Autor: Escalera, Manuel. 
   Entraron disparando y pedían a gritos que nos tiráramos al suelo     
 
 Diario 16.    24/02/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL TESTIMONIO DE Manuel ESCALERA

«Entraron disparando y pedían a gritos que nos tiráramos al suelo»

Manuel Escalera, fotógrafo de DIARIO 16, fue uno de los últimos periodistas en

abandonar el hemiciclo. Todavía bajo impacto emocional de los tensos momentos

vividos a lo largo de toda la tarde de ayer, relata así lo ocurrido.

AL término de la intervención del socialista

Felipe González y mientras pedía la palabra el presidente de UCD, Agustín

Rodríguez Sahagún, se oyó un gran revuelo en las puertas de acceso al hemiciclo

y a continuación un disparo.

Al intentar acceder al pasillo para ver lo que ocurría, irrumpió en la sala el

teniente coronel Tejero, seguido de varios números de la Guardia Civil, dando

gritos de «¡Estense quietos!», al tiempo que disparaban sus armas al techo.

Al apercibirse de la situación, el teniente general Gutiérrez Mellado,

vicepresidente del Gobierno, se levantó de su escaño y se dirigió a Tejero,

increpándole. La contestación fue derribarle a golpes. Se levantó y le volvieron

a derribar. Seguidamente le sacaron fuera del hemiciclo.

Mientras tanto, no dejaron en ningún momento de disparar sus metralletas,

mientras el teniente coronel Tejero disparaba al techo su pistola.

Tras un momento de tranquilidad, el dimitido presidente Suárez se dirigió al

presidente de la Cámara, Landelino Lavilla, diciéndole: «Parece que de lo

sucedido nosotros somos los responsables», a lo que Landelino asintió con un

movimiento de cabeza.

Suárez fuera

Tras unos minutos de silencio, Adolfo Suárez se levantó de su escaño y se

dirigió a un guardia civil recordándole su rango de presidente en funciones.

Pidió hablar con el responsable de las fuerzas que ocupaban el hemiciclo, pero

la respuesta fue: «¡Siéntese, señor Suárez!», orden que el presidente cumplió.

Pasado un rato entró de nuevo el teniente coronel Tejero y dijo a los presentes

en el hemiciclo:

«Que no va a ocurrir absolutamente nada. Estén tranquilos en sus sitios.»

A continuación entró un número de la Guardia Civil y, dirigiéndose al señor

Suárez, le invitó a salir de la sala. Después hicieron lo mismo con Felipe

González, Santiago Carrillo y, por último, Agustín Rodríguez Sahagún.

Mientras tanto, la Guardia Civil insistía en que no nos moviéramos de nuestros

sitios.

El teniente coronel Tejero añadió que «el general Milans del Bosch les mandaba

un abrazo y acaba de decretar la movilización general en la región valenciana».

Al servicio

Más calmada la situación, permitieron que diputados y periodistas pudiéramos

salir a los servicios

que una estenotipista, pres de un ataque de nervio, abandonara la sala, junt con

una diputada embarazada.

Eran alrededor de las siete menos diez de la tarde

Hacia las siete y media un número de la Guardia Civil comunicó a la Cámara que

iba a leer un comunicado del capitán general Milans del Bosch, proceder te de la

agencia Europa Press, que leyó un capitán de las fuerzas ocupantes.

El teniente coronel Tejero, a continuación, común có a las fuerzas que en caso

de que hubiera un apagó se situaran en las puertas que al menor roce abriera

fuego, lo que hizo en voz alta para que nos enteraramos todos los presentes.

Por último, los periodistas gráficos que todavía permanecíamos en el Palacio del

Congreso, pedimos que nos dejaran salir, cosa que nos permitieron tras

obligarnos a dejar allí toda 1¡ cámaras v carretes.

 

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