Sentencia del juicio del 23-F. Por el fiscal y los condenados a más de tres años de prisión. 
 Cinco días para recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo     
 
 ABC.    04/06/1982.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

NACIONAL

VIERNES 4-6-82

Sentencia del juicio del 23-F

Por el fiscal y los condenados a más de tres años de prisión

Cinco días para recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo

Contra la sentencia dictada por el Consejo Supremo de Justicia Militar en

relación con los sucesos del 23 de febrero de 1981, cabe recurso de casación

ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

Pueden recurrir el fiscal y los procesados que hayan sido condenados a más de

tres años de prisión.

Para elaborar el recurso, las partes disponen de cinco días, contados a partir

de hoy, viernes, día hábil posterior al de la comunicación del fallo.

El recurso puede interponerse en base a un quebrantamiento de forma, a una

infracción de una Ley sustantiva o a un error de hecho en la apreciación de una

prueba.

Puede apelarse al quebrantamiento de forma si, por ejemplo, denegó el Tribunal

la práctica de una prueba que era pertinente o de importancia fundamental, o si

la sentencia contiene declaraciones contradictorias o no relata con claridad tos

hechos, o si hay algún defecto en la constitución y funcionamiento del Tribunal.

Si se apela a un error en la apreciación de una prueba, es preciso señalar el

documento del que puede derivarse tal error.

Los recurrentes tienen que presentar su

escrito, en un plazo de cinco días, ante el propio Consejo Supremo de Justicia

Militar, que tiene tres días para comunicar a las partes si el recurso procede.

Si es así, los recurrentes disponen de quince días para comparecer ante la Sala

Segunda del Tribunal Supremo y formalizar la sentencia.

Hay que decir a este respecto que cualquiera sea la parte que recurra, el

recurso afecta a toda la sentencia, que es revisada por la instancia jurídica

superior en su totalidad.

De ahí que algunos abogados, cuyos defendidos han sido condenados a menos de

tres años y un día y no tienen la posibilidad de recurrir de por sí, hayan

anunciado que se sumarán a la iniciativa det fiscal, no porque deseen que a sus

patrocinados se les imponga la pena solicitada por la acusación, sino para dar

testimonio de su disconformidad con el fallo, informa Europa Press.

Circunstancias atenuantes

La sentencia examina extensamente las circunstancias modificativas de la

responsabilidad elegadas por los defensores, como eximentes o atenuantes:

legítima defensa, estado de necesidad, cumplimiento del deber, obediencia

debida, fuerza irresistible, arrebato u obcecación, ignorancia tegal, y

arrepentimiento espontáneo y las rechaza todas por no concurrir tos supuestos

legales, doctrinales y jurisprudenciales que las configuran.

A continuación, la sentencia acude a la atenuante analógica del artículo 186

número 8° del Código de Justicia Militar —«cualquier otra circunstancia que los

Tribunales estimen procedente con arreglo a su prudente arbitrio» (excluida la

embriaguez}— para apreciarla en tos siguientes términos: «Aunque los hechos son

constitutivos del delito en cada caso tipificado, de gravedad innegable, y cuya

trascendencia pública pudo haber sido de importancia que parece ocioso ponderar,

y aun ocasionó profunda perturbación en la vida pública nacional, no hay

inconveniente en reconocer en los motivos que indujeron a sus autores á elegir

tan equivocado camino, una creencia basada en su desinteresado, bien que

exacerbado, amor a la Patria, a su unidad y a la seguridad de las Fuerzas

Armadas, a todo, lo que erróneamente creían mejor servir con su actuación.»

Asimismo, concune en cuanto a los procesados señores Menéndez Vives, Ibáñez,

Manchado, Pardo .Zancada, Acera, Pérez de la Lastra, Lázaro Corthay, Bobis,

Abad, Muñecas, Gómez Iglesias, Dusmet, Alvarez Arenas, Pascual Gálvez, Cid

Fortea, todos los tenientes de la Guardia Civil y en el paisano señor García

Carres, la atenuante de someterse a la autoridad legítima deponiendo las armas

sin haber hecho uso agresivo de ellas.

La apreciación de estas atenuantes faculta al Tribunal a graduar las penas en la

extensión que estime conveniente, añadidas a las «circunstancias personales de

honorabilidad, cualidades de mando y espíritu militar, brillante historial y

acreditado patriotismo, fidelidad a la Corona, de la que dieron pruebas al

acatar, en definitiva, las órdenes emanadas de su titular para someterse sin

resistencia horas después y haber preferido afrontar los oficiales de la Guardia

Civil las consecuencias de sus actos declinando la oportunidad que se les

ofreció por la autoridad militar competente de salir del territorio nacional;

motivaciones que no disculpan ni justifican, pero sí deben atenuar las

consecuencias de tos_hechos realizados».

Estas consideraciones atenuatorias.se han reflejado en la graduación que de las

penas ha hecho el Tribunal, rebajándolas notablemente, excepto en el caso del

teniente general Miláns del Bosch y ´del teniente coronel Tejero.

PROPUESTA DE INDULTO PARCIAL

Respecto a éstos, la sentencia contiene un otrosí en el que expresa la

imposibilidad legal de ejercer ese arbitrio reductor de las penas, por cuanto

están excluidos los responsables cualificados del delito de rebelión militar y

como tales se considera a estos dos procesados.

Tampoco puede reducirse la pena, puesto que es única e indivisible —treinta

años, mientras las demás oscilan entre ´un máximo y un mínimo de amplio margen—

por to que, teniendo en cuenta que en ambos procesados concurren las mismas

circunstancias personales y motivaciones que en los demás y que el Tribunal

estima que de esa rigurosa aplicación de la Ley la pena es excesiva atendidas

esas circunstancias y la naturaleza del hecho, la sentencia acude a la vía del

indulto, proponiendo el Consejo reunido en Sala de Justicia, al Gobierno de Su

Majestad la conmutación individual, en vía de gracia, de las penas impuestas a

estos dos condenados, por la de veinte años de reclusión, conmutación que no

afectaría a las penas accesorias.

 

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