Autor: Pablo, F. L. De. 
   Ynestrillas continúa en prisión  :   
 El fiscal interpuso recurso contra la concesión de libertad provisional. 
 Ya.    08/07/1981.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

nacional

Crónica política

Ynestrillas continúa en prisión

El fiscal interpuso recurso contra la concesión de libertad provisional

Nuevamente los jaeces bao dejado en situación desairada al ministro del

Interior, don Juan José Rosón, al acordar la libertad de todos los supuestos

implicados en la operación desestabilizadora de la ultradcrecha.

Aunque el fiscal general del Estado, a instancias gubernativas, interpuso

recurso contra la liberación provisional del comandante "Ynestrillas decretada

por el juez de los juzgados centrales número 1 de la Audiencia Nacional, e)

hecho es que el gesto del Gobierno, quizá para mostrar a la oposición que no

tiene miedo a la ultraderecha, ha sidobastante devaluado. Pero, por otra parte,

tiene de positivo que demuestra la separación e independencia de los poderes

constitucionales, lo que es una garantía del Estado de derecho precisamente para

quienes más lo combaten. La decisión de conceder la libertad provisional al

comandante Ynestrillas y a los tres civiles implicados en la trama golpista ha

quedado en suspenso debido al recurso del fiscal, hasta que dentro de unos

veinticinco días se pronuncie sobre el recurso la Audiencia

Nacional.

La decisión del juez, sin embargo, al decretar la libertad provisional de los

supuestos encartados (incluidos los tres civiles) no significaba que no pudiera

haber procesamiento en su día, pero no cabe duda que ha contribuido a crecer la

moral de quienes maquinan contra el poder constituido, que en ningún modo puede

resultar afectado por estos supuestos «palos de ciego» del ejecutivo, incapaz,

por ahora, de aportar las pruebas bastantes para justificar las detenciones y

procesamientos.

Rosón insistía en que loa detenidos estaban presuntamente implicados en toda una

campaña que pretendía crear un clima deviolencia e inseguridad en la calle,

especialmente de cara a la reanudación del curso político en septiembre. Se

pretendía —son sus palabras a un grupo de periodistas hace una semana— resucitar

la vieja dialéctica de los puños y las pistolas.

Pero esta conjura, añadía el ministro, se ha conseguido atajar en sus inicios.

No hay que descartar la posibilidad de que existan otros grupos. Algunas de las

personas detenidas tendrían ía clave de esas conexiones.

Los pequeños comandos de agitadores, más radicados en Madrid y Barcelona y sus

alrededores, pretenderían crear un cuma de inseguridad que justificara

psicológicamente otras acciones.

Esa decisión judicial añade mayor «suspense» a la que pueda tomar la justicia

militar respecto de la solicitud del Gobierno de que se actúe contra los

guardias civiles que asaltaron el Congreso el 23-F, desligándose de los

presuntos pactos que pudiera firmar el director general de la Guardia Civil,

general Aramburu, con el teniente coronel Tejero.

El Gobierno, en ese momento secuestrado, no se considera ligado por aquellos

pactos secretos, que, en todo caso, eran suscritos bajo coacción.

Por eso, aunque con cuatro meses de retraso, e! ministro de Defensa, en vista de

que el procesamiento de los once números y suboficiales de la Guardia Civil que

se comprobó actuaban comprometidos con la conjura no figuraba en las diligencias

practicadas en el sumario, decidió solicitar su procesamiento al Consejo Supremo

de Justicia Militar, q_ue, en pleno de su Sala de Justicia, deberá decidir si en

la actuación de .aqueDos números de la Guardia Civil y de otros cuerpos hay

indicios de criminalidad suficiente para formalizar un procedimiento separado.

Para esa decisión no hay plazo concreto, como tampoco lo hay para que el Consejo

decida si da por cerrado y concluso el sumario y lo eleva a plenario, o recaba

del juez instructor que practique diligencias complementaría.

Y mucho menos para decidir si el sumario debe ser desglosado o no como quiere el

Gobierno. En todo caso, no es fácii decidir sobre un sumario cuyo resumen es de

trescientos folios. Por ío menos, no es presumible que en este mes se eleve a

plenario.

 

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