El proceso más largo del derecho Castrense     
 
 ABC.    04/06/1982.  Página: 34-35. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

El proceso más largo del Derecho castrense

MADRID.

La vista-de la causa 2/81, por el delito de rebelión militar, ha sido la más

larga del Derecho penal castrense: tres meses y cinco días. Durante ese tiempo

se leyeron más de 1.500 folios a petición del fiscal y de los 26 abogados

defensores de los 33 procesados, y fueron citados un total de 69 testigos para

prestar declaración en el juicio, si bien algunos defensores renunciaron a

varios de esos testimonios.

En resumen, todo lo acontecido durante la vista de la causa ha quedado recogido

en más de 22.000 folios.

El 19 de febrero pasado se iniciaba en las instalaciones, preparadas al. efecto,

en el Servicio Geográfico del Ejército, en Campamento, la primera jornada del

proceso contra los implicados en el frustrado golpe de Estado de un año antes,

dándose lectura al apuntalamiento, a las declaraciones del teniente general

Miláns del Bosch, solicitadas por el fiscal, y al careo entre el teniente

«General Miláns del Bosch y el general Armada. Sucesivamente se man leyendo

declaraciones de otro:; encausados.

Ll 23 do febrero, primor aniversario do la intentona, se produce oí primer

incidente al negarse los 33 procesados a comparecer en la Sala a causa de la

publicación en «^Diario 16»

de un reportaje sobre la actuación del capitán Alvarez-Arenas en el Congreso de

los Diputados.

El presidente del Tribunal expulsó de la Sala al director del citado diario,

retirándote la acreditación.

En días sucesivos prosiguió la lectura de declaraciones de los procesados y

testigos, militares y civiles. El 8 de marzo comienzan los interrogatorios

orales.

El primero en ocupar el banquillo es el teniente general Miláns del Bosch. Le

sigue el general Armada.

El 11 de marzo el Consejo Supremo de Justicia Militar acuerda devolver la

credencial a «Diario 16», sin que pueda ser utilizada por su director o por el

redactor que escribió el reportaje motivo de polémica. Un día más tarde

declararon el general de División Luis Torres Rojas, el capitán de navio

Menéndez Vives y el coronel José Ignacio San Martín.

El abogado defensor teniente coronel Carlos de Meer pidió la libertad de todos

los tenientes de la Guardia Civil, al igual que fueron exonerados tos tenientes

de la. División Acorazada.

El presidente del Tribunal señaló que no era el momento para atender esa

petición.

El día 15 de marzo es interrogado, el coronel Ibáñez Inglés y al día siguiente

el coronel de la

Guardia Civil Manchado García. El día 17 se inicia el interrogatorio del

teniente coronel Tejero Molina.

El defensor de Torres Rojas, Gerardo Quintana, expresó su admiración por la

actuación de Tejero, siendo aplaudido por familiares e invitados.

Fue llamado al orden por el presidente del Tribunal. El periodista Miguel Ángel

Aguilar es expulsado por las fuerzas de seguridad, acusado por algunos militares

de proferir, en una conversación privada del recinto del juicio, frases

peyorativas con.tra los defensores y presunta-~mente descalificadoras para la

actuación del presidente de la Sala.

Un día más tarde concluye el interrogatorio de Tejero, deponiendo a continuación

el teniente coronel Mas Oliver y el comandante Pardo Zancada. Miguel Ángel

Aguilar se reincorpora a la vista tras serie devuelta la credencia).

El 22 de marzo comienza el interrogatorio del comandante Cortina. El presidente

del Tribunal se mostró enérgico ante preguntas por parte de la defensa, que

calificó de improcedentes y que incitaban a la emisión de juicios de valor por

parte de los procesados. Siguen tos interrogatorios de los capitanes Acera

Martín, Batista González, Pérez

de la Lastra, Lázaro, Bobis González y Cid Fortea.

El 25 ,de marzo se reúne el CSJM y deniega la petición de varios letrados para

que el fiscal togado retire la acusación contra tos tenientes de la Guardia

Civil. Al día siguiente se interroga a los capitanes Abad, Muñecas y Dusmet.

El 29 de marzo el Juzgado número 4 de Madrid deniega el procesamiento del

director de «Diario 16», sobreseyendo el sumario por querella presentado por el

capitán AlvarezArenas.

En Campamento se interroga a los capitanes Gómez Iglesias, Román, Alvarez-Arenas

y Pascual Calves.

El último día de marzo son interrogados seis tenientes de la Guardia Civil.

Surge por primera vez en el juicio el nombre del capitán Gil Sánchez Valiente,

según destacó el fiscal.

El día 1 de abril prestan declaración tos. tenientes de la Guardia Civil

Santiago Vecino y Vicente Carricondo. En esa misma sesión es interrogado el

civil Juan García Carres.

Su comparecencia, en palabras del propio presidente del Tribunal, se convirtió

en un acto político de apología golpista.

Un día más tarde se inician las declaraciones de tos testigos con el teniente

general Gabeiras Montero, que el 23-F ostentaba la jefatura del Estado Mayor del

Ejército, quien insiste en su declaración sumarial.

Et 5 de abril declara el teniente general Aramburu Topete, cuyo testimonio dio

lugar a que un grupo de familiares de los encausados abandonaran la sala.

Posteriormente intervendría el teniente general Sáenz de Santamaría.

Durante su declaración, Miláns del Bosch, Menéndez Vives, Mas Oliver y Pardo

Zancada abandonaran la sala en señal de protesta.

El presidente del Tribunal les indicó que volvieran a sus asientos, a lo que se

negaron.

El presidente levantó la sesión.

Un día más tarde declara et teniente general Juste y el genera! de división

Castro San Martín. Posteriormente lo harán los generales Esquivias Franco, Pérez

Iñigo, Bonald Sánchez, Yusti Vázquez, Arnáiz Torres, Valencia Remón y Pontijas

de Diego. Del 8 al 12 de abril no hay sesión por celebrarse la Semana Santa.

Los dias 13 y 14 de abril se suceden las declaraciones de generales y jefes,

tanto de la División Acorazada como de las Fuerzas de la Guardia Civil y Policía

Nacional. Al día siguiente, el Consejo Superno de~ Justicia Militar acuerda

conceder la libertad provisional al capitán de la Guardia Civil Francisco

Ignacio Román, para el que el fiscal pedía !a pena de un año y seis meses de

prisión.

El 16 de abril los abogados defensores de los tenientes de la Guardia Civil

procesados solicitan por escrito la libertad de sus patrocinados, basándose en

el documento de capitulación —conocido como «pacto del capó»— por el que se

llegó al abandono del Congreso por parte de las Fuerzas ocupantes.

Tres días más tarde concluyen las declaraciones de tos testigos militares y es

interrogado el periodista Juan Pla.

Los letrados de la defensa renuncian a tomar declaración a veinte testigos que

habían propuesto. El 20 de abril declara como último testigo el diputado

socialista Enrique Múgica Herzog.

El Tribunal deniega los ´ careos pedidos por los abogados y se decide aplazar la

vista una semana.

El 22 de abril los abogados defensores de los tenientes de la Guardia Civil

reciben la comunicación oficial por la que se deniega la libertad provisional

solicitada para sus defendidos.

Al mismo tiempo, el teniente general Luis Alvarez Rodríguez es sustituido en la

Presidencia del Tribunal por e! teniente general Federico Gómez de Salazar, por

haber sufrido un agravamiento de su dolencia gástrica.

El 27 de abril el fiscal Claver Torrente presenta su informe-definitivo en el

califica los hechos del 23-F de delito de rebelión militar y levantamiento

armado contra el orden constitucional y hace públicas las penas que solicita

para los encausados.

Algunas de ellas son menores y otras superiores a las solicitadas anteriormente

al concluir la fase del sumario. Para veinte de los procesados el fiscal rebaja

la petición de penas.

El fiscal deja al criterio del Tribunal la posibilidad de aplicar la atenuante

de haber depuesto las armas antes de utilizarlas.

Un día después comienza el turno de intervenciones de los defensores, que piden

la absolución de sus patrocinados entre las llamadas de atención del Tribunal

por los conceptos que tanto ellos como los codefensores militares vertieron en

sus alegaciones.

Tras la intervención de Ramón Hermosilla, defensor del general Armada, este

militar fue insultado por alguno de sus compañeros procesados. Comienza a decaer

el interés de familiares, observadores y periodistas por la reiteración en las

exposiciones de los distintos letrados.

El general- Armada, el comandante Cortina y el capitán Gómez- Iglesias, estos

dos últimos miembros del CESID, son trasladados de lugar dentro del recinto del

Servicio Geográfico del Ejército, por los problemas de convivencia que tenían

con sus compañeros en los últimos días.

El 17 de mayo, el teniente de la Guardia Civil Santiago Vecino renuncia a su

abogado,-Alfredo Nierto, por estar en desacuerdo con el informe que iba a

presentar.

En él se reconocía la existencia de un detito de rebelión militar, aunque

apelaba al Tribunal para que su patrocinado no perdiera la carrera militar y que

se dejara en suspenso la condena.

El 24 de mayo concluye la vista oral de la causa. En esta última sesión, el

presidente del Tribunal tuvo que expulsar de la sala al teniente coronel Tejero

por sus manifestaciones contra mandos militares, así como a numerosas personas

del púlíco que aplaudieron y jalearon sus palabras.

También expuso su alegato Miláns del Bosch, que llegó a manifestar estar

dispuesto a actuar otra vez como aquel 23 de febrero. También intervinieron los

restantes procesados, argumentando cada uno su posición ante los hechos

enjuiciados. Concluidas estas intervenciones, el presidente del Tribunal,

teniente general Gómez de Salazar, declaró la causa vista para sentencia.

 

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