El Juicio del 23-F. En el edificio nuevo del Congreso. 
 El capitán Bobis presenció una conversación entre Tejero y Armada     
 
 ABC.    25/03/1982.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

JUEVES 25-3-82

NACIONAL

El juicio del 23-F

En el edificio nuevo del Congreso

El capitán Bobis presenció una conversación entre Tejero y Armada

«Cuando el comandante Pardo me invitó a ir con él al Congreso estaba presente

una gran parte del Cuartel General de la DAC», manifestó el capitán Cid Fortea

al ser interrogado por el fiscal togado ayer por la tarde en la vista de la

causa 2-81.

Esta sesión comenzó por el interrogatorio del capitán Bobis González, quien negó

relación alguna entre la orden que le dio el teniente coronel Tejero el 23-F con

la llamada «Operación Galaxia».

Dijo que se trata de un servicio a la nación, que no recibió contraorden y que

tuvo la impresión de que Tejero «estaba obedeciendo órdenes del general Armada».

El capitán de la Guardia Civil Enrique Bobis González, para quien el fiscal

togado pide seis años de prisión por el delito de rebelión militar, nació el 23

de febrero de 1939 e ingresó en la Guardia Civil el 20 de abril de 1969.

El capitán Bobis refirió la llegada al Congreso de Antonio Jiménez Blanco,

presidente del Consejo de Estado, y del entonces coronel Félix Alcalá Galiano.

Aseguró que no observó incidente alguno entre el teniente Alvarez y la doctora

Echabe.

José Luis Sanz Arribas, abogado defensor, preguntó sobre la obediencia de las

órdenes en la Guardia Civil, que el procesado dijo que ha de ser ciega y prima

sobre el concepto de jefe natural el de «director de los servicios». Añadió que

cuando llegó al Congreso había más policías nacionales que guardias civiles y

que el ambiente era relajado.

En ausencia de Salvador Escanden, el abogado Jesús Barros de Lis preguntó sobre

las circunstancias en que oyó hablar de los generales Miláns y Armada.

El capitán Bobis dijo que oyó hablar del primero al ser difundido el bando, y

tras la conversación del teniente coronel Tejero con Valencia desde el coche del

presidente del Gobierno.

Al segundo lo vio en el edificio nuevo del Congreso conversando con Tejero.

Ramón Hermosilla preguntó por qué no había aludido en la ampliación de

declaraciones sumariales a la frase atribuida a Tejero («la otra noche me dio la

orden de actuar en el Congreso»)

El procesado contestó que no se le preguntó por ello, que estaban arrestados los

tres y que no dio importancia a la frase.

A las cinco de la tarde, y durante cuarenta y cinco minutos, fue interrogado el

capitán de Intendencia José Cid Fortes, cajero de la mayoría centralizada del

núcleo de tropas divisionario (DAC), para quien el fiscal togado pide cinco años

de prisión.

DIJO que comprendía los estímulos de Tejero para llevar a cabo la operación. No

asistió a la reunión de la DAC. Tomó la decisión de acompañar al comandante

Pardo al Congreso «en virtud —dijo— de la situación de España y de mis

diecisiete años de vida militar».

El presidente le pidió que dejase de hacer glosas.

El procesado negó que en la columna de la DAC se hubiese registrado

desobediencia alguna y que el comandante Pardo no puso obstáculo alguno a los

cuatro capitanes para abandonar el Congreso. Afirmó que su presencia en el

Congreso era testimonial: «Aquello —ha dicho— tenía que terminar de una manera

digna.»

A preguntas de Jesús Barros de Lis, Cid Portea dijo haber captado al terminar

los sucesos que el comandante Pardo obedece órdenes de Miláns.

Ramón Hermosilla dijo: «En sus dos declaraciones no alude ai general Armada.

¿Tiene

algo que decir sobre él?» El declarante contestó: «No».

Muñoz Perea preguntó sobre el ambiente en la DAC al regreso de la columna que

había estado en el Congreso.

El presidente declaró improcedente la pregunta por no tener relación con la

causa y el letrado expresó su protesta, pidiendo que constase en acta la

literalidad de la pregunta. Jesús Gómez García también expresó su protesta.

Hernández Griñó preguntó si conocía el artículo 8 de la Constitución sobre

funciones del Ejército.

Contestó que sí y que lo consideraba aplicable a las circunstancias.

El presidente suspendió la sesión hasta mañana, viernes, a las diez de la

mañana.

Dirige en Ceuta unas maniobras militares

Saavedra Palmeiro: «Las relaciones pueblo- Ejército no se han deteriorado

CEUTA. El capitán general de la II Región Militar, Manuel Saavedra Palmeiro, que

ha viajado a Ceuta para dirigir unas maniobras militares en las que participan

todas las unidades de la guarnición, manifestó ayer su convencimiento de que las

relaciones pueblo-Ejército no se han deteriorado tras el intento de golpe de

Estado del 23-F.

«En un momento determinado —dijo—, una serie de militares creyó que a la Patria

¡e convenía un comportamiento que revestía unas características muy especiales.

Tomaron la decisión y la llevaron adelante. Hoy, a título personal, están

respondiendo de su comportamiento ante un Tribunal militar.

Sus propios compañeros son los que van a valorar, de acuerdo con el Código de

Justicia Militar, cuáles fueron las acciones que en aquel día desarrollaron

estos cuadros de mando, y ellos son, a título personal, los responsables de su

comportamiento »

«Sin embargo, el Ejército, como colectividad, no se ve afectado más que en la

medida en que siente ese comportamiento anómalo de esos compañeros suyos.

En consecuencia, nadie que tenga sentido común puede considerar que las

relaciones entre el pueblo y el Ejército se pueden deteriorar.»

Preguntado por la marcha de la vista del juicio por los sucesos del 23-F,

Saavedra Palmeiro contestó:

«El Consejo Supremo de Justicia Militar es un órgano de gran competencia técnica

en este campo y con una gran tradición.

En consecuencia, está actuando, a mi juicio, con la máxima perfección y

aplicando cuanto a un caso concreto como éste señala nuestro Código de Justicia

Militar.»

 

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