Autor: Orgambides, Fernando. 
 Quintana Lacaci inspeccionó la Operación Coraza-81 en Zaragoza. 
 Soy testigo del papel constitucional desempeñado por el rey el 23 de febrero, afirma el capitán general de Madrid     
 
 El País.    10/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Quintana Lacaci inspeccionó la "Operación Coraza-81" en Zaragoza

"Soy testigo del papel constitucional desempeñado por el Rey el 23 de febrero",

afirma el capitán general de Madrid

F. ORGAMBIDES. ENVIADO ESPECIAL. Zaragoza

El capitán general de Madrid, teniente general Guillermo Quintana Lacaci, afirmó

rotundamente el domingo en Zaragoza ante los principales mandos de la División

Acorazada Brúnete número 1, que era «testigo de excepción» del papel

constitucional desempeñada por el Rey en los sucesos del pasado 23 de febrero y

se mostró en contra de aquellas voces que tratan de manchar la imagen de don

Juan Carlos, implicándole en el fallido golpe de Estado acción que calificó del

«desagradable para todos, para España y para el Ejército».

Quintana recordó que la Constitución española había sido votada por el pueblo y

que era misión de las Fuerzas Armadas defenderla «desde el primer al último

articulo».

La alocución del capitán general de Madrid fue pronunciada al término de un

almuerzo de campaña celebrado en el campo de tiro y maniobras de San Gregorio

(Zaragoza), adonde había viajado desde Madrid para inspeccionar unos ejercicios

militares que, bajo el nombre de Operación Coraza 81, vienen realizando en los

últimos días parle de las unidades que integran la División Acorazada Brúñete

número 1, con base enlia capital de España. Al almuerzo asistieron los

principales mandos y el estado mayor de la Brúnete, una amplia representación de

jefes, oficiales y suboficiales de la misma, y un numeroso grupo de periodistas

que habían seguido las incidencias de las maniobras, invitados por el Cuartel

General del Ejército.

Quintana inició sus palabras diciendo que a veces se presenta al Ejército ante

la opinión pública como un colectivo especial, hecho este que, a su juicio,

deforma la realidad. «Nosotros somos de la misma procedencia que ustedes»,

manifestó dirigiéndose a los periodistas. «Nos diferenciamos en que ustedes

visten de paisano por su profesión, y nosotros de uniforme, por la nuestra.

Somos de la misma procedencia. Procedemos del pueblo, de una clase media

normal...».

calumniaas de "cierta Prensa"

Posteriormente, el capitán general de Madrid pidió objetividad informativa y se

detuvo en concreto en el caso de un periódico de la capital de España, cuyo

nombre omitió (se refería a El Alcázar), «que se metía diciendo una cosa que no

era verdad, una calumnia contra nuestro jefe de Estado Mayor, teniente general

José Gabeiras, la cual, como es nuestro jefe, no nos sienta nada bien a todos

los que componemos el Ejército». «Digo decir la verdad»,continuó el teniente

general Quintana, ya para referirse al fallido golpe de Estado, «porque, por

ejemplo, en febrero hemos tenido unos hechos desagradables para todos, para

España y para nosotros mismos en nuestra profesión. Muchos medios le

comunicación,han querido ímplicar a su majestad el Rey.

En esto, señores soy testigo de excépción: «Pocos instantes después de ser

asaltado el Congreso recibí, por teléfono, la comunicación directa de su

majestad el rey Juan Carlos, preguntándome cómo andaban las tosas y si tenia a

la gente en la mano. Le dije que si y me respondió que tuviera a la gente en los

cuarteles».

El teniente general Quintana fue mas preciso a la hora de dejar claro el papel

constitucional de don Juan Carlos para abortar los intentos involucionistas del

teniente coronel Tejero, y manifestó de forma rotunda y acentuada lo siguiente:

«Señores, si a mí mi Rey, mi capitán general de los Ejércitos, me dice aquel día

que salga a la calle, yo en la posición de firme, hubiera salido a la calle».

A continuación, el capitán general de Madrid se refirió a la Constitución, a la

que citó en varias ocasiones como guía permanente de los españoles señalando que

el Ejército la aceptaba plenamente, «porque ha sido aprobada por el pueblo».

Quintana hizo mención a los artículos 2 y 8 de este texto, significando lo

importante que es para el Ejército el concepto patrio y recordando el

significado del orden constitucional, tal como lo menciona el último epígrafe

antes citado. En este sentido, subrayó que el orden institucional, cuya garantía

y salvaguardia es misión de las Fuerzas Armadas, está plenamente recogido en el

texto constitucional, «desde el primer artículo al último».

En los últimos momentos de su alocución, que terminó con vivas al Rey, a España

al Ejército y a la División Acorazada el máximo responsable de la I Región

Militar, que controla a una cuarta parte de las unidades que componen el

conjunto del Ejército español, se refirió a la disociación existente entre el

ciudadano civil y el militar, resaltando las diferencias económicas entre uno y

otro.

Como ejemplo «y no me quejo» indicó quiero resaltar que yo, como capitán

general de Madrid, en la cúspide de mi carrera, cobro un sueldo de 167.000

pesetas mensuales».

La diferencia de ingresos de los militares con respecto al resto de los

ciudadanos es, a juicio de Quintana, una de las causas que fomentan la

disociación entre ambos sectores de la sociedad, ya que ello produce un cierto

desequilibrio ante el poder adquisitivo, hecho que, sin embargo, confirma, por

otra parte, Según lo expresado, que «los militares son llevados por su vocación

castrense y no por su afán económico».

Previamente a la intervención del capitán general de Madrid había tomado la

palabra el general de división Francisco Cárbonell, actual jefe de la División

Acorazada. Brúnete número 1. El general Carbonell, que, junto con su estado

mayor y el general de brigada Fernando Bendala, jefe de Artillería de esta

importante unidad, habían convivido con los periodistas durante dos días en el

seguimiento del ejercicio militar, manifestó que «la división,acorazada es un

gran unidad del Ejército al servicio de su majestad el Rey y de nuestra patria,

España».

El jefe de la Brúñete y su estado mayor recibieron a los periodistas el sábado

en el puesto de mando del campo de San Gregorio, produciéndose numerosos

contactos a lo largo de las horas en que se, desarrollaron las maniobras. Los

periodistas pernoctaron en tiendas de campaña, comieron el rancho del día y

recorrieron todo el campo de operaciones, de 4.000 hectáreas.

Maniobras militares

En el recorrido, los diferentes responsables militares fueron explicando el

cometido de las distintas unidades que intervienen en estos ejercicios: desde la

Agrupación Logística Divisionaria 1, que incluye servicios de sanidad, duchas,

panificadoras, suministros y cocina, hasta los destacamentos de artillería de

campaña, pasando por unidades de carros (AMX-30) y transporte oruga acorazado

(TOA).

En la Operación Coraza 81, cuyo término está previsto para el día 12 del

presente mes, participan un total de 4.000 hombres y mil vehículos, que

representan el 60% de los efectivos de la división acorazada.

 

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