Autor: Lafora, Victoria. 
   Testigos de defensa     
 
 Diario 16.    17/04/1982.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

INTERIORES INTERIORES-INTERIORES

Testigos de defensa

Victoria Lafora

La recalcitrante repetición de preguntas y respuestas a lo largo de las últimas

sesiones había sumido el juicio en una tediosa procesión de testigos sin rostro

Sólo, de vez en cuando, aígún alfileterazo, por otro lado, tambán repetido,

hacía amago de romper la monotonía

Ayer, sin embargo, la declaración de los tenientes coroneles devolvió el interés

a la sesión. Las respuestas de los testigos, sus gestos, sus tics y hasta sus

pausas, dejaban flotando en el ambiente una rara e inquietante sensación de

«armonización colectiva».

Era algo asi como una música insistente, arrancada en ocasiones con un inusual

«a sus órdenes», dirigido por algún testigo a algún procesado. Declaraciones de

amistad para con Pardo Zancada (otra vez la exaltación de la amistad), que no

impedirla, según manifestaron los declarantes, el decir la verdad

Como anteayer y como en días pasados volvió a salir a relucir la camisa del

general Armada Sólo que esta vez la pregunta provocó las risas de toda la sala,

además de la del portador de la camisa

A tal punto habría llegado esta historia que uno de los miembros del tribunal

se vio obligado a precisar que e! uniforme de gala incluye obligatoriamente un

fajín rojo, en el que nadie reparó y que el general Armada no llevaba el día de

autos Mire usted por donde.

Tenemos la esperanza de que, con la aclaración

pertinente, el tema de la camisa haya quedado aparcado del cuestionario pero,

¿quién sabe?

El teniente coronel García Vaquero amenizó su declaración con un enfrentamiento

permanente con el micrófono. Su voz pasaba del silencio a los gritos más

estruendosos, mientras el presidente le aconsejaba en tono enérgico: ¡Deje la

tecla y no la pulse más a ver si dejamos ya este trasiego de teclas»

Pero no nos perdamos en anécdotas que las hay y de todos los gustos (ayer nos

enteramos que la oferta de avión y dinero a los asaltantes del Congreso suponía

en metálico la cantidad de 200 millones de pesetas), ya que hay que hablar de

uno de los testigos claves en esta causa el teniente coronel Eduardo Fuentes y

Gómez de Salazar.

El hombre que «preocupado por la situación» se presentó, sin que nadie lo

mandara, a buscar una salida al asalto del Congreso

Dio explicaciones detalladas, largas, contando todos y cada uno de los pasos

Amigo de Pardo Zancada ofreció una imagen de él que pareció gustar al comandante

procesado, quien siguió atentamente la declaración

Lo que él denominó «una nota recordatoria» acabó convirtiéndose en el «pacto del

capó», el documento que permitió a los tenientes de la División Acorazada no ser

procesados en esta causa.

Sus palabras sobre la igualdad de los tenientes, referidas a los hoy procesados

de la Guardia Civil, resultaron tan convincentes que empujaron a los abogados

defensores a solicitar por escrito al tribunal la libertad condicional de sus

defendidos.

El próximo miércoles, el Consejo decidirá sobre la petición escrita que le fue

hecha ayer

Otra novedad importante es la presencia en la mesa de testigos del alcalde de

Lérida, Fiurana, y del líder de los socialistas catalanes, Joan Raventós.

Curiosamente, en la lista que obra en poder de los relatores, todos los nombres

propuestos vienen escritos a máquina, salvo estos dos últimos, que aparecen en

lápiz ¿Un error de la relatoría o una decisión de última hora?

 

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