Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
   Las reuniones     
 
 Diario 16.    22/02/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Las reuniones

Fernando Reinlein

Ayer descansó el Consejo Supremo de Justicia Militar y no se celebraron sesiones

en el Servicio Geográfico del Ejército. Esta jornada de descanso ha servido a

muchos para reflexionar sobre lo ocurrido en la sala del juicio en los dos

primeros días, con lecturas de declaraciones que van haciendo evidentes cada vez

más las contradicciones entre los implicados.

Pero también ha servido para reflexionar a algunos de los jefes y oficiales que

han aparecido en las listas de Indeseables que los grupos ultraderechistas han

elaborado. Y, según ha podido saber este periódico, algunos de ellos se están

planteando la posibilidad de dar parte por escrito a sus superiores.

No serta de extrañar, por tanto, que en los próximos días algunos coroneles se

encontrasen en !as mesas de sus despachos incómodos partes por escrito.

Pero si la moda de las listas ha vuelto a hacer acto de presencia, la de las

reuniones también vuelve por sus fueros. Así, el día 16 de febrero tuvo lugar

una en la Escuela de Automovilismo del Ejército que difícilmente podrá ser

calificada de «comida de confraternización normal».

Se da la circunstancia de que más de una docena de jefes y oficiales se dieron

cita en aquel acuartelamiento sin que el oficial de guardia pudiese registrar

sus identificaciones como es normal y sin que el jefe de cuartel tuviese

noticias de la misma hasta que ésta se celebraba. Incluso los intentos de éste

para conseguir identificar oficialmente a los asistentes fueron un completo

fracaso.

Luego algún soldado comentó que había escuchado expresiones muy favorables al

teniente coronel Tejero. Y los comensales abandonaron el cuartel, atravesando

las medidas de control, como el rayo de luz por el cristal, sin romperlo ni

mancharlo.

Sin embargo, en los cuarteles reina la calma más absoluta. Hay expectación, si

pero todos esperan el desenlace del juicio y, además, todavía es pronto,

aseguraban ayer en medios militares. «Lo que se dice ahora ya era más o menos

sabido y habrá que esperar a las declaraciones de los más importantes, tanto

entre los acusados como entre los testigos», dijeron.

 

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