Pena mínima al hijo de Milans del Bosch por injurias al rey     
 
 El País.    29/10/1981.  Página: 1,6. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

Pena mínima al hijo de Milans del Bosch por injurias al Rey

El capitán de Caballería Juan Milans del Bosch, hijo del teniente general

golpista del mismo apellido, actualmente procesado por el 23-F, fue

condenado´ayer en consejo de guerra a un mes y un día de prisión por insultos al

Rey de España y jefe supremo de las Fuerzas Armadas, a quien llamó en un local

social de Madrid «cerdo e inútil», según reconoció ante el tribunal militar que

lo juzgaba.

Este mismo tribunal absolvió de un presunto delito de injurias al Ejército al

coronel de Infantería Alvaro Graíño, aunque ha acordado arrestarle durante dos

meses y un día por falta de respeto a las autoridades militares. Graíño fue

procesado por publicar una carta en un periódico en la que denunciaba campañas

difamatorias de determinados sectores últraderechistas localizados en las

Fuerzas Armadas.

El capitán general de Madrid, Guillermo Quintana, deberá pronunciarse en los

próximos días sobre las sentencias de ambos casos.

Los consejos de guerra, uno contra el coronel Graíño, al que el fiscal imputaba

un delito de injurias al Ejército, y otro contra el hijo de Milans del Bosch, se

celebraron ayer en la sede del Gobierno Militar de Madrid ante el mismo

tribunal, que presidía el general de división Víctor LagoiRomán, gobernador

militar de la plaza y provincia de Madrid, y estaba formado por los generales

Ramón Martín-Ambrasio, Prudencio Pedrosa y Alfonso Cías, además de los también

general Fernando Bendala y José Pontijas, estos últimos vocales suplentes.

Como vocal ponente actuó el coronel auditor José Pereiro Sordo.

Aunque los hechos imputados a cada uno de los procesados se desarrollaron en

fechas distintas —los atribuidos al coronel Graíño en noviembre de 1980y los

imputados al capitán Milans del Bosch en mayo de 1981—, el señalamiento de los

consejos de guerra correspondientes a los mismos se fijó para una misma jornaday

ante el mismo tribunal militar.

EL PAÍS, jueves 29 de octubre de 1981

Ei primero había denunciado a la ultraderecha dentro del Ejército y el segundo

injurió al Rey

Arresto de dos meses y un día al coronel Graíño y condena de un mes y un día al

capitán Milans del Bosch

Viene de primera página El tribunal militar que juzgó al coronel Graíño le

absolvió del delito de injurias al Ejército que s,e le imputaba, aunque le

consideró autor de una falta grave de manifestación, por escrito, en contra del

debido respeto a las autoridades militares, por lp que le corrige con dos meses

y un día de arresto, en el que se incluyen efecto de pérdida de dicho tiempo

para el servicio y antigüedad para el mismo.

Por su parte, el capitán Milans del Bosch ha sido condenado, como autor de un

delito de injurias leves (sin publicidad) al Rey, a un mes y un día de arresto

mayor.

El fiscal militar solicitaba para este último seis meses de arresto, mientras

que para.el coronel Graíño solicitaba´siete meses de prisión, como autor de un

delito de injurias al Ejército.

El primero de los dos consejos dé guerra celebrados fue el rela|lvo a la causa

abierta contra el coronel Alvaro Graiño. En concreto, este ultimó era acusado de

haber publicado, el´27 de noviembre de 1980, una carta en Diario 16, titulada

«Militares, huelga de celo al revés», que el fiscal militar consideró

constitutiva de un delito de injurias al Ejército. La carta´aludía a tendencias

ultraderechistas de parte ´del Ejército y señalaba que en la Marina esta

tendencia era muy fuerte, fuerte en el Ejército de Tierra y regular en el del

Aire.

Atribuía a los militares adictos a esta opción política una especie de huelga de

celo, a raíz de ciertos hechos producidos en aquellas fechas, como el bombardeo

por error de Moralzarzal (Madrid) y la fuga del barco ecologista Rainbów Warrior

de las aguas jurisdiccionales españolas.

«La carta», manifestó el coronel Gramo, «era de felicitación al director de

Diario 16 por.un articulo suyo, y en la misma hacía diversas consideraciones en

relación con hechos recientes. Eran simples comentarios, que no´esperaba quese

publicasen, pues en caso contrario hubiera escrito la carta de otra forma.

Porsupuesto, que me considero responsable de su contenido».

El fiscal militar mantuvo su acusación de injurias al Ejército por estimar que

se achacaba a las Fuerzas Armadas .un comportar miento que no tienen, «Acepto»

manifestó el fiscal, «la libertad de expresión que se reconoce en la

Constitución, pero también reconoce la Constitución el derecho al honor, y.quien

mejor lo.tenemos y comprendemos somos los militares».,

El defensor del coronal Graíño, comandante Alejandro Lastres, alegó que el

fiscal no había concretado las frases pretendidamente injuriosas,.como está

preceptuado y, por otra parte, imputar negligencia a militares adictos a una

determinada opción política no constituye delito de injurias al Ejército, ya que

dicho delito sólo se produce cuando el hecho injurioso se refiere a clases o

grupos orgánicos dentro del Ejército, o éste en cuanto tal.

Incidente en el Club de Campo

El segundo consejo de guerra, celebrado contra el capitán Juan Milans del Bosch,

enjuició el incidente ocurrido, el 19 de mayo de este año, en el Club Social de

Campo de Madrid, en el que el procesado fue recriminado por el capitán Aymerich

por haber pronunciado frases que pudieran considerarse injuriosas para el Rey.

El capitán Milans del Bosch se encontraba aquel día en el bar dedicho club con

su mujer, un tío suyo, el coronel José Joaquín Milans del Bosch, y la mujer de

éste, manteniendo todos ellos una conversación. Cerca se encontraba el capitán

Salvador Aymerich y María Isabel Alonso, hija ´de militar.

El incidente se produjo cuando percibido^ los componentes del grupo de Milans

del Bosch que su conversación era escuchada por el capitán Aymerich, el capitán

Milans del Bosch manifestó en voz alta: «Para quien quiera oírlo, el Rey es un

cerdo y un inútil», Tanto el capitán Milans del Bosch como el capitán Aymerich,

quienes acudieron a, la comisaría de La Latina como consecuencia del incidente,

de-

clararon la existencia de esta frase, y el mismo procesado la ratificó

posteriormente ante el juez militar.

El capitán Aymerich, quien estificó ante el consejo de guerra, manifestó que al

principio oyó alusiones al Rey y, posteriormente, la frase citada más arriba,

por lo que intervino para llamar la atención del autor de la misa. Por su parte,

María Isabel Alonso declaró que rogó al capitán Aymerich que no interviniese

cuando éste le manifestó su propósito de hacerlo, produciéndose el incidente en

el momento en que ella se había ausentado.

En su informe final, el fiscal mantuvo su petición de seis meses de arresto

mayor por un delito de injurias al Jefe del Estado, alegando que la prueba era

terminante. «El propio procesado reconoce las frases en la comisaria de policía.

Por su parte, el abogado defensor del capitán Milans del Bosch, letrado Manuel

Rivas Guardilla, antiguo procurador en Cortes en representación de los colegios

profesionales, solicitó la libre absolución, al estimar que no existen los

elementos objetivo y subjetivo que configuran el delito de injurias.

Por una parte, dijo, no existe el elemento objetivo porque no se ha podido-

determinar el tipo de alusiones referidas al Rey en la conversación que mantenía

el procesado con sus familiares:

 

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