La sentencia Sí merece nuestro rechazo     
 
 Diario 16.    05/06/1982.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

La sentencia «sí» merece nuestro rechazo

Es todo un dato para la historia que de cuantas voces se han alzado desde la

sociedad civil para comentar la sentencia del juicio del 23-F, ni una sola se

haya mostrado conforme con el fallo de la justicia militar Su valoración del

desenlace de las deliberaciones del tribunal podría dividirse básicamente en

estos cuatro grupos

• En primer lugar, está la minoría residual filogolpis-ta que, con el diario

«El Alcázar» a la cabeza, aún considera excesivas las condenas y se siente

especialmente agraviada por la pena impuesta al ya pronto exteniente general

Vilans del Bosch

• En segundo lugar, aparece un sector, también pequeño, pero más

Significativo, puesto que incluye a Alianza Popular y a la CEOE que, amparándose

en el recurso del Gobierno, alega que la causa sigue sub júdíce y que, por

tanto, no es momento todavía de manifestarse Es una actitud a caballo entre la

comodidad y el cinismo, que sirve para recordarnos que Fraga y sus colegas

raramente darán la cara por nuestras libertades

• El tercer apartado engloba a todas las demás fuerzas parlamentarias, a las

centrales sindicales, a un sinfín de entidades ciudadanas y a la gran mayoría de

las figuras del mundo de la cultura, pues es el ancho brazo de mar por el que

navegamos todos cuantos creernos, en acertada expresión de don Adolfo Suárez,

que «las sentencias no protegen de manera suficiente los derechos del pueblo

español»

• Pero aún existe un cuarto apartado en realidad subafluente del tercero que

es el que recoge a quienes a pesar de estar bastante de acuerdo con esa premisa,

y por tanto insatisfechos con la decisión judicial, sostienen transigentemente

que «la sentencia en su conjunto no merece, pese a sus considerables defectos,

el rechazo de la sociedad española

Si de algo no es sospechoso este periódico es de simpatía política por el

anterior jefe del Gobierno, pero no podemos por menos que ser sensibles a la

paradoja de que esta segunda cita extraída del editorial del mismo periódico

progresista que fe ha servido de tribuna, demuestre una actitud bastante más

tolerante que la suya con relación a la sentencia

Suárez ha demostrado entender perfectamente la naturaleza del problema cuando

subraya. «No hay libertad bajo el miedo, no hay derechos ciudadanos bajo el

miedo, no se puede gobernar bajo el miedo»

Lo que en nuestra opinión atenaza, en cambio, a sus anfitriones periodísticos,

no es en realidad sino esa vanante del miedo que consiste en adaptarse a Sos

elementos inquietantes que nos rodean, fingiendo ignorarlos

Nosotros pensamos que en este caso no se puede ignorar ni la consecuencia

directa que supone la continuidad de 22 de los golpistas en el Ejército que

todos los ciudadanos sufragamos con nuestros impuestos, ni la consecuencia

indirecta del clima moral que puede crearse en unas Fuerzas Armadas a las que se

demuestra que la banda de sanción por enrolarse en una aventura golpista oscila

entre los seis años y la libre absolución

Por eso, porque no queremos engañar a nadie, y menos aún engañarnos a nosotros

mismos nos vemos obligados a discrepar de un colega con el que tantas veces

hemos peleado codo a codo y a insistir en que la sentencia en su conjunto «sí»

merece el rechazo de la sociedad española.

 

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