El ministro de Defensa, en la Casa de ABC. 
 La Justicia militar está procediendo con un enorme rigor     
 
 ABC.    17/05/1982.  Página: 25-29. Páginas: 5. Párrafos: 66. 

ABC/25

LUNES 17-5-82 NACIONAL

El ministro de Defensa, en la Casa de A B C

«La Justicia militar está procediendo con un enorme rigor»

Los planteamientos globalmente defensivos de España —con la inminente

incorporación a la OTAN—, la situación actual de las Fuerzas Armadas y sus

perspectivas de futuro profesional, el desarrollo del juício por el intento de

golpe de Estado de 23 de febrero de 1981, las relaciones entre los medios

informativos y las FAS, así como la colaboración militar en la lucha

antiterrorista o la aceptación de una

reforma «nacida desde dentro del Ejército», fueron algunos de los temas

abordados por el ministro de Defensa, Alberto Oliart, en el coloquio mantenido

en la Casa de ABC con miembros de la

Sección Nacional.

A lo largo de más de dos horas, Oliart, que estuvo acompañado

por el coronel Conejero, se extendió ampliamente en las múltiples cuestiones

planteadas sobre los ámbitos, complejos y complementarios, que tiene

encomendados como titular de la cartera de Defensa.

Afirmaciones como «la Justicia militar está procediendo con un enorme rigor», en

referencia directa al

23-F, o «no existe en absoluto en los Ejércitos un ambiente de golpe militar», o

«cada nación es libre de asimilar la doctrina OTAN, según sus intereses»,

constituyen una primera aproximación al evidente interés de la reunión que a

continuación desarrollamos.

—¿La marcha del actual proceso de ratificación, por parte de los demás países

atlánticos, asegura la entrada de España en la OTAN antes de las próximas

elecciones generales?

En el caso de ser así, y si el

resultado de las urnas fuera un Gobierno socialista, ¿resultaría fácil abandonar

la Alianza Atlántica?

—Yo creo que entraremos en ta OTAN antes de las elecciones generales, como creo

rotundamente que difícilmente saldríamos de la organización, aunque los

socialistas ganaran las elecciones.

Por dos razones fundamentales: la primera, porque no creo que, en el caso de que

ganen, su triunfo sea tan rotundo que vayan a gobernar con mayoría absoluta,

tendrían que hacerlo en coalición con otras fuerzas, siempre en el caso de un

triunfo sociahsta, que, por otra parte, yo no veo tan fácil; en segundo lugar;

creo que, aunque se diera ese triunfo del PSOE, una vez en ef Poder, presionaría

mucho sobre los socialistas la realidad europea, entre otras, la realidad de que

son precisamente otros Gobiernos socialistas los pilares más firmes con que

cuenta en estos momentos la OTAN, y estoy pensando, por ejemplo, en Alemania

federal

Con relación al proceso que me señalaba sólo nos cabe esperar que se ultime el

trámite de ratificación

Una vez finalizado, los Estados Unidos invitarán formalmente a España a

depositar la ratificación del

Tratado en Washington, y nuestro país podrá empezar a participar en las

conversaciones, tanto oficiales como oficiosas, de la Alianza.

Ya en puertas de la entrada, el Ministerio de Defensa tiene en marcha, al igual

que cada uno de los tres Ejércitos, la organización que habremos de montar en

Bruselas.

En la sede de la Organización es necesario disponer permanentemente de un Comité

militar con un representante de la Junta de Jefes de Estado Mayor y un equipo de

apoyo, que yo calculo no será menor de unas cuarenta o cincuenta personas

En otro orden, creo que en principio será conveniente estar presente en todos

los Comités de ta Organización para absorber todo lo que nos sea necesario y

útil.

Una vez entremos en la realidad de la OTAN, el Ministerio de Defensa comenzará a

estudiar cuál y cómo será nuestra adscripción. En estos momentos tenemos ideas

previas, pero sólo son aproximaciones.

Cada nación es muy libre de asimilar la doctrina OTAN según su posición e

intereses, respondiendo, por supuesto, a unos principios lógicos de tipo

estratégico y táctico. Cuando ingresemos formaremos nuestra propia doctrina.

ACTITUD DE PORTUGAL

El ministro de Defensa quiso dejar bien claro las posibles reticencias de

Portugal, que, como se sabe, está dentro del Mando Atlántico, que depende de

Norteamérica, ante la entrada de España en la OTAN. «Nosotros —dijo— estamos

completamente de acuerdo en que el mando portugués se conserve con independencia

del mando español por razones estratégicas, ya que nuestra área de interés es

distinta.

Otra razón de esta independencia es que Portugal tiene susceptibilidades de tipo

histórico y político sobre el mando español; hay que tener mucho cuidado,

respetar la sensibilidad portuguesa y procurar que los lazos de amistad y

cooperación con Portugal se estrechen.»

«Estratégicamente está claro que España podrá coordinarse con Portugal, a través

de ¡os mandos superiores de la OTAN, sin interferir para nada en su zona de

influencia.»

—¿Cuáles son las líneas estratégicas de la defensa nacional con relación a

Gibraltar?

—Yo estoy convencido de que Gibraltar un día será español, no sé si esto será en

un día no muy lejano, pero estoy seguro de que es una negociación que acabará

con acuerdo.

Además, desde el punto de vista miliar, Gibraltar está empezando a dejar de

tener sentido para Inglaterra, porque ésa era su ruta para el Mediterráneo y los

protectorados el norte de África.

Gibraltar es una reclamación irrenunciable de la política española, una

reclamación que tendrá sus cauces por la negociación pacífica.

El Estrecho es uno de esos puntos claves de la geografía planetaria, por él no

pasan menos de ciento treinta barcos diarios.

El dominio del Estrecho significa que en un momento dado de guerra tú puedas´

controlarlo hasta donde te lo permitan tus posibilidades y tus armas.

Nosotros dominamos la costa norte del Estrecho y además tenemos Ceuta y

Melilla. Es precisamente en ese caso de conflicto bélico donde cobra todo su

sentido la fuerza de una alianza como la Alianza Atlántica. Imagínate lo que es

enfrentarse con un potencial, vamos a suponer soviético...

No podía eludirse en el coloquio el conflicto de las Malvinas, que en estos días

acapara la atención mundial y la repercusión que éste ha podido tener en las

negociaciones previstas entre España e Inglaterra de cara a Gibraltar.

Alberto Oliart asegura que el problema de las Malvinas no tiene una relación

directa con el de Gibraltar «y no creo que influya en las negociaciones».

«Llegará un momento —dice el ministro— en que estas negociaciones volverán a

ponerse en marcha y con más demanda de apertura tanto por parte de Inglaterra

como por la nuestra.»

La ambigua posición que España está manteniendo respecto al conflicto entre

Inglaterra y Argentina podría, de algún modo, influir en nuestras negociaciones

para el

Niego que el Gobierno hoya actuado con debilidad ante la campaña contra la

Corona»

«Las Fuerzas Armadas se sienten hostigadas por una parte de la Prensa»

LUNES 17-5-82

NACIONAL

«No existe, en absoluto, en los Ejércitos un ambiente de golpe militar»

ABC pregunta

ingreso en la´OTAN; no hay que olvidar nuestra situación europea y, por

supuesto, la historia que vincula a nuestro pais con Hispanoamérica. Sin

embargo, el ministro mantuvo que «España va a entrar en la OTAN por una razón

geográfica y espacial de nación europea, y esto no afecta para nada a la actitud

del Atlántico Sur».

«Tampoco creo que sea mato —afirmó— que haya disparidad de cnterios dentro de la

OTAN; es más, yo creo que de este modo se enriquece notablemente la Alianza.»

Oliart dejó en el aire una última frase respecto a este tema: «La política

española en este aspecto ha sido coherente...»

EL DINERO DE LA OTAN

Al margen de las grandes cuestiones que pueden plantearse de cara al ingreso de

España en la OTAN, al ciudadano lo que le interesa saber en definitiva es cuánto

dinero le va a suponer esta aventura.

Alberto Oliart responde que «la entrada en la OTAN no va a costar más a los

españoles que lo que les cuesta ahora la Defensa, excepto en una cantidad que

está bastante bien determinada en un trabajo realizado con todo rigor por el

teniente coronel Lobo».

«El presupuesto de la entrada en la OTAN para el sostenimiento de todos los

organismos me parece que está cifrado, en pesetas del año 81, en cuatro mil

millones, lo que supone un 1 por 100 del presupuesto de Defensa. La ley de

dotaciones presupuestarías para las Fuerzas Armadas se proyecta para ocho años,

y en este tiempo no se va a hacer más que lo que está previsto en ese proyecto.»

Pero en la «cuestión OTAN» existe otro aspecto especialmente delicado.

En la actualidad algunos países miembros de la Alianza están abriendo polémicos

debates y oponiendo serias resistencias ante la posibilidad de tener que

instalar, en los respectivos territorios, misiles nucleares de alcance medio.

Puesto que la entrada de España es ya virtualmente segura y se hará muy pronto,

sería interesante saber si el Gobierno se ha planteado esta eventualidad, se le

indica al ministro.

—No sólo se la ha planteado —asegura Oliart—, sino que ya hay una resolución del

Parlamento en la que se especifica claramente que no se instalarán, salvo que

ambas Cámaras legislativas se pronunciaran en contrario aprobando un acuerdo.

Por otro lado yo no veo una gran eficacia a los misiles de medio alcance

instalados en España, ya que ni los Cruise ni los Pershing-ll podrían llegar más

que a la parte sur de la Unión Soviética.

MISILES DE ALCANCE MEDIO

En otro momento del coloquio se suscitaría de nuevo la siempre impresionante

cuestión de los misiles de alcance medio.

El ministro parece opinar —se comenta— que no existe posibilidad de Instalación

de rampas nucleares en nuestro país; pero, entonces, ¿no queda enormemente

devaluada la aportación española a la Alianza Atlántica?

Alberto Oliart entiende que no. Y expone dos razones fundamentales: «La primera,

porque la debilidad de la Alianza Atlántica, en estos momentos, más que nuclear

es de fuerzas convencionales.

La potencia nuclear añadida de los tres países de la OTAN que tienen armas

nucleares propias —Francia, Inglaterra y Estados Unidos, por orden de menor a

mayor—, en conjunto equilibra a la soviética. Donde existe un desequilibrio es

en las fuerzas convencionales.

Y ahí España puede aportar un Ejército de Tierra, Mar y Aire que para nuestro

tamaño está muy bien y para Europa también.

Y un Ejército efectivo, con una Infantería muy buena, con una moral muy alta y

una oficialidad mucho más entrenada que lo que la gente se cree.

La diferencia entre el Pacto de Varsovia y la OTAN se produce, como digo, en el

aspecto convencional y, sobre todo, en el Ejército de Tierra y la aviación, y

ahí hay una gran aportación nuestra, además de la del despliegue en

profundidad.»

La segunda razón es de eficacia: «El arma nuclear será decisiva en el caso de

una invasión si la utiliza el enemigo.

Pero entonces lo normal es que tú tengas en cuanto quieras armas tácticas

nucleares y, desde luego, el apoyo o la sombrilla de las potencias nucleares de

la alianza occidental.»

El añadido español no puede ser el de los cohetes nucleares, ya que si lanzas

desde aquí, teniendo en cuenta, como ya dije, que su alcance es de unos tres mil

kilómetros, no llegas más que a la franja sur de Rusia.

Y ellos, en cambio, te contestan desde más atrás y con un tipo de misil que

nosotros no tenemos.

En resumen, que yo la aportación española la veo, de momento, en un Ejército

convencional, numeroso y con armamento ligero muy bueno.

Pero el tema, a juicio de algunos de los asistentes, exige atar todos los cabos,

remachar las aclaraciones:

¿Y si dentro de unos meses, o un año, la Alianza propone la instalación de

rampas en nuestro país?

Para el ministro la cues/ion es clara: sería competencia del Gobierno y el

Parlamento. «Hay ya una moción aprobada que to estipula asi.

Es decir, el Ejecutivo tendría que llevar una propuesta a las Cortes y esperar a

que fuera o no aprobada.»

LA POLÍTICA PRESUPUESTARIA, BASE DE LA DEFENSA

La entrada de España en la OTAN, con las múltiples implicaciones que conlleva,

es, sin duda, una cuestión inagotable.

Pero la política de Defensa se nutre de otros aspectos no menos sustanciales Se

pide al ministro que defina las bases sobre las que a su juicio descansa, una

política de defensa idónea.

—La más importante de todas, a mi juicio, es la ley de Dotaciones

Presupuestarias, porque el Ejército español está básicamente mantenido y

sostenido por la capacidad económica presupuestaria.

Eso es básico. Es decir, nosotros entraremos en la OTAN con lo que somos, con to

que tenemos y con lo que podemos tener con gran esfuerzo.

No vamos a entrar ni como un país básico por su especial situación

geoestratégica —que pueda ser utilizada como base por otros Ejércitos más

avanzados— ni como un país que recibe de los demás to que no tiene para

constituir el núcleo de ataque y defensa de sus FAS.

Entraremos como España y nuestra gran aportación será nuestro Ejército, que

cuenta con unidades como las de la Infantería ligera, que están a la altura de

la media europea

—¿Cuál va a ser el aprovechamiento de los diferentes puntos previstos en la ley

de Dotaciones Presupuestarias?

—Yo creo que esta ley de Dotación tiene que ser aprovechada para suscitar la

mutación de una serie de tecnologías y de industrias que, hoy en día en España,

están a punto de empezar a desarrollarse: la electrónica, la óptica, las

comunicaciones, etcétera.

La industria que existe en España puede llevar a cabo una gran parte del

programa, con ampliación de instalaciones, nuevas inversiones y nuevos equipos.

El ministro se refiere luego al programa FACA. En la ley de Dotactones´se

contempla el presupuesto para el programa FACA (futuro avión de combate y

ataque), que ha visto reducidas en casi un 25 por 100 el número de unidades

inteiálmente previstas por este programa. Sobre este aspecto, Oliart aclara:

«Hemos tenido que aiustar el programa FACA a to que es posible en una época de

crisis.

Está prácticamente en la recta final, tanto que esta misma semana se presentaran

las propuestas definitivas de las casas constructoras de tos dos aviones —F16 y

F-18 A— preseleccionados.

Para un contrato de esta envergadura es necesario evaluar las compensaciones de

todo tipo.

Parece ser que van a ser por fin 90 aviones y no los 140 que se pensaba en un

principio, debido a un ajuste económico.»

PAQUETE DE LEYES MILITARES

Entre las dimensiones que definen la actual política del Ministerio de Defensa

no es la menos importante, en estos momentos, la de promover un Cuerpo

legislativo que coordine y armonice la legislación militar con la Constitución y

las reales ordenanzas, ya que hay una serie de disposiciones militares

anteriores al texto constitucional que es necesario corregir.

Se pregunta a Alberto Oliart por el alcance de este paquete de leyes, además de

la ya mencionada normativa presupuestaria.

El ministro señala que hay trece o catorce textos que se intentarán condensar

para encajarlos en tres o cuatro proyectos de ley.

LUNES 17-5-82

NACIONAL

«Sólo uno catástrofe podría meternos en una dinámica involucionista»

Algunos de estos proyectos están ya prácticamente ultimados Si no han ido ya a

las Cortes —dice el ministro— es porque no he querido meter en .-omisión un

montón de leyes a la vez.»

Pero a cuestión —se le comenta al ministro;i una reforma de estas

características no va i crear desajustes y suspicacias, o decidida aposición en

el seno de las FAS.

—Toda reforma produce siempre desajustes Pero la ley de Reserva Activa o la ley

de Clasificación y Calificación para el Mando no suponen una reforma que haya

surgido fuera de la institución y que le verga impuesta Se trata de una reforma

nacida dentro del estamento militar, y ambas leyes afectan concretamente al

Ejército de Tierra, porque la Armada y el Aire ya habían hecho esa renovación

En e) Ejército de Tierra eran muchos los generales, jefes y oficiales que

pensaban que había que hacer una reforma de las mismas características

En definitiva se trataba de rejuvenecer y de calificar para el mando a los más

aptos y esta calificación la hacen los órganos del Ejército.

Desde ese punto de vista, la institución apoya la reforma, y aunque haya gente

que, afectada por ella, pueda tener reclamaciones, Como toda reforma, hay que ir

perfeccionándola a medida que se desarrolla para hacerla más justa y más

armónica

Pero la reforma no se ha impuesto, ha nacido desde dentro Yo he conocido a

muchos jefes y oficiales que dicen que estaban preconizando esto hace tiempo y

hay otros que se quejan da que se haya aplicado, pero la mayoría yo estoy

convencido que están en la línea de la reforma

—La ley de Retribuciones, por ejemplo, cabe imaginar que será bastante

esperada...

—Sí, sí. Y ésa es una ley que pensamos mandar a las Cortes antes que otras

La están preparando un equipo de gente del Ministerio con la JUJEM y está en

fase de borrador, pero de todos modos quiero dejarla enviada antes del verano

Responde a un principio sentado en las Reales Ordenanzas, que es la equiparación

de retribuciones militares y civiles

Las retribuciones militares tienen, a mi juicio, un defecto grave, que es la

falta de abanico suficiente Mientras en las oviles hay un abanico de uno a tres

o tres y medra, en las militares el abanico es de uno a uno coma tres

LA DURACIÓN DE LA «MILI»

Otro proyecto de ley mencionado por el máximo responsable de la Defensa es el de

servicio militar, que está ya perfilado y en fase de reparto al Gobierno, para

su aprobación en Consejo y posterior envio a las Cortes. Junto a aspectos más

profundos o más técnicos, no cabe duda de qué la curiosidad ciudadana se

polariza en tomo a la cuestión de si se va a acortar o a prolongar et actual

período militar

«Yo creo —explica el ministro— que el servicio militar va a ser difícil que no

siga siendo lo que es

Lo que ocurre es que va a tener una doble expresión y ya veremos cómo

evoluciona.

Por un lado, va a estar el de las especialidades, porque el Ejército moderno

tiene necesidad, cada día más, de nuevos especialistas y, por el principio de

economía y eficacia, éstos deben estar más tiempo

Por otro lado, quizá eso pueda compensarse con la posibilidad de que los

soldados no especialistas estén algún tiempo menos que ahora.

Pero, en principio, yo sería partidario de mantener el servicio militar tal y

como lo tenemos ahora, y más en un período conflictívo como es el del mundo

actual.

No sé si en otros períodos más calmos se podrá variar la tensión que supone

el servicio militar, el estar dispuesto a luchar como soldados, pero en este

momento no me parece aconsejable pensar en otros sistemas y en otras actitudes

personales y psicológicas ante lo que pueda suponer una amenaza para la

independencia y la soberanía nacionales.

RIGOR DE LA JUSTICIA MILITAR

Las diferentes cuestiones que relacionadas con la causa 2´81, que se sigue por

los sucesos del 23-F, son tema inevitable en la conversación

El ministro de Defensa opina que el juicio ha constituido «una prueba dura y

difícil para la sociedad, la democracia y las Fuerzas Armadas»

—Quizá no la misma prueba para cada una de estas tres realidades —especifica.

Pero a mí me parece que la aproximación a ella por parte de la colectividad

civil, y muy especialmente de los medios de comunicación social y Fuerzas

Armadas, debe hacerse con un espíritu de comprensión

Enarbolar banderas y actitudes de arrogancia o de convicción dogmática es por lo

menos no aconsejable

Yo distingo el proceso de la sentencia. El primera ha podido leñar fallos, como

proceso que ha sido sometido a !a prueba d´e publicidad permanente.

Pero, contemplando la totalidad del proceso, desde el momento en que se inicia

la instrucción del sumario hasta este momento, la verdad es que la Justicia

militar ha estado procediendo con un enorme rigor

Cuando pase el tiempo se verá cómo ha sido un proceso desarrollado con enorme

seriedad.

—¿Quedará cerrado el juicio del 23-F con las sentencias?

—Desde el punto de vista judicial, eso es así. Es cierto que se puede abrir un

proceso, porque se produzcan pruebas no aportadas y con carácter definitivo con

respecto a la resolución, pero la sentencia cierra el proceso definitivamente

Hay al respecto un aforismo procesal que dice que lo que no está en el proceso

no está en el mundo —comenta—. En todo caso, si se producen pruebas se abriría

un proceso distinto.

—Desde algunos medios de comunicación e incluso desde ciertos sectores sociales

se ha criticado con insistencia al Gobierno por no haber actuado, ai parecer,

con súfrante energía ante una supuesta campaña instrumentada por defensores y

por procesados contra (a más alta magistratura de la nación, es decir, contra la

Corona. ¿Qué puede decir el ministro de la Defensa ante esto?

—Eso hace referencia a un punto concreto del pasado mes de febrero, en el que

había dos líneas principales en la defensa: la obediencia debida y el estado de

necesidad. La obediencia debida acababa en que si había habido o no una supuesta

orden del Rey transmitida por uno de los procesados Me parece que la reacción

partió en el mismo momento en que se creó sensibilización, en el estado social,

contraria a esa afirmación, es decir, a la implicación del Rey.

Yo niego rotundamente que el Gobierno haya tenido debilidad La respuesta del

Gobierno tiene que ser distinta a la respuesta social, y me alegro mucho de que

esta última se iniciara, incluso, antes que las declaraciones del Gobierno.

Toda defensa —que no la necesita— de la Corona o del Rey cobra, en este caso,

mucha mayor potencia, siendo social que si \a hubiera impulsado el propio

Gobierno Me parece que no caben dudas sobre la posición de todos y cada uno de

los miembros del Gobierno en ese punto

Es decir, primero, no hubo debilidad; segundo, es cierto que la sensibilidad

nace antes en la sociedad, y tercero, democráticamente, eso es muy bueno.

RETOCAR EL CÓDIGO

Las cuestiones sobre el juicio del 23-F continúan durante un rato, sucediéndose

en cascada. ¿Visto desde la experiencia de lo que va de juicio.habría cambiado

el ministro algunos de tos aspectos funcionales de su desarrollo ¿Le ha deparado

alguna sorpresa la vista.

Para cuándo tendremos sentencia definitiva´

—Este juicio tiene una característica importante, y es que el Código de Justicia

Miliar reformado se aplicaba por primera vez en un proceso militar llevado por

el Consejo Supremo de Justicia Militar

A partir de esta experiencia lo que se está haciendo ya es iniciar un proceso

legislativo encaminado a retocar el Código de Justicia Militar —el borrador está

ya en el Ministerio correspondiente— para que los procesos militares pierdan la

pesadez que ha tenido éste, desde el punto de vista de la aplicación.

ABC pregunta

LUNES 17-5-82

NACIONAL

«Nuestra gran aportación a la OTAN será el Ejército español»

de la reforma anterior, que no se había contrastado con la práctica.

En mi opinión debe aligerarse el juicio militar, que no es un juicio ordinario

y, por tanto, sin volver al sumarísimo, sí tiene que tener algunas

características de éste para que pueda operar con mayor rapidez y mayor

flexibilidad Hay que reforzar la Justicia militar, en lo que tiene de peculiar

Se ha demostrado que con la reforma se cargó demasiado la mano en las garantías

y se perdió, en cambio, lo que tiene la Justicia militar de ejemplar, que es la

rapidez

Alberto Oliart, respondiendo a la segunda cuestión, señala luego que el

desarrollo del juicio no le ha causado sorpresa alguna. «Lo que ha sido quizá

más sorprendente o, al menos, más nuevo, es el ambiente creado por el propio

juicio en el entorno del juicio, es decir, dentro del Servicio Geográfico las

reaccionen que ha habido no sólo de tos procesados, sino de los asistentes en

general

Pero el juicio no ha deparado grandes sorpresas No se ha producido ninguna

revelación sensacional

La tercera cuestión era la de para cuándo podemos tener una sentencia definitiva

«Eso ya depende —dice Oliart— del Tribunal Supremo, si se da un recurso de

casación.

Hay una estimación que yo puedo hacer mía, que es la del fiscal general que dijo

que si hay recurso, en siete u ocho meses podría haber sentencia firme, a partir

de la Interposición del recurso.

—-En los retoques que se pretende dar a la reforma del Código ¿hay algo relativo

al papel de los codefensores en la vista militar´´

—No recuerdo con exactitud, pero mí opinión particular es que debe concretarse

la función del codefensor y esa función debe ser la de un asesoramiento del

defensor civil, en todo lo que se refiera a técnica militar, y si tiene que

intervenir en la vista pública, es para precisar aspectos técnico-militares, no

para hacer una defensa paralela, aunque sea distinta a la del defensor.

El coloquio entra en otro ámbito fundamental, el de la enseñanza militar. ¿Cree

el ministro que la enseñanza que se sigue impartiendo en las Academias Militares

es adecuada al nuevo sistema político?

LA ENSEÑANZA MILITAR

Alberto Oliart cree que es adecuada y niega la necesidad de la reforma

sustancial. «Hay que adaptar la enseñanza militar a las necesidades de los

Ejércitos proyectados a el futuro.

La enseñanza en la Academia tiene que ser eminentemente profesional Podrá luego

tener una serie de añadidos para formar ese Ejército proyectado hacia el año

2000, pero no sólo porque se haya transformado políticamente la nación, sino

porque además se ha transformado la circunstancia histórica total.

Quizá los cadetes tendrán que estudiar más humanidades, pero también deberán

tener una enseñanza de informática, por ejemplo, mucho más continuada de la que

tienen hoy, porque el ordenador hoy es esencial para cualquier trabajo en las

técnicas militares

También creo, por ejemplo, que deben estar más preparados en economía general,

para poder estarlo en economía de defensa.

O en lenguas . Es decir, no se trata sólo de una transformación a unas

coordenadas y a unas exigencias de tipo político, creo que esa sería una

tremenda equivocación Mi idea de la democracia es mucho más profunda.

—¿Estas serán entonces las directrices de la nueva ley de Enseñanza Militar?

—Yo creo que estarán las básicas, las esenciales. Para el desarrollo de los

programas concretos hay que dejar que puedan revisarse con periodicidad

suficiente para ponerse al día.

El coloquio entra en una fase compleja y difícil, al comentar las relaciones

entre Ejército y sociedad, y más específicamente entre el Cuerpo militar y -los

medios de comunicación social

En este último punto, la mayoría de los periodistas presentes opinan que no son

precisamente óptimas .. Alberto Oliart matiza «No son óptimas en algunos puntos

concretos »

Y alude directamente e) «problema de la Prensa» «Para las Fuerzas Armadas la

Prensa es, desde luego, un problema

La libertad de Prensa es un bien adquirido, pero que reclama una doble línea de

acción positiva, una cierta humildad de aproximación al tema por ambas partes-

las FAS —como dijo el general Cano Hevia— tienen que admitir una mayor libertad

de Prensa en asuntos que les afectan y la Prensa tiene que actuar con mayor

responsabilidad frente a las FAS En las FAS, que estaban acostumbradas a otro

tipo de tratamiento de sus problemas, ver ahora asuntos suyos, que ellos

consideran que son muy internos, como el comentar por qué determinadas personas

van a éste o a otro destino, ver eso contado en los medios de comunicación les

produce una sensación de hostigamiento.

Tenéis que saber que las Fuerzas Armadas se sienten hostigadas por alguna parte

de los medios de comunicación social. Ese malestar está existiendo en el seno de

las FAS y vosotros tenéis que ser conscientes de ello »

PREJUICIOS

El ministro comenta que lo que más, molesta e irrita a los militares es que la´

Prensa especule con sus ideas políticas, que cuelguen la etiqueta de

constitucionalistas a unos o a otros.

«Porque esto, perdonad, es una irresponsabilidad por parte de esos periodistas.

O es ejercer mal la responsabilidad de la libertad »

«Aquí —añade el ministro— lo que ocurre es que existe el prejuicio de que un

Ejército que ha sido franquista, que ha apoyado íntegramente al régimen

anterior, parece ya de entrada sospechoso Y algunos juicios periodísticos se

hacen en virtud de estos prejuicios y no de principios profesionales.

No se enjuicia si este carro de combate es mejor o peor, lo que se enjuicia son

las actitudes políticas de los militares, porque el que lo hace tos cree

contrarios al régimen actual

simplemente porque se formaron en un régimen anterior

Y eso no es cierto. No es cierto nunca Y to único que se consigue es crear

recelos.

Sin embargo —se comenta—, el tratamiento en la Prensa de otros temas

estrictamente profesionales, sin carga política alguna, como fue el supuesto

proyecto de crear un Arma acorazada parece haber suscitado también ciertos

resquemores en algunos medios del estamento castrense.

Es más, se ha llegado a decir que se dio marcha atrás al proyecto, a partir de

los efectos de su publicación en la Prensa .

—No, lo que ocurrió fue que la Prensa se precipitó sobre noticias que no sé de

dónde salieron.

No había más proyectos que los que un sector del Estado Mayor de Tierra tenía

Pero no se paró por la Prensa, sino porque los organismos competentes pensaron

que era necesario estudiar el asunto muy cuidadosamente Era un tema muy

discutido.

En el Consejo Superior del Ejército de Tierra había quizá una mayoría que estaba

no en contra, pero sí a favor de que se estudiara más, de que se vieran más pros

y contras .

Y había otra parte que sí era partidaria. De hecho se discutió en un Consejo,

antes de que empezara a salir en la Prensa

EL FANTASMA DEL 23-F

El fantasma del 23-F gravita una y otra vez sobre la conversación Pilar Urbano,

que viene del Instituto Geográfico del Ejército, lanza una pregunta cruda, quizá

tremendista, probablemente excesiva

—¿En qué plazo es estimable, con los recursos que tiene en su poder el Gobierno,

que se podrá neutralizar la victoria de una intervención «manu militan»7

—No entiendo la pregunta. ¿Qué quiere decir, según tú, una intervención «manu

militan»?

—Pues, una intervención de nuestro propio Ejército...

—Tú partes ya de un supuesto, y es que hay una intención de intervención «manu

militan»

Yo, por el contrario, creo que, salvo accidente de tipo^catastrófico, no hay

ninguna posibilidad de intervención «manu militan» por parte de las Fuerzas

Armadas Sinceramente lo creo así

No hay un ambiente de golpe militar (El ministro insiste enérgicamente en su

afirmación) Puede haber críticas, puede haber actitudes de rechazo de

determinadas manifestaciones del sistema político, no del sistema político en su

totalidad, pero no hay un espíritu de golpe militar en absoluto Ahora, si mañana

hay un accidente terrible y nos matan a todos, incluido el Jefe del Estado,

entonces, claro, yo no sé

LUNES 17-5-82

ABC pregunta

NACIONAL

«La reforma no se ha impuesto, ha nacido desde dentro del Ejército»

que podría pasar a partir de ahí Hay que tener en cuenta, primero, que no hay un

E|ér-::to en este momento, de manera generalizada, dispuesto a cambiar el

régimen político mediante un golpe de Estado No lo hay, no existe.

Esta es una información que te dará cualquier militar seno, que, desde luego, no

es la que te dé cualquier señor, el señor que está deseando que se dé el golpe

militar

Pero, en segundo lugar, hay que tener en cuenta que vivimos en una

circunstancia amenazada por lo imprevisto, que es el acto terrorista, y, por

ello, hay que meter en el ordenador como una posibilidad, un terrible accidente,

un acto terrorista tremendo

Si ese accidente se da, nadie sabe lo que puede pasar

Pero si tu dices que aquí hay un Ejército que en todo caso quiere que el régimen

cambie, yo no lo veo así

LOS QUE SON Y LOS QUE ESTÁN

—Pero hay mucha gente que piensa que en Campamento, en el Instituto Geográfico

del Ejercito no están, como procesados todos los que son

—Pero todos los que están, y los que no estén, no tenían fuerza aquella noche

para hacer más que lo que hicieron, que fue mucho.

Yo no sé cuántos militares, aquella noche, pensarían que había cosas que tenían

que cambiar, eso no lo sé

Lo que sí es cierto es que las razones por las cuales había militares y

civiles, y no sólo civiles involucionistas, sino civiles demócratas, que

pensaban que había que cambiar cosas y que no se podía continuar como estábamos

en la primavera del 80, hasta el final de ese año, yo creo que esas razones hoy

no existen

Puede que algunos estén agitando el fantasma de las elecciones y de que van a

ganar los «marxistas» ., bueno, yo no veo ahí una posibilidad clara de golpe

Ahora bien, que haya accidentes, y que de esos accidentes puedan surgir otras

cosas, eso podría ocurrir, pero en todo caso, lo que sucediera seria muy

localizado

Sobre la conversación pesa, como un negro presagio, la grave amenaza de los

terroristas de ETA

En unos días expirará el dtspaiatado plazo fijado por los asesinos eta-rras

¿Está concienciado el Ejército

—se pregunta al ministro— de que puede ser el gran afectado por la próxima

ofensiva de ETA militar?

—Hemos informado a través de la cadena militar desde hace un mes y desde mucho

antes Porque yo estoy convencido de que, efectivamente, pueden ocurrir actos

terroristas dirigidos a las FAS

Y es que pueden ocurrir en cualquier momento

—Sí, por supuesto, ahí está el grave problema de) imprevisto que e) terrorismo

añade a España, con una democracia reciente y joven, más que débil —que es un

adjetivo pienso que falso—

Pero es un imprevisto que no sólo afecta a España, sino también a Alemania y a

Italia hemos visto tambalearse el sistema italiano cuando el secuestro y

asesinato de Albo Moro

Sólo los países que aguantan mucho como España pueden aguantar el número de

muertos que nosotros hemos sufrido

Por eso qué duda cabe que los terroristas podrían llegar a meternos en un

proceso extraño Negar eso sería insensato.

LAS FAS EN LA LUCHA ANTITERRORISTA

—Sin embargo, parece evidente que solo en cierta medida el acto terrorista puede

considerarse como un accidente

—Bueno, hablo de un accidente como accidente histórico, en el sentido de que no

me parece que sea una estrategia tan eficazmente planificada que tengamos que

pasar por las horcas de sus actos

Me refiero a un acto en el que se den una serie de circunstancias que resulte

una monstruosidad tremenda y que sea difícilmente aguantable por el cuerpo

social

—Ante la estrategia terrorista caben una sene se medidas, de protección y

autoprotección, de cuya contundencia y eficacia depende en gran medida que los

terroristas puedan salirse con la suya ¿Se han tomado realmente estas medidas?

—Se han tomado todas las medidas de autoprotección posibles.

—¿El armamento semipesado que dice tener ETA, se sabe cuál es su procedencia?

—Los que conocemos son lanzagranadas soviéticos con granadas soviéticas. Pero

también tienen Cetmes con bocachas, como el que utilizaron para lanzar la

granada contra la tanqueta blindada..

—¿Se considera positiva la colaboración que han venido prestando las Fuerzas

Armadas en la lucha antiterrorista?

—Positiva desde vanos puntos de vista. Hoy estamos cubriendo objetivos que no

estaban cubiertos por nadie.

Y el ataque a la central de Ríos Rosas ha demostrado que puede haber otros. Se

están vigilando depósitos, puntos de enclave eléctricos, y lo está haciendo el

Ejército porque no había Policía Nacional o Guardia Civil para hacerlo, salvo

que desguarnecieras sitios importantes Por otro lado, estamos cubriendo más

objetivos que antes para que la Policía Nacional y la Guardia Civil queden

liberadas para otros servicios

Ahora bien El Ejército no esta preparado para la lucha antiterronsta, ésa es una

función que compete al Ministerio del Interior De todas formas, nosotros hemos

cubierto objetivos que supondrían unos ocho mil miembros de la Fuerzas de

Seguridad, que así puede dedicarse a otros servicios

—Si de verdad es tan eficaz esta colaboración, por qué, por ejemplo, se fue

distendiendo la vigilancia de las fronteras

—No, no estoy de acuerdo en que se relajara la vigilancia Lo que ocurrió fue que

llegó el invierno

Nos retiramos de la parte que cubría la Guardia Civil y de los pasos del Pirineo

central, llenos de nieve, porque no hay quien los pase Se retiró el Ejército

porque allí ya no tenía que cubrir ninguna misión.

 

< Volver