Autor: L. G.. 
 Declaraciones de los abogados tras la comparecencia ante el Consejo de Justicia Militar. 
 Acuerdo total entre García Carrés y Tejero después del careo entre ambos     
 
 El País.    14/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL PAÍS, sábado 14 de noviembre de 1981

POLÍTICA

Declaraciones de los abogados tras la comparecencia ante el Consejo de Justicia

Militar

Acuerdo total entre García Garres y Tejero después del careo entre ambos

L.G.

Con la comparecencia de Juan García Carrés en el Consejo Supremo de Justicia

Militar concluyeron ayer los careos entre varios de ´ los principales implicados

en los sucesos del 23 de febrero, que se han venido celebrando a lo largo de

esta semana. García Carrés, único civil de los detenidos por el fallido intento

de golpe militar, llegó a la sede del Consejo en una ambulancia a la que

escoltaban las dotaciones de tres coches de la Policía Nacional, fuertemente

armados, procedente de la clínica Covesa, donde Carrés se encuentra internado

desde hace varios días.

Un médico acompañó al detenido durante la celebración de los dos careos en que

García Carrés intervino, para prever cualquier posible riesgo, dado que éste se

encuentra enfermo, aunque ayer presentaba un aspecto sonriente en la ambulancia

que le condujo a la calle de Fortuny, donde se encuentra el Consejo.

A las diez de la mañana se inició el primero de los careos previstos entre el

teniente coronel Tejero y Juan García Carrés, al que seguirían el de este último

con el teniente coronel Pedro Mas Oliver, ayudante de Milans del Bosch, y, por

último, el de Tejero con el capitán de la Guardia Civil Vicente Gómez-Iglesias,

miembro del CESID (Centro Superior de Información de la Defensa).

Si bien en los dos primeros careos se llegó a un acuerdo total en las

declaraciones de ambas partes, según manifestaron a los periodistas los abogados

defensores, el capitán Gómez-Iglesias mantuvo su desacuerdo con el teniente

coronel Tejero en uno de los puntos esenciales de su declaración. A la hora de

firmar las actas de los careos, el ju ez instructor, general logado José de

Diego, señaló haber encontrado la misma firmeza en las declaraciones de los

participantes en los dos primeros careos, mientras que en el último consideró la

mayor rotundidad de las afirmaciones del teniente coronel Tejero frente a las

del capitán Gómez-Iglesias.

Según el abogado defensor de Tejero, Ángel López-Montero, la discrepancia se

produjo después de que a la exposición de los sucesos de la mañana del 23 de

febrero en el Parque Móvil de la Guardia Civil de Tráfico, de la calle del

Principe de Vergara, hecha por su defendido, el capitán Gómez-Iglesias

respondiera: «Será cierto si lo dice Tejero, porque nunca miente». Tejero

relataba que, tras solicitar del coronel Manchado fuerzas de la Guardia Civil de

Tráfico para llevar a cabo la acción del Congreso el propio 23 de febrero por la

mañana, como servicio a España, a la Corona, la democracia y el orden, fue el

propio capitán Gómez-Iglesias quien avaló a Tejero ante Manchado, dado que el

teniente coronel era una persona bien conocida por él. Gómez-Iglesias declaró

que después de este incidente se retiró a su habitación.

Sin embargo, el capitán del CESID se mantuvo firme en su declaración de que él

no estaba presente en una reunión que Tejero manifestó haber celebrado con el

comandante Cortina en la calle de Biárritz, del Parque de las Avenidas, de

Madrid, reunión en la que tampoco reconoce haber participado el propio

comandante Cortina.

Respecto de los careos entre el teniente coronel Tejero y García Carrés y entre

este último y el teniente coronel Mas Oliver, los abogados defensores señalaron

que habían concluido con un perfecto acuerdo, dado que en realidad no podía

hablarse de auténticas contradicciones en las declaraciones de ninguno de ellos;

en todo caso había, según indicaron, imprecisiones respecto de algunas llamadas

telefónicas.

En las primeras declaraciones realizadas ante el juez instructor de la causa,

García Carrés negó que hubiera servido de enlace entre Milans del Bosch y

Tejero, mientras este último había declarado que sí lo había utilizado como tal.

Al parecer, durante el caico celebrado ayer ambos coincidieron en declarar que

la conversación mantenida entre García Carrés y Tejero, cuando éste se

encontraba en el Congreso, se debió a la preocupación de Carrés ante la

comunicación que le hizo a éste el periodista Juan Pía respecto a la pretensión

de Francisco Laina, director general de la Seguridad del Estado,-de utilizar a

un hijo de Tejero con la intención de que convenciera a su padre para deponer su

postura.

 

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