Autor: Torres Boursault, Leopoldo. 
   Tres tristes tigres, ¿y qué más...?     
 
 Diario 16.    15/10/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

OPINIÓN

LEOPOLDO TORRES BOURSAULT

Candidato del PSOE por Guadalajara. Secretario de la Diputación Permanente del

Congreso de los

Diputados

Tres tristes tigres, ¿y qué más...?

Las explicaciones sobre el ultimó intento de golpe de Estado ofrecidas por el

ministro de Defensa no fueron suficientes, en opinión del autor del presente

artículo. Por esta causa y por toda trayectoria, pide su dimisión.

Ya lo tenemos todo claro Después de las que debieron ser —pero no fueron—

detalladas, profundas y minuciosas explicaciones de Alberto Oliart ante la

Diputación Permanente del Congreso, con destino no sólo a los parlamentarios,

representantes de la soberanía nacional, sino fundamentalmente dirigidas a todos

los españoles, resulta que ya nos lo había anticipado todo la prensa diana

durante los últimos diez días

La ciudadanía, ávida de noticias sobre el golpe, al parecer frustrado, v su

pretendida desactivación, debería ya poder dormir tranquila ante la eficacia

demostrada y las rotundas garantías gubernamentales de que, como pudo haber

repetido una vez más el presidente interino del Gobierno, pero que estando

ausente no repitió, «no existe riesgo de golpe militar en España»

Tomar café

No hubo, pues, sorpresas en la sesión informativa de la Diputación Permanente,

porque el ministro de Defensa no informó, a lo que ya nos tiene acostumbrados

Precisamente por eso fueron apreciadas positivamente las parcas, pero eficaces,

ayudas que le prestó Juan José Rosón para clarificar algunos hechos e

importantes cuestiones de principio que lo requerían

Es cierto que se dio al tema su exacta dimensión de gravedad y no se insistió en

aquella inicial calificación de «toma de contactos» entre golpistas, que hubiera

recordado demasiado a las «tornas de café» de la «Operación Galaxia» Porque

hasta ahora se nos tenía acostumbrados a que aquí no se conspira nunca en serio,

sólo se «toma» algo, como por ejemplo la Moncloa, el Congreso de los Diputados o

el palacio de La Zarzuela, aunque siempre queden para investigar después,

amparadas en penosos sigilos y vergonzantes cautelas, en eí secreto deí sumario

y en normas procesales, que en estos casos, y no en otros, se utilizan como

pretexto, sm eterificar lo más mínimo las tramas civiles, los apoyos financieros

o las complicidades activas

Chapuza ibérica

La sesión deí lunes pasado no ha tenido más aportación del ministro de Defensa

que dos revelaciones, cuya importancia objetiva es dispar que el famoso maletín

con documentos no fue incautado

en el domicilio madrileño do ninguno de los procesados ni en su automóvil, sino

en otro domicilio de Azuqueca de Henares y que el plan golpista tenía previsto

el emplazamiento de piezas de artillería para «neutralizar» los palacios de La

Zarzuela y de la Moncloa, y la sede de la JUJEM Ante un conjunto conspiratorio

de tal gravedad y magnitud, para ese viaje hubiera bastado con una nota más del

CRISDE Si, como dijo Felipe González, información es seguridad, Alberto Oliart

no facilitó ni la una ni la otra Seguimos prácticamente en el mismo camino que

cuando se nos aseguró que se llegaría al fondo de la trama civil del 23-F

Este era un plan perfectamente organizado y no precisamente siguiendo las

técnicas de un manual norteamericano, especie de «hágalo usted mismo», como

alguien ha escrito con cierta ligereza

Pero nos sigue faltando la dirección y la numerosa nómina de infraestructura

ejecutora de sus distintos niveles operativos que la naturaleza de los hechos

requería, aunque todos los indicios apuntan hacia los felones recluidos en

prisiones de cnco estrellas Esperemos que esa información se dará, pero yo lo

hago con desconfianza v escepticismo, porque no tengo fundamento alguno para

basar esa esperanza en los compromisos del actual Gobierno y del señor ministro

de Defensa

Es evidente que la supervivencia del sistema democrático, que es lo que

realmente está en juego, prescindiendo incluso de la coyuntura electoral

inmediata, no debería dejarse un día más en manos tan poco responsables

Está bien afirmar que Jas libertades son irreversibles, pero no puede olvidarse

que, a veces, el pragmatismo político debe hacer frente a la negligencia, al

miedo o a la incapacidad de unos pocos para ejercer la autoridad Y, entiéndase

bien, para ejercer la autoridad, aplicar la ley y hacer funcionar a la

administración, de justicia, no para depurar el Ejército, objetivo que nadie

pretende Se trata de proceder legalmente, como corresponde a un Estado de

derecho, contra quienes con sus actos no acatan la Constitución, no obedecen a

su Rey y jefe supremo, n aceptan la soberanía popular, plasmada en leyes

aprobadas por la representación legítima del pueblo Se trata igualmente de

desactvar y marginar a una minoría, ante la que no puede dejarse -nerme a la

inmensa mayoría

Solidarios

Frente al nesgo de un retroceso de consecuencias incalculables y de perder las

cotas de progreso político y social tan traba¡osamente conauístadas DO´ el

pueblo español en estos años, un pueblo que ya no esté dispuestc a aceptar nunca

más el /Vivan las cadenas´, se mpone una firme acción de gobierno que garantice

la paz civil y la convivencia, el rechazo firme a las acciones terroristas de

cualquier signo, el apoyo a las Fuerzas Armadas, íeales a fa Constitución y al

Rey, dando signos de firmeza y autoridad suficientes para ofrecer segundad al

pueblo español y no hacerle ver e? futuro como un riesgo permanente para sus

libe;tades

Se trata, en f,n, de que los ciudadanos tengan la convicción de estar

gobernados, las garantas su;ic artes de que rae = abdica de sus responsabil

dEdc-s en la defersa oel sistema democrático, en íesunien, que la democracia no

se encuentra indefensa ¿inte cualquier amenaza, que pueblo v Gobierno son

solídanos en los principas y en los hechos

En lo mas inmediato, los españoles van a tener opor´.undiad de manifestar su

rechazo, acudiendo masivamente a votar e! 28 do octubre y plebiscitando asi,

además de ejercitar libremente opciones políticas concretas del arco

constitucional, la voluntad nacional de proseguir hacia adelante en la

construcción de un futuro de paz, convivencia y progreso

 

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