23-F: Sentencia del Tribunal Militar. 
 Milans y Tejero renuncian a la conmutación de sus condenas por penas de veinte años     
 
 Ya.    04/06/1982.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

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nacional

23-F: SENTENCIA DEL TRIBUNAL MILITAR

Milans y Tejero renuncian a la conmutación de sus condenas por penas de veinte

años

El teniente general Jaime Milans del Bosch y Ussía y el teniente coronel Antonio

Tejero Molina formalizaron ayer su renuncia a la conmutación de las penas de

treinta años que les impuso el Consejo por las de veinte años, según informaron

a YA fuentes de los defensores.

La sentencia del 23-F contempla dicha conmutación al señalar en un otrosí,

después del fallo, que «el Consejo, reunido en Sala de Justicia, tiene el honor

de proponer al Gobierno de Su Majestad la conmutación individual, en vía de

gracia, de las penas impuestas a estos dos condenados (Milans y Tejero) por la

de veinte años de reclusión, conmutación que no afectaría a las penas

accesorias»

Según informó a YA el defensor Santiago Segura a su salida de la prisión militar

de Alcalá de Henares, los dos condenados, por medio de sus abogados, hicieron

constar en el acta de notificación su renuncia a la posibilidad, de gracia

Igualmente, Ya pudo saber que diversos letrados defensores del 23-F protestaron

formalmente por entender que no se había ´cumplido el rito de la notificación al

no estar presente durante la misma el juez instructor del plerano, general José

de Diego, y haberse dado lectura a la sentencia por el secretario relator,

teniente coronel Valenciano Almoyna, que se desplazó en helicóptero a la prisión

acompañado del comandante Padilla v el teniente Mateo.

Hubo también una protesta generalizada de los defensores al haberse enterado

por la radio del fallo del tribunal antes de que el teniente coronel Valenciano

llegase con los sobres que contenían las sentencias.

Expectación anta la prisión militar

Los letrados defensores y los codefensores militares comenzaron a llegar a la

prisión militar de Alcalá de Henares, situada en la carretera que une Alcalá con

Meco, poco antes de las tres y media de la tarde.

Desde aproximadamente esa hora hasta últimas horas de la tarde una nutrida

representación de periodistas de medios informativos nacionales esperaron en el

cruce de la carretera la salida de los letrados que acudieron al establecimiento

penitenciario.

Pocos minutos antes de que la radio transmitiese en directo desde el CRISDE el

fallo del tribunal llegaba a la prisión un helicóptero militar que conducía al

teniente coronel Valenciano con (as copias selladas de la sentencia del

tribunal. Instantes después, y en medio de una gran tormenta con abundante

aparato eléctrico, los periodistas asistíamos desde el interior de los coches y

unidades móviles a la transmisión del fallo del tribunal, casi paralelamente a

la entrada del portador de la sentencia a la prisión militar.

A lo largo de la tarde numerosos vehículos con familiares de procesados se

acercaron hasta la prisión de Alcalá, desde muchos de los cuales se hicieron

señas despectivas y amenazantes a los informadores y fotógrafos.

El primer abogado en salir del recinto fue Pedro Martín Fernández, defensor del

teniente coronel Mas Oliver, condenado a tres años de prisión. Martín Fernández

indicó que la reacción generalizada de los procesados al conocer el fallo había

sido de «indignación» ante una sentencia que consideraban «inadecuada».

El abogado discrepó de la sentencia porque, en su opinión, «se les ha debido

absolver» y sostuvo que el general Armada había «colaborado con personas que

estaban en las alturas y le han salvado».

Después mostró a los periodistas una bandeja de cerámica de Talavera que los

procesados han regalado a cada uno de los defensores, en la que se representa

una bandera nacional con un ostensible antiguo escudo de España en el centro,

rodeada de las firmas estampadas de treinta de los procesados.

Las tres firmas que faltan son las del general Armada, el comandante Cortina y

el capitán Gómez Iglesias.

El abogado añadió que entre los familiares se produjeron escenas emotivas al

conocer la sentencia.

Los procesados que han resultado absueltos se echaron a llorar, al tiempo que

mostraban preocupación por los que han sido condenados.

A la caída de la tarde comenzaron a salir —a gran velocidad en sus vehículos—

otros defensores y familiares de procesados. El abogado José María Labernia

Marco, defensor del coronel San Martín, condenado a seis años, detuvo su

automóvil y contestó, en plena carretera, a diversas preguntas de los

informadores, a los que confirmó la protesta de los abogados por la ausencia del

instructor del plenario. Dijo también este letrado que aún no había tenido

tiempo de estudiar la sentencia y no sabía si la recurriría.

Milans pidió la lectura íntegra de la sentencia

Según informaron a YA diversas fuentes, a la llegada a la prisión de Alcalá del

teniente coronel Valenciano, éste dio lectura en primer término al fallo de la

sentencia.

Acto seguido, el teniente general Milans del Bosch manifestó que el fallo ya lo

sabían por la radio y pidió la lectura íntegra de la sentencia, lo que verificó

el teniente coronel Valenciano Almoyna

Notificación a García Garres

Juan García Garres, el único civil procesado en la causa del 23-F y condenado

ayer a dos años de prisión, no recibió la notificación oficial hasta las nueve y

veinte de la noche, en que un comandante del Ejército de Tierra, en

representación de la Relatotía del Consejo Supremo de Justicia Militar, se

personó en la clínica donde se encuentra internado a causa de su estado de

salud.

El mencionado comandante dio lectura a la sentencia en la habitación de la

clínica, en presencia del abogado de Garres, Adolfo de Miguel.

Previamente, Garres había declarado a la agencia Europa Press: «Me he enterado

por la noticia que ha dado la radio Todos estamos en manos de Dios. Sólo puedo

decir que estoy profundamente entristecido por el resto de las penas.»

Uno de los letrados defensores del 23-F indicó a YA en la noche de ayer que

todos los abogados de los condenados a penas superiores a tres años y un día —

que, como se sabe, llevan aparejada la separación del Ejército como pena

accesoria— tenían intención de recurrir en casación al Tribunal Supremo.

Sobre el particular, Adolfo de Miguel informó anoche que recurriría la condena

del comandante Pardo Zancada —seis años de prisión— por quebrantamiento de forma

e infracción de ley, y subrayó la imposibilidad legal de recurrir las sentencias

de sus otros dos defendidos, el capitán de navio Camilo Menéndez y Juan García

Garres.

 

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