inmensa mayoría se siente

cómoda dentro de la

democracia, incluso sectores importantes de empresarios han asumido el cambio,

aunque se dé cierta

incertidumbre con razones de fondo, que en algunos casos comparto». Más

adelante, el líder socialista

definió el Gobierno como frágil, ya que no dispone de una ideología —«es una

coalición de partidos»—,

ni dispone de la mayoría absoluta en el Parlamento. «Pero tiene -dijo - una

oposición que le permite

gobernar con sensatez.»

BIPARTIDISMO IMPERFECTO

Para el secretario general del P.S.O.E.. vamos hacia un bipartidismo imperfecto,

«complementado con

formaciones políticas menores, que permitirán el juego a la mayoría. El pueblo

dijo— tiende a concentrar

sus votos en dos alternativas socialismo y derecha democrática», y citó el

último sondeo de

I.C.S.A. Gallup, que daba el 28 por 100 a los socialistas el 15. a UCD-AP, y el

6 por 100 al PCE. «Los

partidos menores dijo actúan como si pensaran así», y puso como ejemplo que en

AP nadie ha

renunciado a decir que son el centro, o el que el P.C.E. abandone espacios

típicamente comunistas y se

proyecte como socialista democrático. «Bipartidismo imperfecto -dijo-, pero que

no lo va a haber en este

país en mucho tiempo.»

«La Constitución ha de ser de uso alternativo», dijo Felipe González. «No tiene

que ser ni para uso

exclusivo de la izquierda ni de la derecha. Tiene que ser flexible, generosa.

Cada partido lleva sus

aspiraciones. Los socialistas defendemos la libertad y la igualdad. Seria

trágico —señaló- un texto

constitucional elaborado en un fanal, sin confrontaciones dialécticas.»

De las elecciones municipales dijo que deben celebrarse ya o a más tardar a

finales de abril o primeros de

mayo, cuando termine de discutirse el proyecto de ley, que ha sido tramitado por

el procedimiento de

urgencia. «El retraso dijo — puede ser una actitud peligros para la

consolidación de la democracia»;

incluso, señaló el líder socialista, podrían celebrarse el mismo día del

referéndum sobre la Constitución.

Después de señalar que consideraba inútil la discusión sobre nacionalidades,

regiones y nación española,

Felipe González dijo que en muchos de los pueblos que aspiran a la autonomía se

ha hablado desde hace

muchos años de nacionalidad, país o de región y de nación española comprensiva

de todos. (Muchos

aplausos.) «Defendemos – dijo — la autonomía solidaria para todos los pueblos de

España, sin

discriminaciones ni a la alza ni a la baja. Defendemos un marco generoso, no

impuesto: lo que el pueblo

considere necesario. No se puede pensar que de la noche a la mañana aparezcan

entes autonómicos que

puedan funcionar con eficacia.»

ELECCIONES EN 1979

Felipe González manifestó que las próximas elecciones generales deben celebrarse

en los primeros meses

de 1979 Aprobada la Constitución, consolidadas las autonomías y democratizadas

los Municipios, «no se

puede mantener— dijo— la situación política del 15 de junio». Las elecciones

generales tendrían que ser

después del referéndum, aunque no de manera inmediata, porque hay un

compromiso político y

económico para 1978. Pero, subrayó, «si el Gobierno no cumple los pactos,

exigiremos elecciones

generales ahora mismo» El secretario general aprovechó este pasaje de su

conferencia para referirse a

la campaña «U.C.D., en marcha», recordando que alguien había

anunciado un Gobierno U.C.D.

para largo tiempo, pero que «no hay mal que cien años dure».

El líder socialista dedicó la última parte de su conferencia a exponer la

alternativa socialista en el terreno

económico, sindical e internacional Con el deseo de no cansar más a los

presentes, Felipe González

aceleró sus palabras. «No nos satisfacen — dijo — ninguno de los dos sistemas

económicos vigentes en

la actualidad, aunque se nos acuse de utopismo. No aceptamos el

sistema nacido como

consecuencia de la revolución soviética, porque genera una dictadura

política que oprime las

libertades.

Para el secretario general del P.S.O.E. el modelo occidental de economía

de mercado es egoísta, de

explotación colonial, que consigue las materias primas baratas. En el momento

que

éstas se han

encarecido, el modelo parece haberse agotado. «El problema —dijo— no es

coyuntural, sino

estructural. Frente a estos dos modelos, los socialistas aceptan le

economía de mercado, pero con

corrección» dirigiendo el consumo hacia los servicios colectivos, la

educación, el tiempo libre; con

una mayor participación de los trabajadores en la empresa y una función del

Estado dirigida en este

sentido. En la C. E. E. —dijo— existe un sector público más eficaz que el

nuestro.»

NEUTRALIDAD

En cuanto a la acción sindical, Felipe González criticó la actitud del Gobierno,

creando un vacío después

de la caída del sindicato vertical, y señaló que el proyecto de Acción Sindical

no había satisfecho ni a los

socialistas ni a los empresarios. «La formación de grandes sindicales —dijo— es

urgente para la

reorganización política, social y económica del país. Hay que negociar las

grandes directrices y para ello

hacen falta interlocutores válidos; así como para dar mayor estabilidad a

nuestro proceso político.»

Felipe González propugnó como política Internacional para España la que se

centrara en el Mediterráneo,

en el norte de África y en Latinoamérica, porque somos el eje del Norte-Sur, y

como país medio «no

podemos optar por una política planetaria.» Y «porque queremos la paz — dijo— ,

la distensión y el

desarme no queremos que nuestro país pase a engrosar un bloque que pone en

peligro precisamente esos

principios». Matizando más, refiriéndose mas concretamente a la O.T.A.N., dijo:

«Ya que tenemos la

fortuna de no estar, no debemos entrar, porque es más difícil salir.»

Entre las personalidades presentes en el Eurobuilding estaban el embajador de

los Estados Unidos en

España señor Stabler; el señor Ruiz Gallardón, don Antonio Garrigues, don

Nicolás Franco y Pascual de

Pobil, don Víctor de la Serna y miembros de la ejecutiva del P.S.O.E.: Alfonso

Guerra. Enrique Mújica

Javier Solana y Luís Yáñez.

Belén Martínez

 

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