Autor: Galán, Lola. 
 Tejero comparece hoy ante el Consejo Supremo de Justicia Militar. 
 El juez considera más rotundas las declaraciones efectuadas por Milans en su careo con Armada     
 
 El País.    11/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Tejero comparece hoy ante el Consejo Supremo de Justicia Militar

El juez considera "más rotundas" las declaraciones efectuadas por Milans en su

careo con Armada

LOLA GALAN

En e! Consejo Supremo de Justicia Militar se celebraron ayer los careos

previstos entre el teniente general Jaime Milans del Bosch y el general de

División Alfonso Armada Comyn; en presencia del juez instructor de la causa,

general consejero togado José de Diego López, quien hizo constar, en.el acta

redactada a tal efecto, «la mayor rotundidad» do las declaraciones de Milans

frente a las de Armada, según dijeron al final del careo, los defensores de los

implicados en el sumario del 23-F.

El teniente general Jaime Milans del Bosch y el general de División Alfonso

Armada llegaron a la sede del Consejo Supremo de Justicia Militar a las 9.30

horas de la mañana, acompañados de sus abogados defensores, el coronel Luis

Escandell y Ramón Hermosilla, respectivamente, abandonando dicha sede a las

14.50 de la tarde.

El teniente general Milans del Bosch abandonó el Consejo a las 13.16 horas, en

un coche militar, por la puerta del paseo de la Castellana. Hoy, a las diez de

la mañana, habrá un careo entre el general Alfonso Armada y el teniente coronel

Antonio Tejero, considerado en fuentes de los abogados defensores en el sumario

del 23 de febrero como el auténtico plato fuerte de la serie iniciada ayer.

Varios coches de la Policía Militar, además de los efectivos de la Policía

Nacional, permanecieron aparcados ante el número 4 de la calle Fortuny hasta la

salida de los abogados defensores.

El general Alfonso Armada mantuvo también ayer un careo con el comandante

Ricardo Pardo Zancada, de la División Acorazada Brúñete, y con el segundo jefe

del Estado Mayor de la III Región Militar, Diego Ibáñez Inglés. Careos que

copcluyeron hacia las tres de la tarde.

La casi totalidad de los abogados defensores de los implicados en los sucesos

del 23 de febrero pasado estaban presentes en el Consejo Supremo de Justicia

Militar y se mostraban satisfechos al término de los careos, en los que, según

declararon a los periodistas presentes, cada acusado se había

reiterado en las declaraciones primitivas.

Las contradicciones fundamentales existentes en las declaraciones prestadas por

Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada quedaron especialmente puestas de

manifiesto en el relato del juez instructor de la causa y la reconstrucción de

los hechos realizada por el fiscal togado, general José Manuel Claver, que la

agencia Europa Press difundió el pasado mes de agosto.

Historias que no ajustan

El teniente general Milans del Bosch cita continuamente en su declaración la

presencia de Al, fonso Armada en la gestación del golpe del 23 de febrero, desde

el almuerzo celebrado el 10 de enero de 1981, en la Capitanía General de la III

Región Militar, al que asisten —además de Milans— su ayudante, el teniente

coronel Mas Oliver; el segundo jefe de Estado Mayor de la citada Región Militar,

Diego Ibáñez Inglés, también procesado, y el propio Alfonso Armada Comyn con sus

esposas.

En dicho almuerzo se habló de la situación política y de la posibilidad de que

se produjera una acción violenta (véase EL PAÍS del 12 de agosto de 1981) y la

necesidad de ponerse en contacto con quienes pudieran estar preparándola. Según

la declaración de Milans del Bosch, se fijó para ultimar estos aspectos una

nueva cita el 18 de enero, reunión a la que Alfonso Armada no acudiría. Milans

del Bosch ha insistido en sus declaraciones en este aspecto de que el general

Armada era esperado en la reunión del día 18, que finalmente se celebró en la

calle del General Cabrera, número 15, de Madrid. Alfonso Armada ha mantenido,

por^su parte, que jamás fue invitado a tal encuentro.

Tanto el comandante Pardo Zancada, como el coronel Ibáñez Inglés y el propio

Milans del Bosch, cuyas declaraciones en los careos de ayer con el general

Armada encajaron plenamente, según la versión de los abogados defensores,

sostienen que se produjeron varios encuentros por orden de Milans entre Ibáñez y

el general Armada. Según el coronel Ibáñez fueron exactamente tres las visitas

que realizó al general Armada, dos de ellas mientras éste se encontraba en su

destino de Lérida y una tercera en Madrid.

El general Armada, que en un principio omitió toda referencia a estas

entrevistas, admitió finalmente que celebró una, aunque negó que dicha

entrevista hubiera sido convenida previamente con Milans y que en ella se

hablase del golpe (véase EL PAÍS del 15 de agosto de 1981).

Desacuerdos en la solución golpista

Otro aspecto en el que se producen declaraciones contrarias entre el teniente

general Milans del Bosch y

el general Armada se refiere a la propuesta de resolver la situación creada en

el Congreso, la tarde del 23 de febrero, mediante la formación de un Gobierno

presidido por Armada. Milans del Bosch se ha reiterado

en su declaración primitiva, de que la idea de tal Gobierno fue sugerida por

Armada. El general Alfonso Armada, por el contrario, ha declarado que tal

solución le fue sugerida por Milans.

En cualquier caso, el general Armada sostiene en sus declaraciones que, al

dirigirse al Congreso la noche del fallido golpe de Estado, su único propósito

era el de proponer a los diputados allí secuestrados la búsqueda de una solución

o fórmula que permitiese su liberación.

El general Alfonso Armada, en sus declaraciones realizadas ante el juez

instructor de la causa del 23-F, mantiene en todo momento su ignorancia de los

preparativos del golpe de Estado en curso.

Entrevista de Armada con Gabeiras el 23-F

La declaración de Alfonso Armada arranca de su entrevista con el teniente

general Gabeiras, quien, según el primero, le telefoneó a las 17.30 horas del 23

de febrero, para que se personara en su despacho.

Despachando algunos asuntos con el teniente general Gabeiras, siempre según el

relato del general Armada, entró un ayudante del primero e informó a los dos

militares de que habla habido tiros en el Congreso.

Por otra parte, el abogado Antonio Pedreira Andrade ha comunicado al Consejo

Supremo de Justicia Militar su decisión irrevocable de renunciar a la defensa

del capitán José Cid Fortea, según ha manifestado a Efe el mismo defensor.

«En todo momento», dice Pedreira en su escrito de renuncia, «me mueve el

convencimiento pleno de que con mi renuncia favorezco los intereses de mi

representado. Esta defensa está segura de que le sustituirá un letrado más

capacitado y brillante».

 

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