Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   La democracia no tiene por qué ser idiota     
 
 Diario 16.    17/10/1982.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Diario 16i´17-cciubre-82

OPINION

PEDRO J. RAMÍREZ

La democracia no tiene por qué ser idiota

La oleada de indignación que ha provocado entre nosotros la victoria legal de

Tejero en su pretensión de ser candidato electoral es el enésimo síntoma de

vitalidad aportado por la sociedad española en el último año medio La inmensa

mayoría de los ciudadanos son conscientes de que la democracia está amenazada y

se muestran dispuestos a realizar cualquier esfuerzo por defenderla También se

preguntan con perplejidad por qué los poderes públicos no abanderan esa lucha

con mucha mayor determinación, Tenacidad y eficacia

Es cierto que no cabe mejor elemento de grandeza para un sistema político que el

amparar los derechos de sus más abiertos y denodados enemigos

Nada desarma moralmeme tanto no s6lo a Tejera, sino a Blas Piñar e incluso a

determinados dirigentes del partido de Fraga, como colocarles ante el

interrogante de si en el caso de participar en el poder, dispensarían al resto

de la ciudadanía el mismo trato que hoy por noy ellos reciben

Argumentación ingenua

En el caso particular de la candidatura de Tejero hay que reconocer, además, que

de la iniciativa se van a deducir importantes beneficios para la causa

democrática Al margen del ya apuntado valor de la reacción indignada de la

calle esa el enorme desprestigio que este paso supone para él dentro del

Ejército y sobre todo de la Guardia Civil Cambiando ia guerrera, os galones y el

tricornio por la megalomanía electoral, Tejero demuestra que incluso su

patriotismo de fabada, amor al cuerpo y palabras malsonantes era una simple

coartada al servicio de su grosera pasión de aventurero Desde este punto de

vista resolta enormemente significativo que ninguno de los otros procesados del

23-F haya querido tener nada que ver con Solidaridad Espanoía

No me extraña nada, por otra parte, que si hay alguien que en estos momentos

está que se sube por las paredes ese demócrata de toda la vida de ;anadc don

Blas Pinar, quien con ia disgregación del voto gofpista —unida a la facilidad

con que Alianza Popular navega por esas mismas aguas— ve esfumarse sus

posibilidades de conservar el escaño Gracias a la candidatura de Tejero los

sectores mirón taños d-e las Fuerzas Armadas que son proclives a la injerencia

violenta en el proceso político van a 1e-rar cor^sIcTCia, -por último es que la

cuantificación de su apoyo popular resulta inferior incluso a la que consigue el

Partido Vegetariano cuando regularmente se presenta a las elecciones

norteamericanas abogando por la prohibición del consumo de carne

Puede arguirse y con razón que toda ésta es una linea argumental enorme-

comunicación, instituciones sociales y partidos políticos De la ir, sma forma

pus todos sabemos que en el supuesto de una insurrección revolucionaria en e.

País Vasco, muchos de los militantes y dirigentes de Herri Batasuna pasarían de

las palabras a los hechos, nada tan lógico como la sospecha de que bajo la

cobertura de Solidaridad Española lo que trata de vertebrarse sea precisamente

una red de bandas fascistas dispuestas para aportar su contribución sangrienta a

un hipotético nuevo cuartelazo

Agujeros legales

La democracia tiene que asumir los costes que a veces implica e. respeto a los

derechos .de todos el acatamiento de las decísiones de un poder judicial

independiente y soberano, pero eso no signifca que deba ser tan idiota como para

mirar para otro ladc cuando existe la «convicción moral» —expresión muy usada

últimamente por Rosón v Laina— de que tales derechos y tales decisiones están

siendo utilizados como tajadera de actividades ilegales

Es probable que ios jueves se hayan equivocado en el casa Tejero e; na ponderar

junto con !a letra de la ley el espín:u de legislado´ Paro a c fe ´encía cié lo

que ocii´re en Inglaterra o Estados Unidos., en España no existe ni tradiciór ni

base humana para trasladar a te judicatura el protagonismo en la defensa del

sistema democrático frente a quienes con habilidad o perfidia le buscan las

«trampas» 5 le ley De ahí que el Parlamento debiera haber mantenido una actitud

mucho más vigilante, en aras de impedir esta proliferación de agujeros legales

que terminan dando pie a situaciones inconcebibles en cualquier otra democracia

Esos mismos partidos que se rasgan ahora escandalizados las vestiduras deberían

preguntarse por qué razón han soslayado durante toda una legislatura la

obligación constitucional de elaborar una nueva ley electoral

Entre otras razones es gracias a su cortedad de miras, aferrándose a las mismas

normas electorales que les proporcionaron sus respectivas cuotas de poder, por

lo que hemos llegado a esta estracanada

También existe una evidente laguna en la falta de clarificación lega! del

mecanismo de pase a la reserva por parte de tos militares que soliden la baja

voluntaria

Tendría que quedar mucho más diáfanamente expuesto que, aí igual como sucede con

los funcionarios civiles, un oficial, jefe o genera! sometido a un procedimiento

que puede aparejar su expulsión de! cuerpo no tiene derecha a usa por Las t-

j€nas eri el m;ervaio

En uno de tos editoriales de este periódico ya se ha manejado el ejemplo ian

macabro como gráfco, es que una de las principales obligaciones de todo

carcelero es evitar que se !e suicide un condenado a muerte

De poco sirve, en cualquier caso, lameníars6 durante estas senaras críticas que

tenemos a la vista de las imprevisiones dei pasado

Ni estas ni las restantes deficiencias legislativas podrán enmendarse como

mínimo hasía dentro de unos meses Lo que si resulta no sólo posible, sino

imprescindible, es que el Gobierno venga a paliar sus efectos negativos, -

mediante un comportamieneho más enérgico y neuroso sn -ef -combate contra los

golpistas

Peligroso legado

El que setenta y dos horas después de la decisión de la Audiencia Provincial aún

no se conozcan los remedios concretos que se le van a poner, tanto desde e!

punto de vista jurídico, como desde el punto de vista policial v carcelario,

sugiere que el Gobierno ni siquiera había contemplado esta hipótesis de trabajo

Tal y conno ya ocurriera con los incidentes susc tados durante el (juicio del

23-F, con ocasi ón del «manifiesto de los cien» o en tantas otras cnsts y

escaramuzas, Oliart recuerda a esos tenistas a los que al contraro ap asta

ceñirá el fondc Ge te pista y que se dedican a devolver apuradamente las bolas

sin tan siquiera tener margen para intuir por dónde llegará el siguiente

El colmo de los coJmos fue escuchar anteayer en el «Telediarlo» del mediodía

cómo e.´ Ministerio de Defensa no estaba en condiciones «ni de confirmar ni de

desmentir» las noticias sobre nuevos arrestos militares publicadas en un

periódico que había sido impreso catorce horas antes

El régimen carcelario de que gozan los golpistas ya condenados es un escándalo

permanente que et Gobierno consiente con impavidez cerúlea ¿Cómo puede tolerarse

que tas prisiones militares estén sirviendo de base de operaciones no sólo a

nuevos complots tramados en el secreto de unos pocos, sino también a amplias

operaciones propagandísticas desarrolladas a la luz del día al servicio de los

mismos fines7

¿Si es cierto, come parece qus lo es, que Tejero llegó incluso a graba- un vídeo

exculpatorio que ahora circula por ahí, cómo diablos aún no han sido castigados

quienes lo consintieron7

Sólo la iglesia del buen anfitrión me ret-ae & poner en flagrante contraste

todas estas evidencias cor las apreciaciones sobre política militar que lectores

pueden enconirar ur>as páginas más adelante en boca de Leopoldo Calvo-Sotelo

Tengo, no obstante, que subrayar que éi y su Gobierno —despojados ya de Ja mayor

expectativa de continuidad y por tanto del menor "terror al descrédito— están en

as condiciones óptimas. para rendir un error me servicio a España, aliviando

durante estos «últimos días de un presidente», con acciones enérgicos y

comprometidas, e peligroso legado que están a punió os transmitir s¡ previsible

nuevo Gobierno socialista

«EL régimen carcelario de que gozan los golpistas ya condenados es un escándalo

permanente que el Gobierno consienle con impavidez cerúlea»

 

< Volver