Tejero y su querella     
 
 Diario 16.    22/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Tejero y su querella

Cuarenta y ocho horas después de su levantamiento de agosto del 32,el general

Sanjurjo y sus principales colaboradores estaban condenados a muerte.

No es esa máxima pena -que luego les fue indultada— la que reclamamos para sus

tristes epígonos contemporáneos, pero deberá admitirse que entre tan fulminante

rigor y la cómoda condición de quien alterna los artículos en «ABC» con las

querellas contra el director de DIARIO 16, desde una estancia con televisión y

moqueta, caben algunas posibilidades intermedias.

Lo de menos es que Tejero reclame ahora quinientos millones por supuestas

calumnias.

Lo de más es que dicho gesto encaje cómodamente en un contexto exculpatorio.

¿Si hace unos días un colega de la mañana reivindicaba la «libertad de

expresión» de Tejero, cómo vamos nosotros a negarle el derecho a- defender su

buen nombre? ¿Si el editor señor Lara prepara su próximo negocio a costa de la

autobiografía del golpista, acaso no será cuestión de ir reuniendo los

quinientos millones del ala por si acaso el juez encuentra razonable la

querella?

Pero a estos interrogantes no pueden dejar de seguir algunos otros. ¿Cuánto vale

el honor de España mancillado? ¿Cuánto podrían exigir los diputados y

periodistas que fueron vejados durante horas por la recua de energúmenos que

comandó ese villano disfrazado? ¿Qué reparación tendrían derecho a.recibir los

millones de ciudadanos que aquel día vieron zozobrar todos sus anhelos de paz y

libertad?

Estas preguntas no quieren ser palabras lanzadas al viento. Van dirigidas a un

Gobierno que empieza a empañar su razonable trayectoria con una actitud

contemplativa ante un proceso que puede desembocar en la más estremecedora de

las impunidades.

 

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