Tras el informe del Gobierno a través del ministro de Defensa. 
 Los grupos parlamentarios coinciden en la condena al golpismo     
 
 ABC.    12/10/1982.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MARTES 12-10-82

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NACIONAL

El Gobierno informa sobre el intento de golpe de Estado

Tras el informe del Gobierno a través del ministro de Defensa

Los grupos parlamentarios coinciden en la condena al golpismo

MADRID (José María Fernández-Rúa).

Las explicaciones que ofreció ayer el ministro de Defensa, Alberto Oliart, ante

el Pleno de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, para

explicar las detenciones y posterior procesamiento de tres jefes del Ejército

como presuntos autores de un delito de conspiración para la rebelión militar ha

sido insatisfactorias para los grupos parlamentarios, con«la excepción del

partido del Gobierno (UCD).

Todos coincidieron, no obstante, en condenar el golpismo, la necesidad de llegar

hasta el final en las investigaciones, castigo para los implicados y defensa de

la democracia.

Alberto Oliart anunció en su parlamento inicial y reiteró después en vanas

ocasiones que su intervención estaba forzosamente sometida a una doble

limitación —la que impone la existencia de una investigación en curso que exige

la necesaria cautela para no resultar entorpecida, y la que resulta del hecho de

que la documentación aprehendida forma parte ya del sumario judicial y su

difusión está vedada por el secreto sumarial—, y se comprometió a comparecer

ante la Diputación Permanente de la Cámara Baja cuando tenga más información y

la pueda ofrecer.

Sin embargo, estas matizaciones no impidieron las duras críticas al Gobierno de

los portavoces del Partido Socialista Andaluz (PSA), Minoría Vasca, los dos

representantes del Grupo Mixto —Javier Moscoso, del PAD y Manuel Clavero

Arévalo, de Unidad Andaluza—, y del Partido Comunista.

Por el contrario y aunque la intervención de Felipe González, secretorio general

del PSOE, fue crítica, también hay que resaltar su prudencia.

Miguel Roca Junyent estuvo calificador y Manuel Fraga (Alianza Popular) anunció

que confiaba en que la situación estaba controlada, mientras que Lamo de

Espinosa elogiaba la labor realizada por el Gobierno.

Los grupos parlamentarios —excepto UCD y Alianza Popular— criticaron también el

régimen penitenciario que tienen los militares procesados por los sucesos del

23-F, y algunos de ellos acusaron al Gobierno de debilidad por esta situación

Paralelamente, coincidieron en felicitar a los Servicios de Seguridad del Estado

que han impedido la realización del presunto golpe de Estado preparado para el

próximo día 27.

Sólo una vez tuvo que intervenir el presidente de las Cortes Generales,

Landelino Lavilla, para pedir a Javier Moscoso (PAD) que «se abstuviese de hacer

formulismos e imputaciones individualizadas», cuando preguntó a) ministro de

Defensa si conocía la existencia de un llamado «Frente Nacional», «que está

funcionando desde junio de 1981 —dijo Moscoso— e integrado por Falange Española-

Primera Línea, por el Frente Nacional del Trabajo, por el Frente de la Juventud,

por la Acción Sindicalista Nacional de los Trabajadores, por el Movimiento

Nacional Revolucionario, por Fuerza Nueva y por un "Frente suelo —subrayó— de

banderas quemadas

evidentemente no se justifica nada, pero se pueden entender ciertas cosas y

justamente es el momento de hacer política de Estado a la categoría que resuelva

no sólo las condenas, sino las soluciones».

Estas palabras del líder de Alianza Popular fueron acogidas con gestos de

desaprobación por vanos miembros de la Diputación Permanente del Congreso —entre

ellos los de UCD y del PSOE—, y motivaron que en su turno, el portavoz de Unión

de Centro Democrático, Jaime Lamo de Espinosa, pusiera el acento en señalar que

nadie puede usurpar el mandato del pueblo «y mucho menos —matizó— aquellos a

quienes el pueblo les ha entregado el derecho a usar un uniforme y a usar unas

armas precisamente para proteger al pueblo y para proteger a la Constitución que

el pueblo se ha dado a sí mismo».

Para Lamo de Espinosa, cualquier problema que pueda tener España en estos

momentos y en el futuro se tiene que resolver en el marco de la Constitución y

en el de los poderes establecidos dentro de la misma.

Al término de estos debates, Felipe González declaraba a un grupo de periodistas

que tenía la certeza moral de que la situación está lo suficientemente

controlada. «Pienso —dijo el líder socialista— que hay motivos para que los

ciudadanos estén tranquilos. Cuando se tiene conocimiento bastante concreto de

la trama, hay que suponer que las

Hay un conjunto significativo de personas sometidas a observación por los

servicios correspondientes

Nacional" del cual no tengo inconveniente en dar nombres».

En una intervención posterior, y luego de que explicaran sus posturas Manuel

Clavero Arévalo, integrado en el Grupo Mixto, Marcos Vizcaya (PNV), Juan Carlos

Aguilar (PSA) y las réplicas del ministro Oliart, el titular de la Cartera de

Interior, Juan José Rosón, anunció que hay un conjunto significativo de personas

sometidas a observeción, que se han hecho registros domiciliarios de civiles en

Madrid y en su provincia y que se han investigado nosolo los supuestos concretos

que planteaba Javier Moscoso, sino muchos más

LA DEMOCRACIA, IRREVERSIBLE. Una de las intervenciones más sobresalientes, por

su claridad y prudencia, fue la del portavoz de la Minoría Catalana, Miguel Roca

Junyent.

El representante de Convergencia i Unió en la Cámara Baja lamentó que el debate

se produjera con un cierto ánimo de confortación para, a renglón seguido,

anunciar su colaboración con el Gobierno para que se garantice la libertad y

estabilidad del sistema democrático.

Ño dudó Miguel Roca en mostrar su apoyo al Ejecutivo para convalidar aquellas

medidas que necesite, mientras destacaba su convencimiento de que la democracia

es inamovible en España y que se trata de un proceso .absolutamente

irreversible.

Manuel Fraga (Alianza Popular) insistió en la necesidad de tranquilizar a la

opinión pública dejando clara su postura de que «si aquí surgen motivos de

intranquilidad, sería yo el primero-en pedir que se toque a rebato».

En su opinión no hay motivos para ello y tras condenar el golpismo actual,

presente y futuro o de cualquiera que pueda plantearse, Fraga dijo que no

conocía ningún país del mundo en que el sistema militar sea insensible a los

problemas que afectan eventualmente a la ruptura de la integridad territorial de

una nación, a un grave hundimiento del Orden Público y «cuando hay un largo

período de generales asesinados, dos gobernadores militares, de guardias

rematados en el

Fuerzas de Seguridad tienen controlada la situación.»

Este mismo mensaje de tranquilidad para la opinión pública fue también lanzado

en diversas ocasiones por el ministro de Defensa, que contestó repetidamente a

todos los portavoces de los grupos parlamentarios.

Alberto Oliart subrayó que todos los días están teniendo la constancia, muchas

veces directa, del rechazo que en los militares, en las unidades, en los jefes,

oficiales y suboficiales está produciendo el conocimiento de esta presunta

intentona.

 

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