El Juicio del 23-F. Solicitaron su absolución. 
 Los defensores insisten en que los capitanes cumplían órdenes     
 
 ABC.    07/05/1982.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

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El juicio del 23-F

Solicitaron su absolución

Los defensores insisten en que los capitanes cumplían órdenes Dimas Sanz López,

defensor del capitán Francisco Acera Martín y del teniente Jesús Alonso Hernáíz,

comenzó su informe a las once treinta y tres, haciendo referencia al discurso

que Su Majestad el Rey de España pronunció ante las antiguas Cortes el día 27 de

octubre de 1975.

El abogado dijo: «La trayectoria de conducta ulterior de Su Majestad, congruente

con aquel discurso programático, es totalmente diáfana, clara y precisa, hasta

llegar a conseguir una Monarquía constitucional, democrática y parlamentaria;

habiendo jurado Su Majestad cumplir y hacer cumplir la Constitución, lo que

evidentemente en todo momento ha verificado.»

«Con el respeto que nos merece la persona de Su Majestad y la institución de la

Corona —añadió el abogado— hacemos nuestras las frases que publicó el ilustre

periodista Augusto Assía en el diarto "Ya":

"No son sólo los que critican al Rey y tratan de envolverle, con unos u otros

propósitos, en los que yo he llamado en otra de estas cartas "nefasta tela de

araña", los que nos están ofreciendo una muestra del más irresponsable

anticonstitucionalismo de que puede hacerse objeto a una Monarquía.

Atenían contra los principios constitucionales monárquicos igualmente los que,

con alegría digna de mejor causa, se echan a la palestra para defender al Rey (y

complicar todavía más las cosas) de unas acusaciones que por su propia índole

son espúreas, no debieron pronunciarse jamás ni jamas debieron recibir

publicidad."»

CITAS DE CONSTITUCIONALISTAS

Dimas Sanz López continuó su informe tras el descanso del mediodía. Dijo que el

Gobierno dirige la Administración militar y la defensa del Estado, y que el Rey

tiene una función formal y honorífica, según los tratadistas constitucionales

Garrido Falla, Osear Alzaga y Sánchez Agesta.

Sobre la actuación del capitán Acera dijo que subió a un autocar por indicación

del capitán Gómez Iglesias, que no recibió contraorden del comandante Ostos, dio

lectura al bando del general Miláns del Bosch a las veinte cuarenta y cinco, no

tuvo conocimiento exacto y concreto del mensaje del Rey y estuvo en el hotel

Palace, donde no se le or• denó retirar la fuerza ocupante del Congreso, a donde

había llegado a las órdenes del teniente coronel Tejero y sin saber en qué

consistía la operación.

El abogado aplicó similares argumentos a su otro defendido, el teniente Alonso

Hernáiz.

José Zugasti Pellejero, defensor del capitán Juan Batista González (para quien

el fiscal togado pide la pena de seis años por el delito de rebelión militar),

dijo que fue a la emisora

La Voz de Madrid cumpliendo la misión que se le asignó en el Cuartel General de

la División Acorazada y por ser amigo del jefe de programación de la emisora.

Añadió que se retiró cuando se le ordenó y que volvió de madrugada, con

autorización de su jefe, para transmitir información a la DAC, pero que no ocupó

dicha emisora ni modificó su programación.

El abogado José Zugasti Pellejero, defensor de¡ capitán Juan Batista, termino su

informe repitiendo aquella frase de Tejero «me gustaría que algún día me

contaran lo que es el 23-F».

LLAMADAS DE ATENCIÓN DEL PRESIDENTE

En la sesión de la tarde informó también el abogado y capitán de la Guardia

Civil Miguel Caballero Montes, defensor militar de! capitán del mismo Cuerpo,

Juan Pérez de la Lastra Tormo.

José Zugasti negó las imputaciones del fiscal a su defendido diciendo que no

encerró en la sala de control a los trabajadores de La Voz de Madrid ni montó

vigilancia sobre los mismos,

El presidente le llamó la atención en dos ocasiones: cuando aludió al respeto

que

muchos-miembros de la «raza calé» sienten hacia el uniforme de la Guardia Civil,

en cuyo caso él teniente general Gómez de Salazar declaró improcedente la frase,

y cuando dijo que cuando a un procesado se le mantiene en prisión preventiva se

le suele condenar a la pena ya cumplida, momento en que eí presidente dijo que

eso era una hipótesis.

Miguel Caballero Montes mantuvo que el capitán Pérez de la Lastra se limitó a

obedecer órdenes, que acudió al Congreso para realizar un servicio para.el que

había sido requerido y que no tuvo actitud rebelde, por lo que no se podía

considerarle autor de delito alguno y menos de rebelión militar.

 

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