Según los documentos ocupados, la Zarzuela y la Moncloa podrían ser batidas con artillería. 
 Comandos de obediencia ciega, encargados de llevarlo a cabo el día 27     
 
 ABC.    12/10/1982.  Página: 26-27. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

MARTES 12-10-82

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NACIONAL

El Gobierno informa sobre el intento de golpe de Estado

Según los documentos ocupados, la Zarzuela y la Moncloa podrían ser batidas con

artillería

Comandos de «obediencia ciega», encargados de llevarlo a cabo el día 27

MADRID.

«El proyecto que debería ponerse en ejecución et día 27 de octubre se basaba en

la realización de un conjunto de acciones, simultáneas unas y sucesivas otras,

tendentes a la neutralización de los principales centros de poder civil y de

mando militares, así como de las personas que eventualmente se hubieran opuesto

a la operación.

Posteriormente se declararía el estado de guerra y se impediría la circulación

en Madrid cerrando las carreteras de acceso y ocupando las estaciones de

ferrocarril y el aeropuerto de Barajas»,

señaló ayer ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados el

ministro de Defensa, Alberto Oliart, en su informe sobre la intentona golpista

conocida como «Operación Marte».

En relato esquemático del desarrollo de tal operación —algunos de cuyos

presuntos organizadores, dos coroneles y un teniente coronel, están detenidos y

procesados—, el ministro de Defensa apuntó los pasos subsiguientes, detención o

neutralización de las personas que presumiblemente pudieran oponerse al intento.

Tal neutralización o detención tendría lugar en sus propios domicilios durante

la madrugada (del día 27); ocupación y neutralización de los máximos órganos de

decisión civiles y militares, medios de comunicación social y sedes de partidos

políticos.

Esta acción habría de tener lugar también durante la madrugada. Sincronizada

con las acciones anteriores tendría lugar la ocupación de la Capitanía General

de la i Región Militar, neutralizando al capitán general y proclamando como tal

a un teniente general, que asumiría el mando de todas las Fuerzas Armadas;

declaración de estado de guerra en el territorio de la I Región Militar, con ja

entrada en vigor de una operación denominada «Marte» en el resto de las

Capitanías Generales.

El inicio de la operación se produciría, por lo que se refiere a efectivos

militares, con la entrada en acción de los comprometidos que existieran en las

unidades, los cuales, tras vencer la resistencia que pudieran encontrar a su

acción, ocuparían los objetivos ya marcados

«Contiene el plan —añadió ei señor Oliart— la previsión de que piezas de

artillería ocuparían asentamientos que les permitieran batir en caso necesario

tos palacio de la Zarzuela y de la Moncloa, así como ta sede de la Junta de

Jefes de Estado Mayor y los cuarteles generales de los tres Ejércitos.»

En lo que respecta a Madrid, el curso de la acción preveía la utilización de

pequeñas unidades tipo pelotón, sección, quizá compañía y no forzosamente en el

sentido orgánico que tiene la estructura militar, y que el plan califica de

«comprometidas» o «a comprometerse», con la finalidad de aislar y paralizar la

capital a base de tres cinturones concéntricos.

COMANDOS DE «OBEDIENCIA CIEGA»

«Tras un análisis de la fecha y hora más adecuadas para llevar´a cabo

este´conjunto de acciones, se llega a la conclusión de que el mismo debería

realizarse el día 27 de octubre, entre las ocho y las ocho y media.

La neutralización y ocupación de los principales contros de! poder político y de

mando militar, así como la neutralización de personalidades quo presumiblemente

estuvieran en condiciones do impedir o dificultar el éxito de la posiblo acción

habría de realizarse por medio de pequeños grupos de acción, como he dicho, y de

comandos denominados "de obediencia ciega"», continuó el ministro de Defensa.

«Quiénes habrían de formar parte de tales

grupos? ¿Militares? ¿Civiles armados? No lo sabemos en este momento exactamente.

En la documentación ocupada a los detenidos no aparecen listas de personas

civiles que pudieran estar presuntamente implicadas en el intento de golpe,

excepto aquellas que se indican que deben ser neutralizadas.

Pero estimamos que en algunos casos se esperaba que estos grupos pudieran ser

dirigidos por miembros de tas Fuerzas Armadas procedentes de unidades o de

centros militares distintos de la unidades operativas. Cada uno de estos grupos

de acción y comandos tendrían asignado un objetivo preciso, así como en algunos

casos un estudio minucioso del personal y del armamento que sería necesario

emplear para su consecución», prosiguió Alberto Oliart.

El plan —que según el mismo ministro «constituye un trabajo concienzudamente

meditado y desarrollado hasta apreciables´ extremos de detalle (...) y parece

contener un suficiente grado de desarrollo para hacerlo ejecutable» pone de

manifiesto una serie de diferencias fundamentales con el intento de golpe de

Estado del 23 de febrero de 1981, a juico del ministro informante. «La más

importante —dijo Oliart— es que con aquella rebelión se intentó ocupar el poder

político para desde dicho poder quebrar las instituciones democráticas, mientras

que el proyecto sometido ahora ,a investigación lo que intenta es

neutralizar y sustituir el mando militar, en primer lugar, e inmediatamente

después neutralizar igualmente el poder político, anularlo, para sustituirlo por

la presunta rebelión triunfante», afirmó.

ENFRENTAMIENTO MILITAR

«Queremos volver a insistir en este punto, porque la primera prioridad del

proyecto es la neutralización de los mandos militares, presidente de la Junta de

Jefes de Estado Mayor, jefes de los Estados Mayores de los Ejércitos, jefes de

las principales unidades operativas de Madrid, y Capitanías Generales de algunas

regiones militares. Estos extremos me parece esencial que queden perfectamente

destacados», recalcó Oliart.

«También es importante insistir en que el proyecto parece instrumentarse con

pequeños grupos armados tipo escuadra, pelotón, sección y quizá compañía, y que

no se cuenta con ninguna unidad orgánica u operativa.

Ello hace suponer que se había aceptado el planteamiento de un enfrentamiento

entre mandos del Ejército, de consecuencias indudablemente no meditadas e

imprevisibles», dijo el ministro de Defensa, más adelante.

Más adelante, el señor Oliart afirmó que parece evidente que los detenidos no

son los únicos que «presuntamente se encuentran implicados en la operación

planeada, y que se ha de descubrir a los implicados en los distintos niveles de

la operación proyectada».

«Los Servicios de Seguridad del Estado —prosiguió— vienen desde hace tiempo

prestando especial atención a una serie de personas próximas o integradas en lo

que pudiera llamarse grupos involucionistas, que podrían en su momento asumir

tareas de dirección, organización o financiación, sin que hasta el momento se

hayan podido reunir pruebas suficientes para formular contra ellas la ´oportuna

acusación.

También es verdad que la necesidad de mantener una extremada prudencia para no

perjudicar el éxito de toda la investigación e información posterior nos limita

considerablemente, aun a riesgo de originar una determinada sensación de

insatisfacción en quienes pudieran esperar toda la información sobre estos

hechos.»

POSIBLE PARTIDO «TAPADERA»

«En estos momentos —agregó el señor Oliart— la investigación sobre el caso se

está llevando en paralelo y coordinadamente por el Ministeno del Interior y el

Ministerio de Defensa.

Por lo que se refiere a los servicios de Información del Ministerio de Defensa,

su labor se desarrolla a pleno rendimiento. También se está investigando desde

el punto del Ministerio del Interior las actividades de determinado grupp

político de muy reciente creación, por si sirviera de organización o pantalla

para cubrir actividades involucionistas de algunos de sus miembros.»

«Por otra parte, en cada región militar se está desarrollando, por el mando

militar, una cuidadosa investigación.

Cuando esta última concluya, además de ponerla en conocimiento de la autoridad

judicial del ministerio fiscal para su incorporación a los procedimientos

judiciales iniciados o que puedan iniciarse, se adoptarán las medidas

administrativas o disciplinarias que procedan», señaló el titular de la

Los centros decisivos del poder civil y del mando militar en Madrid, primeros

objetivos del complot.

MARTES 12-10-82

NACIONAL

Durante la madrugada del 27 serían «neutralizados» en sus casas altos jefes del

Ejército y líderes políticos.

Defensa.

LAS FAS, GARANTÍA DE LA DEMOCRACIA

Para finalizar su intervención y una vez agotada la parte expositiva del

informe, el señor Oliart afirmó:

«Hoy más que nunca las Fuerzas Armadas son una firme garantía de la permanencia

y desarrollo de las instituciones democráticas en España; de esta Monarquía

parlamentaria que nos iguala y nos une a los países del mundo libre con los que

estamos y queremos seguir estando.

Hoy más que nunca, la voluntad soberana del pueblo español, libremente emitida a

través de las urnas, se funda en la repulsa de los que quieren amordazarla con

el sentimiento de la inmensa mayoría de los que visten el uniforme de los

Ejércitos de España; que ni la torpe conspiración, ni la mala voluntad, ni la

ligereza, intenten enturbiar esta profunda unidad.

Debo por ello afirmar y pedir que no se atribuya injusta e indiscriminadamente a

la totalidad de las Fuerzas Armadas la irresponsabilidad de algunos que poco o

nada representan frente a quienes acreditan día a día de modo sobresaliente sus

virtudes castrenses, su competencia profesional y su entrega a la carrera de las

armas, que actúan y actuarán con los hábitos de disciplina, de lealtad y de

confianza en sus mandos y que tienen la firme voluntad de asumir solidariamente

la defensa del prestigio de España y que ha rechazado con indignación esta

conspiración contra la libertad y la dignidad de los españoles.»

A poco de iniciar su alocución ante la Diputación Permanente del Congreso, el

señor Oliart había dicho: «En torno al secreto del sumario exigido por la ley,

quiero salir al paso de los que, olvidando el imperativo legal, piden al

Gobierno datos, listas, documentos, nombres que, al formar parte del sumario,

ninguno de sus componentes puede facilitar sin incurrir en la responsabilidad

prevista en el Código Penal vigente.»

 

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