Según el abogado Jesús Gómez García, defensor del capitán Álvarez Arenas. 
 Estaban dispuestos a que los geos les sacaran a rastras     
 
 Diario 16.    13/05/1982.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Diario 16/13-mayo^82

EL JUICIO DEI 23-F

Según el abogado Jesús Gómez García, defensor del capitán Alvarez Arenas

Estaban dispuestos a que los gees les sacaran a rastras

Los oficiales de la División Acorazada presentes en el Congreso el 23-F estaban

dispuestos a que si entraban los .geos les sacaran a rastras, «pero sin disparar

sus armas», según el abogado de Alvarez-Arenas, Jesús Gómez García. El defensor

añadió que «un soldado nunca es un asesino».

También dijo el letrado que su defendido se presentó en el Congreso para

testimoniar su afecto a los que se encontraban en situación comprometida.

Madrid — Joaquín Esquivel, defensor del capitán Gómez Iglesias, del CESID, negó

que éste participara en la preparación del asalto al Congreso de los Diputados,

ni colaborase en su realización.

En la sesión de la mañana, en el juicio informaron los defensores de los

capitanes Gómez Iglesias y Alvarez-Arenas, para quienes el fiscal solicita las

penas de ocho y seis años de privación de libertad, respectivamente.

Esquivel dijo que negaba rotundamente que su defendido hubiese asistido a una

entrevista entre el teniente coronel Tejero y el comandante Cortina en el

domicilio de los padres de éste.

También negó que hubiese aportado medios del CESID para coordinar la llegada de

autobuses al Congreso.

El abogado Jesús Gómez García, defensor del capitán Carlos Alvarez-Arenas y

Pardiña, agradeció la modificación que el fiscal togado realizó en su informe

respecto del despacho de la calle del Pintor Juan Gris, con lo que había quedado

desmentida cualquier posible relación con una entrevista Tejero-Cortina.

Refirió los hechos ocurridos en la División Acorazada, donde dijo que se

cumplieron con ejemplaridad las órdenes y contraórdenes, y mantuvo que la orden

de acuartelamiento no era infinita en el tiempo y que el único fin de acudir con

la columna mandada por el comandante Pardo al Congreso fue testimoniar su afecto

y noble compañerismo a unos compañeros que se encontraban en una situación

comprometida.

Juste

El abogado se preguntó por qué el general Juste, a los mandos de la División

Acorazada el telex remitido por Su Majestad el Rey a las diez de la noche del

23-F prohibiendo cualquier movimiento de unidades que no fuese autorizado por la

Junta de Jefes del Estado Mayor.

También dijo que la salida de la columna al Congreso fue pública y notoria y que

nadie ordenó su retirada, añadiendo que la orden que implicaba el mensaje

transmitido por el coronel San Martín fue cumplimentada más adelante en

solidaridad con la Guardia Civil.

Terminó citando testimonios de la creencia de que aquella operación habría sido

creada por instancias superiores y que no existió dolo ni antijuricidad, sino

eximente de obediencia debida.

Añadió e! abogado que:

- Ni mi defendido, capitán Alvarez-Arenas, ni ninguno de los miembros de la

División Acorazada, tenía

intención de utilizar las armas, porque no son asesinos. Como dijo Pardo Zancada

en su declaración, le hubiera gustado triunfar, pero sin disparar un solo tiro,

porque un soldado no es nunca un asesino, y de esta forma, si entraban los geos

estaban dispuestos a que les sacaran a rastras, pero sin disparar sus armas. G

ómez- García pidió la exención de cualquier responsabilidad a su defendido, por

entender que no cometió delito, o en su caso, la aplicación de las eximentes de

obediencia debida, real o putativa, por lo que pidió la libre absolución, cuya

única intención fue apoyar moralmente a la Guardia Civil, y que antes del 23 de

febrero no tenía historia, pero que ahora quedará en ella como un capitán leal

al mando.

Libertad provisional

Pedro Liñan Lechuga, defensor del capitán Francisco ignacio Román, único

procesado del 23-F que se encuentra en libertad provisional, negó que éste

cometiera un delito de rebelión militar.

El abogado solicitó la absolución, mientras que el fiscal togado pidió para este

procesado la pena de año y medio de prisión por el delito de rebelión militar.

El capitán Ignacio Román, licenciado en Derecho, era profesor de la Academia de

Tráfico

 

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