El juicio del 23-F.Aunque recuerda haberlos visto alguna vez en el Pirineo. 
 Armada asegura que no recibió ninguna confidencia de los Reyes     
 
 ABC.    10/03/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 33. 

MIÉRCOLES 10-3-82

NACIONAL

El juicio del 23-F

Aunque «recuerda haberlos visto alguna vez en el Pirineo»

Armada asegura que no recibió ninguna confidencia de los Reyes

MADRID. A la una menos cuarto de la tarde de ayer, concluido el interrogatorio

del teniente general Miláns del Bosch en el juicio del 23 F, el relator acompañó

al general Alfonso Armada Comyn al lugar de los declarantes para proceder a su

interrogatorio.

El general Armada Comyn era segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército en el

momento de los hechos.

Está acusado de reunirse con Miláns del Bosch el 10 de enero de 1981 en

Valencia, donde se dieron los primeros pasos para el intento de golpe de Estado.

En el relato del fiscal figura que se entrevistó con Tejero en un piso de la

calle Pintor Juan Gris, 5, de Madrid, el 21 de febrero, donde se hicieron tos

últimos preparativos del asalto al Congreso.

Armada lo niega. En la noche del 23-F negoció con Tejero en el Congreso de los

Diputados, sin conseguir resultados positivos. El fiscal solicita treinta años

de reclusión y pérdida de empleo. El defensor, la absolución.

El fiscal inició el interrogatorio, y, a preguntas del mismo, Armada declaró que

hizo una visita a Valencia

a causa de unas obras que tuvo que hacer en un piso en la capital valenciana en

noviembre de 1980.

Recuerda la fecha porque había una Exposición de Interflora. Después estuvo en

la Capitanía General y vio a Miláns del Bosch, aunque no comentaron nada en

concreto.

Preguntado si vio a tos Reyes en Baqueira Beret, y le hicieron algún comentario

sobre la situación de España, Armada respondió que recuerda haber visto a tos

Reyes en el Pirineo, pero soto iba al Pirineo cuando le avisaban (era gobernador

militar de Lérida) y no recuerda que le hayan hecho tos Reyes confidencias de

ningún tipo en Baqueira.

ENTREVISTA EN VALENCIA

Fiscal.—¿En noviembre de 1980 habló con Miláns del Bosch de algo relacionado con

la situación de

España o de confidencias que le habían hecho los Reyes?

Armada.—Concretamente de temas, no. Sólo hablamos de la situación española en

general y de la preocupación que todo militar tiene. En este sentido, Miláns y

yo sintonizábamos. También comentamos que el Ejército no estaba cómodo con los

problemas que tenía en ese momento España.

Armada puntualizó seguidamente un extremo, y es que no había estado a las

órdenes directas de Miláns del Bosch nunca. DIJO que durante la campaña de la

División Azul en Rusia las baterías de Armada apoyaron las fuerzas del general

Miláns del Bosch, pero no estuvo directamente a sus órdenes.

Volviendo al tema de la reunión de noviembre de 1980, el general Armada añadió

que no hubo concreción de acciones determinadas, sino una sintonía de pareceres.

El fiscal preguntó seguidamente por la reunión mantenida el 10 de enero de 1981

entre Miláns del Bosch, Armada, Ibáñez Inglés y Mas Oliver, con sus esposas, en

Valencia, y el interrogatono fue, en esencia, así:

F.—¿Qué ocurrió en la reunión del 10 de enero?

A.—Recuerdo perfectamente la reunión, y la he llevado hasta límites exhaustivos

de tanto hacer memoria sobre el tema. Fui a Valencia porque tenía allí un piso

que quería arreglar, en la calle San Cristóbal, 6.

Era sábado. Estuve con mi mujer viendo las obras hasta las dos de la tarde,

aproximadamente, V después fuimos a Capitanía, donde hablamos de la celebración

del Día de las Fuerzas Armadas del año anterior, que tuvo lugar en Valencia, y

del de ese año, que iba a ser en Barcelona, con asistencia de los Reyes.

»Le pregunté a Miláns del Bosch si no iba a resultar ridicula la presencia de

tantos semovientes (mulos), como los que tenía a su mando, por las calles de

Barcelona. Miláns del Bosch respondió que habría que reforzarlo con alguna

unidad acorazada, pero tos mulos había que dejarlos porque esas unidades tenían

gran impacto popular. Posteriormente comimos en Capitanía.

F.—¿Cuál fue el contenido de la conversación?

A.—Es difícil precisarlo con exactitud. Hablamos de la situación española, de

las autonomías, e incluso recuerdo que tratamos de un problema que había tenido

sobre la esco-lanzactón de hijos de militares, pero en ningún momento nice

ningún tipo de confidencias, y menos que esas confidencias me las hubieran

hecho, a su vez, los Reyes.

LA POLÍTICA TENÍA QUE MEJORAR

F.—¿Qué hablaron sobre la situación política?

A—Comentamos que tenía que mejorar, pero se habló de esto como un deseo mío y

del general Miláns del Bosch. No se dijo que eso fuera un deseo que me hubieran

expresado los Reyes.

F—¿Hablaron de la existencia de grupos de acción violenta?

A—No recuerdo ninguna concreción sobre grupos violentos. No se habló de eso ni

tengo conciencia de que se hubiera tratado En todo caso, hablaríamos de la

necesidad de que se resolviesen los problemas de España por vías pacíficas.

F.—¿Conoce algún grupo de acción violenta?

A—No conozco ningún grupo de ésos, ni recuerdo nada de tales grupos, ni puedo

dar nombres de ninguno de ellos.

F—¿Habló de que el Rey le hubiera dicho que estaba harto de Suárez?

A.—El Rey no me hacía confidencias de ese tipo Cuando estuve en la Secretaría de

Su Majestad me hizo algún comentario o confidencia, pero después ya no, porque

no tenía sentido.

Cuando dimitió Suárez, para mí fue una sorpresa muy grande.

F.—¿El Rey le dijo que había que reconducir la actividad de algún grupo"5

A.—Su Majestad no me dijo nada de eso No obstante, tanto el general Miláns de

Bosch como yo pensábamos que, en caso de producirse algún hecho violento, el Rey

lo re-conduciría, pero esto era un pensamiento nuestro.

Preguntado por el fiscal si el declarante había dicho que el Rey apoyaba la

operación, el general Armada contestó que el 10 de enero, en esa reunión en

Valencia, ni siquiera el teniente general Miláns del Bosch sabía que fuera a ser

tomado el Congreso, por lo que difícilmente él pudo haber dicho que el Rey

apoyaba o dejaba de apoyar nada, ya que ni siquiera se llegó a plantear esa

situación.

NO TENIA NINGUNA SOLUCIÓN PARA ESPAÑA

A la pregunta del fiscal de si tenía pensada alguna solución para la situación

que atravesaba España,

Armada contestó que él no tenía ninguna solución, aunque conservaba unos entonos

claros de to que ocurría en nuestro país, y deseaba una España mejor, por to que

quería aportar su granito de arena, dado que nos iba mucho a todos los

españoles.

Armada indicó que consideraba que dicha solución tendría que estar dentro de la

legalidad vigente, y con el conocimiento antenor de sus supenores.

Señaló que su fidelidad al Rey se transmite de generación en generación, por to

que piensa hacer honor a ella, pase lo que pase.

Respecto al hecho de por qué no informó al capitán general de Cataluña, teniente

general Pascual Galmes, de su reunión con Miláns de) Bosch en Valencia, Armada

dijo que él entiende que en este asunto se ha producido un error del capitán

general, quien debió interpretar mal unas palabras suyas. Armada añadió que dijo

a Pascual Galmes que en un acto en el campo de tiro de San Gregorio, de

Zaragoza, no había visto al capitán general, refiriéndose al general Elicegui,

por lo que debió producirse un error de interpretación.

F.—¿En la reunión con Miláns del Bosch en Valencia se habló de Tejero y de

perpetrar un asalto al Congreso´

A.—(Rotundo) No.

El fiscal preguntó nuevamente si habló con Miláns del Bosch sobre los grupos de

acción violenta, y Armada contestó que no to recordaba. Añadió que él no quedó

comprometido en nada, durante su entrevista con Miláns del Bosch, excepto en

servir a España

Preguntado por el fiscal si tenía intención de asistir a la reunión de la calle

General Cabrera, en Madnd, Armada contestó que no Añadió que el contenido de

esta reunión lo ha conocido a través del sumario, pero él no ha tenido nunca un

conocimiento directo En términos similares contestó a la pregunta de si conocía

a quienes asistieron a la reunión, e insistió en que él no se había comprometido

a asistir a la misma. (En esa reunión se preparó, según el informe del fiscal,

el asalto aJ Congreso.)

«APENAS HABLE CON IBÁÑEZ»

F.—¿Es verdad que, tal y como ha testificado el teniente general Miláns del

Bosch, éste envió a Ibáñez el día 19 a Lérida para darle cuenta de lo que había

sucedido?

A—Efectivamente vi a Ibáñez en Lérida, no hay duda de que era él, porque le

conozco desde hace muchos años, pero en ningún momento hablamos de lo que se

había tratado el día 18.

F.—¿Cree a Ibáñez capaz de mentir?

A.—No. Es un magnífico oficial.

 

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