El Juicio del 23-F. En la reunión de la calle general Cabrera. 
 Milans del Bosch amenazó con perseguir hasta la muerte a quien contara lo hablado     
 
 ABC.    10/03/1982.  Página: 11-12. Páginas: 2. Párrafos: 86. 

MIÉRCOLES 10-3-32

ABC/ 11

NACIONAL

El juicio del 23-F

En !a reunión de la calle General Cabrera

Miláns del Bosch amenazó con «perseguir hasta la muerte» a quien contara lo

hablado

Miláns del Bosch afirmó que el día 23 habló tres veces con el Rey, y en la

última el Rey le dio la orden de retirar los carros de Valencia, como así hizo.

M F —¿Cómo se despidieron?

M del B—Su Majestad me mandaba un abrazo, y yo le contesté, con un poco de falta

de respeto por mi parte, otro mjy tuerte para vos, señor.

M F.—¿Gabeiras ordenó a Caruana que le arrestara?

M del B.—Sí, pero esa orden no fue cumplida.

M. F —¿Cree que Gabeiras ha corregido a Caruana.

M, del B—Creo que no, porque ha ascendido a teniente general.

Preguntado si habla cursado órdenes fuera de su Región Militar, respondió que

no.

TURNO DEL DEFENSOR DE CORTINA

A las 10,43 inició su interrogatorio el letrado García Villalonga (defensor del

comandante Cortina), que se desarrolló en tono incisivo y con algunas

reticencias por parte del abogado.

Miláns del Bosch afirmo que había asistido a la reunión en la calle General

Cabrera para parar una serie de acciones que pudieran estar preparadas.

García Villalonga.—¿Es cierto que Tejero dijo que él tomaría televisión y usted

te contestó que lo haría el Regimiento Villaviciosa?

Miláns del Bosch—No fue exactamente así. Se comentó que podría hacerlo el

Regimiento que estaba más cerca.

G. V.—¿Se dijo que Torres Rojas tomaría el mando da la División Acorazada?

M. del B.—No.

G V.—¿Tejero le expuso su intención de tomar el Congreso?

M. del B.—A mí no me lo expuso (en tono seno). Y esta es la segunda vez que lo

digo.

G V.—¿Le dijo Armada que el Rey quería un Gobierno de civiles y la Reina quería

un Gobierno de militares?

M. delB—Sí

G. V —Pues es extraño.

M. del B.—No es extraño, porque es así.

En ese momento el abogado fue cortado por Presidente del Tribunal para que no

siguiera en ese terreno.

TEJERO NO ACEPTO LA PROPUESTA DE ARMADA

G. V.—¿Cómo se explica que Tejero, que entró invocando su nombre en el Congreso,

luego no le obedezca cuando le dice que haga caso a Armada?

M. del B.—Se ha explicado ya. Armada, al exponerles su solución, Tejero no la

aceptó.

G. V.—¿Es posible que Tejero estuviera subordinado a otros jefes de la reunión

que mantuvieron en la calle General Cabrera?

M. del B.—Esto no es así Armada fue al Congreso y ofreció algo que Tejero no

aceptó.

G. V—¿Puede decirme si Ibáñez o Mas tuvieron contactos con Cortina?

M del B.—Creo que no.

G. V.—¿Cuándo se enteró de la asistencia del comandante Cortina?

M. del 6.—(Duda sobre la fecha): Creo que el día 21.

Q. V.—Sí, si, le concedo que sea el día 21.

M. del B.—No, no me lo conceda.

G V—¿Cortina no estuvo en la calle General Cabrera.

M. del B.—No, porque le hubiera conocido allí.

G V—¿Cortina era un hombre de Armada?

M del B —SI, es así.

G V —¿Cómo explica que siendo un hombre de Armada vaya en contra de su solución?

M. del B.—A mí me dijeron que había un comandante que estaba presionando para

que la toma de) Congreso fuera el d(a 23 Cuando hablé con Armada posteriormente

le dije que hay un señor que estaba preparando una reunión con él en el hotel

Cuzco. Ese comandante es Cortina, por lo que creo que es un hombre de Armada.

G. V—¿El nombre de Cortina se lo dio un enlace de los que no quiere dar su

nombre?

M. del B —Exactamente.

Posteriormente, Miláns del Bosch señaló que el viernes, día 20, es cuando tuvo

conocimiento de que la acción de Tejero se iba a producir Se le comunicó

entonces que había un comandante que estaba presionando y que el día 21 es

cuando le comunican que ese oficial es Cortina.

G. V.—¿Sería lenta la evolución de la solución Armada? (Nombramientos en la

Junta de Jefes de Estado Mayor y en las Capitanías Generales)

M. del B —No lo sé, pero esa solución, al estar avalada por el Rey,

tranquilizaría a las Fuerzas Armadas

G V.—Le cogería a usted en activo esa solución?

M del B —Seguramente, no.

G. V.—La conversación con Armada el día 22, que se celebró en el despacho de uno

de los hijos del coronel Ibáñez, ¿cómo es posible que no tenga lugar en

Capitanía? ¿El teléfono de ese estudio lo proporciona usted?

M. del B —Sí, así es

G. V —¿Qué razón hay para desplazarse a ese estudio, cuando el domingo en

Capitanía no habría nadie.

M del B.—La primera llamada telefónica en la que óa el número de teléfono había

sido realizada a través del «rojo», que es directo, por lo que le ofrecía más

segundad.

G. V.—¿Como influyó en parar los otros golpes?

M. del B.—Hablando con la gente.

G. V.—¿No hubiera sido más influyente, si realmente hubiera querido parar a

Tejero, habérselo comunicado a tos superiores de éste, como hizo Quintero en la

«operación Galaxia»?

M. del B—Eso hubiera sido denunciar a los compañeros y eso no lo hago en mi

vida.

(En este momento de la vista se produjo un enfrentamiento dialéctico muy rápido

entre el abogado y Miláns del Bosch El presidente del Tribunal pidió a García

Villalonga que diera por terminado su interrogatono.)

A continuación interrogó brevemente Jesús Zugasti Pellejero, quien dijo a Miláns

del Bosch que no le iba a cansar, ni a discutir Este abogado (defensor del

capitán Batista) le preguntó a Miláns del Bosch que quién le había dado un

informe sobre la inconstitucionalidad de los estatutos del País Vasco y

Cataluña, a lo que el teniente general contestó que Armada, en una comida Este

informe —según Miláns del Bosch— estaba muy bien hecho y to expuso en el Consejo

Superior del Ejército Gabeiras se opuso que se leyera, pero tras una votación,

en la que se ganó por uno de diferencia, se dio lectura No dije quién me lo

había dado, ya que había empeñado mi palabra.

«Postenormente a esa reunión de! Consejo Supenor —continuó Miláns del Bosch—

Gabeiras me envió a Valencia una carta muy dura, a la que le contesté en

términos parecidos » Respecto a quién pudo elaborar e) refe-rido informe, Miláns

del Bosch dijo que pudo estar hecho por un colectivo, en e( que pudiera estar

López Rodó.

Preguntado por Zugasti si Pardo Zancada saltó de Valencia con la convicción de

que la operación tenía el beneplácito del Rey, Miláns del Bosch contestó que sí,

y precisó que autorizó a Pardo Zancada a que utilizara su nombre en la División

Acorazada.

CAUSAS DEL MALESTAR

A continuación, el defensor Miguel Caballero Montes (defensor del capitán Pérez

Lastra) preguntó a Miláns del Bosch si el malestar en el Ejército estaba

generado por el terrorismo, tos pactos de los políticos para desmilitarizar a la

Guardia Civil y que se había mancillado la bandera, a lo que el teniente general

contestó afirmativamente. Miláns del Bosch añadió que las palabras del abogado

habían expresado muy bien los conceptos que habían generado dicho malestar.

Caballero preguntó luego que cómo fue posible que el CESID no controlara la

reunión de la calle General Cabrera, a lo que Miláns del Bosch contestó «Es

realmente inconcebible >>

Caballero.—¿La toma del Congreso formaba parte de una operación nacronal? ¿La

toma del Congreso era una acción delicada y desagradable dentro de esa operación

nacional?

Miláns del Bosch —Sí.

C.—¿Esta operación tenfa el conocimiento del jefe supremo de las Fuerzas

Armadas?

M. del B—Yo tenía el convencimiento de que sí.

C.—Los oficiales que fueron al Congreso ¿creían que estaban a las órdenes del

jefe supremo de las Fuerzas Armadas?

M del B.—S(.C.—¿Considera que es un agravio el ofrecimiento a unos oficiales qua

cumplían órdenes del Rey de un avión para salir de España?

«Me dijeron que el comandante Cortina estaba presionando para que el asalto

fuera el 23»

M. del B—Yo no creí que fuera un desdoro en ese momento porque pensaba que era

una cosa provisional, y que cuando el Gobierno tomara cartas en el asunto,

regresarían.

Acto seguido, el comandante Pardo Aldea, otro de los abogados defensores,

renunció a su turno de preguntas, por entender que el teniente general Miláns

del Bosch había sido suficientemente interrogado por otros compañeros de la

defensa.

El letrado Sanz Arribas (defensor del capitán Bobis) preguntó luego a Miláns del

Bosch cómo sabía que Armada iba a ser presidente del Gobierno, a lo que él

contestó que ese asunto estaba en el ánimo de muchos,incluso ya se había escrito

en los periódicos.

A la pregunta de si el nombramiento de Calvo-Sotelo variaba el rumbo de la

«solución Armada», Miláns del Bosch reconoció que este hecho presentaba

dificultades en la operación en general. Sobre la misión de Tejero en el

interior deí Congreso, el procesado contestó que el teniente coronel Tejero

tenía órdenes de esperar a la autoridad militar, porque su único papel era

precisamente cumplir órdenes.

Miláns del Bosch afirmó que no conocía la identidad de la autoridad militar que

debía entrar en el Congreso, aunque reconoció que, después de muchas

suposiciones, pensó que tenía que ser el general Armada. Señaló que el hecho de

que Armada fuera a la Zarzuela, tenía como objetivo trabajar en la Casa Real con

el Rey.

Precisó Miláns del Bosch que él nunca ha dicho que la «solución Armada» fuera

una barbaridad, sino que lo que podía ocurrir en el Congreso era «una

barbaridad», porque la operación del general ya la conocía con anterioridad y

nunca se había mostrado en desacuerdo.

A la pregunta de si conocía el hecho de que la «solución de Armada» se iba a

plan ear en el hemiciclo, Miláns del Bosch di|O que no, dado que, si la hubiera

conocido, nunca hubiera mostrado su insistencia. (Al parecer, hace referencia a

que, efectivamente, no hubiera insistido ante Tejero en torno a este tema).

DIALOGO INCOHERENTE

Preguntado si pensaba que el Rey iba a nombrar al general Armada presidente del

Gobierno, tras los acontecimientos del 23 de febrero de 1981, Miláns del Bosch

contestó afirmativamente.

Seguidamente, el letrado Tent Soler (defensor del capitán Abad) intervino en su

turno de preguntas Preguntó si antes de la llamada del Rey ordenándole que

retirara las tropas de Valencia, no tuvo otros contactos telefónicos, a lo que

Miláns del Bosch contestó que no recibió ninguna otra llamada del Rey, añadiendo

que era posible que hubiera recibido alguna llamada de la Junta de Jefes de

Estado Mayor, pero precisó que él esperaba recibir las órdenes del Rey.

Preguntado si las órdenes de Tejero podían ser entendidas por su subordinados

como dimanadas del director general de la Guardia Civil, Miláns del Bosch

contestó que, efectivamente, podían entenderlo así.

A continuación intervino en su turno de preguntas el abogado Santiago Segura

(defensor del teniente Carriondo quien antes órdenes, mi teniente

general.» (Este letrado no es militar)

Segura preguntó.

—¿Qué es el CESID?

Miláns del Bosch —El Servicio de Información de la Defensa.

S —¿Sabía que Cortina era de «eso»17

M. del B —No.

S.—¿Es un servicio de armas´´

M del B—No.

S.—Es más bien de «eso»

M del B —Exacto

(Ante la incoherencia de esta última parte del diálogo entre el abogado y Miláns

del Bosch, se produjeron risas en la sala )

El presidente del Tnbunal llamó entonces la atención al letrado Santiago Segura

para que, en adelante, cuando se refiera al CESID le denominara por su nombre y

no como «eso»

—Miláns del Bosch (continuando su contestación antenor).—Yo creía que Cortina

era el enlace del Servicio de Información de la Defensa y antes del veintitrés

de febrero ya sabía que estaba destinado en el CESID.

ALGUIEN MANDABA A TEJERO

Segura—¿Considera a Tejero jefe de una rebellón militar en Madrid?

M. del B—No

S—¿Alguien de esta sala ordenaba a Tejero?

M del B—Tengo la impresión de que alguien le marcó el oía y la hora.

S —¿Alguien dio contraorden a Tejero para que no entrara en el Congreso?

M. del B.—No.

S—¿Conectó la llegada de la División Acorazada al Congreso)

M. del B —Sí.

S.—¿Pusieron algún impedimento a la División Acorazada para entrar?

M del B—No. Creo que entraron como Pedro por su casa.

S.—¿Creía que la llegada de la División Acorazada seis horas después de la toma

del Congreso podía ser una sorpresa?

M del B —No.

S.—¿Cómo interpreta esto?

M del B.—Pues como un beneplácito de tos jefes.

S,—¿Cree que si un subordinado no obedece una orden de un general, éste se da la

vuelta y se va?

M del B.—Me remito a to que hice con Caruana

S—¿Qué es lo que hizo?

M del B —Saque el revólver.

S —En sus conversaciones con el Rey, ¿le trató el Rey como un rebelde?

M del B.—No. La última vez me pidió que le leyera el manifiesto, y cuando estaba

leyéndoselo me pasó con Sabino, y éste, como era muy largo, me dio un número de

télex para que se lo pasara.

S.—¿Que valor le dio al mensaje que le mandó el Rey en el que te decía. «Ya

comprenderás que después de esto no puedo volverme atrás»?

M. del B —Entiendo to que entiende todo el mundo: que no podía volverse atrás.

A las doce menos diez preguntó el letrado teniente coronel De Meer Rivera

(defensor del capitán Dusmet):

—De Meer.—¿Tejero era una pieza de un plan que abarcaba una operación nacional?

M. del B.—Sí.

D. M —¿Cree que el Gobierno de Laína realizó las operaciones rápidas contra los

asaltantes o esperaron a ver cómo se desarrollaba la situación?

M del B—Creo que esperaban a ver la evolución de la situación y creo que en la

región de Valencia les apoyaban todas las autoridades.

TEJERO DIO NOVEDADES

Poco antes de las doce y media se reanudó la segunda parte de la sesión de la

mañana, continuando con el interrogatorio al teniente genera! Miláns del Bosch,

a cargo del abogado Jesús Gómez García, defensor del capitán Caries Alvarez

Arenas El interrogatorio fue, en esencia, el siguiente.

Gómez García —¿Cómo interpreta la frase del Rey, «ya no puedo volverme atrás»?

Miláns del Bosch—Interpreto que el Rey conocía esto, pero por una serie de

circunstancias creí que había cambiado de opinión.

Preguntó después el abogado Pedro Liñán Lechuga, defensor del capitán Francisco

Ignacio Román

Liñán.—¿Tejero le dio novedades desde el Congreso?

Miláns del Bosch—Tejero me dijo: «Estoy en el Congreso sin novedad, mi general.»

L—¿El Rey le llamó para pue convenciera a Tejero?

M. del B.—Yo le dije que creía que no conseguiría nada, pero el Rey me dijo que

llamara a Tejero y yo le contesté que hablara con Armada, que Armada estaba

allí.

OFRECIMIENTO DE AVIONES

Preguntó después el letrado Julio Ortiz Ortiz, defensor del teniente Pedro

Izquierdo Sánchez.

Ortiz.—¿Quién dio la noticia de que se estaban ofreciendo aviones a los

oficiales en el Congreso para salir de España?

Miláns del Bosch —La noticia me la dio Armada, porque yo estaba preocupado por

la gente.

O.—¿Armada hablaba en su propio nombre?

M. del B.—Creo que no. Pienso que él no podía dar órdenes a los aviones. Pienso

que esto era una cosa de arriba.

O.—¿Qué opinión te merece que se impusiera un arresto de dos meses a los

guardias civiles que entraron en el Congreso, cuando en las condiciones de

capitulación se había dicho que no iban a tener responsabilidades?

M. del B.—Fatal.

NADIE DESOBEDECIÓ

Guillermo Salva Paradela (defensor del teniente César Alvarez Fernández) y

Antonio Hernández Gnño (defensor del teniente Vicente Ramos Rueda) no formularon

preguntas. Este segundo no se encontraba en la sala, pero había delegado en el

letrado Novalvos.

Novalvos.—¿Armada puso alguna dificultad a eximir de responsabilidades a tos

tenientes?

M. del B.—No, ninguna.

N.—¿No le extraña que incluso por orden de la Casa Real se tratara de sacar del

Congreso a Pardo Zancada y a los de la Acorazada y no a los guardias civiles?

M del B.—Sí, me parece extraño.

El abogado Alfredo Nieto Funcia, defensor del teniente Santiago Vecino Núñez,

dijo que consideraba innecesario formular preguntas, ya que cualquiera que

hiciera en la defensa de su procesado ya estaba respondida.

El presidente preguntó a tos miembros del

 

< Volver